Tabula Rasa, la serie de suspense sobre la amnesia que te obsesionará

Suelo ver un capítulo de una serie a la hora de cenar, muy tarde… Es el único momento en el día en que puedo prestar atención sin que me interrumpa ninguno de mis hijos con algo más importante (para ellos). Eso si no me he quedado dormida en el postre…

Elegí Tabula Rasa después de haber terminado la anterior serie y sin contar con recomendaciones de amigos. De manera que no albergaba muchas expectativas. Pero tengo que deciros que este thriller psicológico me mantuvo expectante desde la primera hasta la novena noche en que lo terminé con gran tristeza y sintiéndome huérfana.

El término Tabula Rasa procede del latín y significa tabla lisa o sin grabar. Así se relaciona el título de la serie con la amnesia de la protagonista, cuyos recuerdos recientes se borran inexorablemente.

La primera sorpresa fue la cabecera de la serie, elegante y llena de intriga, que muestra como todo se desvanece al igual que los recuerdos en la mente de Anemie D’Haeze ‘Mie’, la protagonista.

La segunda, que el idioma original de la serie es flamenco, ya que es de nacionalidad belga (nadie me avisó de que iba a oir más flamenco que cuando escuchaba a Camarón).  Lo cierto es que su narrativa tiene ese toque europeo que la diferencia de los cánones de las series americanas. En cuanto eres abducida por la trama, lo cual ocurre pronto, no te das cuenta de estás leyendo subtítulos.

¿De qué trata Tabula Rasa?

Lee, lee sin miedo que no hay spoilers…

Mie pierde parte de la memoria a raíz de un accidente, aquella que le permite generar nuevos recuerdos. A partir de entonces, tiene que anotar o dibujar todo lo que le pasa en un cuaderno.

Principal sospechosa en el caso de la misteriosa desaparición de Thomas De Geest, Mie es internada en un hospital psiquiátrico. Y tiene que tratar de unir las piezas de su puzzle mental para ayudar a la policía a resolver el caso, como condición para ser liberada. Sin embargo, los únicos recuerdos que acuden a la mente de Mie, son los de su hija.

Esos mismos fragmentos son los que van construyendo la historia previa, desde el momento en que la protagonista se muda junto a su marido y su hija a una antigua casa en medio del bosque (la típica mansión donde una no se quedaría sola ni medio segundo…).

Ver a Mie esforzarse en desbloquear su mente es acompañarla a recorrer el doloroso laberinto de sus recuerdos, su miedo y su trauma. Durante la reconstrucción, la protagonista comprende que no puede confiar en las personas de su entorno. Ni siquiera en ella misma. Por lo que nos vamos sumergiendo con Mie en un ambiente claustrofóbico sin salida.

¡Ah!, no me puedo olvidar de los personajes secundarios que seguro que te van a cautivar como la peculiar madre de Mie, su amante marido y el compañero pirómano del psiquiátrico.

Te recomendamos esta serie de Netflix tanto para hacerte un maratón de fin de semana sin planes, como para irla digiriendo a diario y saboreando su buena factura.

Si ya has visto la serie, pon tu calificación, que a todas nos gusta tener referencias…

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Valoración de Tabula Rasa
Bien interpretadaImágenes perturbadoras que hacen que nos identifiquemos con la confusión de la protagonistaGiros de guión que la hacen muy estimulante
El finalNo hay segunda temporada
4.4valoración final
El trabajo de dirección
La Interpretación
La historia
Los personajes
Puntuación de los lectores 1 Voto