Una de las cosas buenas que tiene mi actual trabajo en el mundo de los libros es conocer gente interesante. Tratándose de escritores en su mayoría, esto no se debe dar por sentado. Más bien, al contrario. Entre los autores que me han caído mal y los que no, ganan por goleada los primeros. Su soberbia es a veces una característica más reveladora y potente que su obra, lo que en mi caso, reduce mi simpatía por ellos a la nada, por más que el libro sea una pieza maestra.

Elia Barceló, la reina de la novela negra

Líbreme Dios de citar nombres que, por lo demás, son de sobra conocidos por sus salidas de tono, ofensas o críticas demoledoras a cambio de unos likes en las redes y unos titulares altisonantes. Prefiero referirme a los amables, quienes hacen de su oficio una puerta abierta al diálogo, el romanticismo y la elocuencia. En este sentido, mi último gran hallazgo personal ha sido la novelista alicantina Elia Barceló. Con su melena asimétrica de tintes morados y una mirada juvenil y habladora, Elia tiene, además de una imaginación infatigable para inventarse historias sin respiro, una risa sencilla y contagiosa. Saca el buen humor que una lleva dentro, y que no siempre se deja ver.

Charlé con ella hace unos días a propósito de la inminente llegada a las librerías (28 de abril) de su última novela Muerte en Santa Rita (https://www.rocalibros.com/roca-editorial/), que yo califico -y ella lo corrobora- como una novela negra mediterránea. Hago esta distinción porque Elia vive a caballo entre su Elda natal, el Sur, e Innsbruck (Austria), el Norte de sus coordenadas vitales. Aquí ha sido profesora hasta su jubilación y aquí viven sus dos hijos. Y en territorio austriaco han tenido lugar algunas de sus novelas más recientes, como La noche de plata, de fondo más oscuro y tenebroso que la actual.

El paisaje mediterráneo

Porque en su nuevo título, Elia crea un paisaje alegre, soleado, que huele a buganvillas y palmeras, que es en sí mismo un personaje más. A pesar de que -ahí va un asomo de spoiler– en su novela hay muertos, todo en este libro sabe a mar y a luz. Los personajes montan en bicicleta, pasean cerca del lago, cortan flores para la mesa, hornean platos deliciosos y abren los balcones en busca de la eterna primavera del Levante. Y la protagonista, qué cosas, es notablemente parecida a la autora: feminista, peleona, resuelta, luchadora y cabal.

Elia Barceló domina por igual la ciencia ficción que la novela negra, aunque como lectora prefiere el primero de los géneros, que por otra parte le ha dado numerosos títulos, premios y reconocimientos. Si bien reparte su vida al 50% entre Austria y España, si tuviera que quedarse para siempre en un sitio, sería su país, “lleno de sol y de mar”, dice ella. Añora su trabajo en la enseñanza, pero cree “que la escritura me da una libertad total que no te da lo otro”. Está “harta” de las series americanas, así que pugna por ver las españolas, entre las que escoge Vivir sin permiso, basada en el libro del mismo título de Manuel Rivas (Alfaguara).

Entre el Norte y el Sur

En la mesa, prefiere antes un gazpacho que una tarta de manzana Strudel. “Ya soy soy suficientemente dulce, no necesito tartas”, y se ríe. No distingue entre clásicos y contemporáneos. Ni entre jóvenes y adultos. “Hay lectores que a los 14 o 15 años ya leen como adultos”. Como buena madre creadora, no tiene un libro-hijo preferido. “Lo que me llena es lo nuevo siempre, lo que está ya en mi cabeza aunque, como ahora, esté presentando un libro que terminé de escribir hace días”. Y es benévola con la crítica. “Me interesan todas las opiniones siempre y cuando la persona que la ejerza sepa de qué está hablando”.

Día del Libro 2022

Para este gran Día del Libro 2022 sin restricciones, 23 de abril, propongo diez títulos que merecen la pena ser visitados. Incluyo Muerte en Santa Rita, que saldrá un poco después, pero cuya autora debe estar entre los necesarios de una jornada dedicada a los libros. Para todos los públicos. De los exigentes a los simplemente felices con lectura entre las manos.

· Para amantes de las experiencias fuertes. Soy una tonta por quererte, de Camila Sosa (https://www.planetadelibros.com/editorial/tusquets-editores/59). Una colección de nueve cuentos de la autora de Las malas, que apenas separa lo real de lo prodigioso. Sosa reúne a personajes extravagantes pero extraordinariamente humanos.

Día del Libro 22

· Para dolidos con la realidad. Los hombres de Putin, de Catherine Belton (https://www.planetadelibros.com/editorial/ediciones-peninsula/73). Historia de cómo el servicio secreto ruso, el KGB, se adueñó del país y conquistó Occidente. Un libro de periodismo e investigación. Tristemente no puede ser más actual.

Día del Libro 22

· Para seguidores de lo excelso. A orillas del mar, de Abdulrazak Gurnah (https://www.penguinlibros.com/es/11942-salamandra). Huyendo de la vorágine en que se halla sumido su país de origen, Tanzania, mítica tierra de perfumes y especias, Saleh Omar, un antiguo comerciante de sesenta y cinco años, aterriza en el aeropuerto de Gatwick, Londres, con un pasaporte falso. Una mezcla de culturas y orígenes fascinantes escrita por el último Nobel de Literatura.

· Para locos del suspense. La invitada, de Jennifer McHahon (https://www.planetadelibros.com/editorial/ediciones-destino/7). Una pareja se traslada a vivir a un bosque en Vermont huyendo del mundanal ruido. En la casa que habitan descubrirán poderes sobrenaturales que los trasladan a los tiempos de brujería y a la persecución de la mujeres.

Día del Libro 22

· Para cuentistas natos. No me cuentes cuentos, de Sandra Sabatés (https://www.planeta.es/es). La periodista de El intermedio escribe diez historias de mujeres reales cuyas vidas dejan en entredicho el machismo de los cuentos tradicionales.

· Para debutantes. Mis días con los Kopp, de Xita Rubert (http://nagrama-ed.es). Al final de su adolescencia, Virginia viaja con su padre al norte para reunirse con la familia Kopp. Cuando el encuentro con sus amigos ingleses augura unas apacibles vacaciones, la aparición estelar de un invitado inesperado truncará todos sus planes. El prometedor debut de una joven escritora.

· Para no olvidar. Trasiego, de Rosa Fuentes (https://edicionesfuentedelafama.com/). Este diario escrito por una periodista que perdió el trabajo a causa de la pandemia nos recuerda un periodo que no podemos olvidar, de pena, ausencias, nostalgia y también esperanza. Muy humano y tan veraz como lo que vivimos cada uno de nosotros por dentro y por fuera.

· Para nostálgicos de la historia. El monstruo de Santa Elena, de Albert Sánchez Piñol (https://www.penguinlibros.com/es/11579-alfaguara). El escritor francés Chautebriand y su amante se embarcan en un viaje que los conduce a la isla donde Napoleón fue desterrado y humillado. La pareja encontrará que los monstruos pueden tener muchas caras. Adictiva y singular.

Día del Libro 22

· Para quienes tienen fe. Huidas paralelas, de Julia Barreiro (https://landing.editorialcirculorojo.com/). Dos vidas destruidas que deben escapar de sus mundos pueden llegar a encontrarse y enderezar el destino que les aguarda. Una novela sensible, escrita a varias voces y con un final esperanzador.

· Para fans de la intriga. Muerte en Santa Rita, de Elia Barceló (Rocaeditorial). Una escritora nonagenaria que vive en un antiguo balneario y clínica siquiátrica recibe la visita de un viejo amante, mucho más joven que ella. A la protagonista la acompaña una corte de personajes diversos, en un ambiente de alegría y agradecimiento. Hasta que una muerte agita Santa Rita por dentro. Una novela sobre la escritura y la bondad pasando por el filtro de lo noir, marca de la casa.

Día del Libro 22