No habíamos hablado todavía del Nobel de Literatura de este año (para más señas , doblete, como los goles de Messi), notable error en un blog que habla de libros. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, uno de los pocos refranes que decía mi madre y soy capaz de reproducir sin cargármelo o sin cambiar su sentido. Además del novelista y dramaturgo Peter Handke y de la poetisa Olga Tokarczuk, este mes nos ha premiado con el Princesa de Asturias a Siri Hustvedt, una excelente escritora norteamericana que ha sabido crecer literariamente sin que el peso de su marido, Paul Auster, aplaste su talento. Y que ha convertido su escritura en un arma a favor de la igualdad entre hombres y mujeres.

He de admitir que de la poetisa y novelista polaca no conocía ni su existencia. Ya he leído algunos de sus versos y, entre que me pareció una persona encantadora cuando le comunicaron el premio y modestamente lo agradecía como si la cosa no fuera con ella, y que escribe muy bien, la recomiendo aunque solo sea por sentido común. Si le han dado el Nobel, será por algo. Un lugar llamado Antaño y Sobre los huesos de los muertos (Siruela), por citar dos obras suyas. Tomad nota.

Un lugar llamado antaño de Olga Tokarczuk. Premio Nobel de literatura 2018

Sobre los huesos de los muertos  de Olga Tokarczuk. Premio Nobel de literatura 2018

De Peter Handke conozco algo más, así como su cine (El cielo sobre Berlín con Wim Wenders). Es un militante controvertido por su apoyo a Serbia en la guerra de los Balcanes pero un enorme autor de honda reflexión, muy crístico con los sistemas políticos y la sociedad mercantilista. El miedo del portero ante el penalty (Alfaguara) o La gran caída, son dos títulos que hay que leer.

El miedo del portero al penalty de Peter Handke. Premio nobel de literatura 2019

La gran caída.de Peter Handke. Premio Nobel de literatura 2019

Finalmente, Siri Hustvedt escribe como los ángeles y en nada se parece a su cónyuge, lo que es bueno porque significa que tiene su personalidad propia. Uno de sus primeros libros Todo cuanto amé (Seix Barral) es digno de recomendación; una saga familiar unida al calor del arte con el protagonismo de tres mujeres bien diferentes. Dedicado a Auster, eso sí.

Todo cuanto amé. Premios premiados y perdedores princesa de Asturias

El río baja sucio. Premios premiados y perdedores princesa de Asturias

 

Y ahora voy con la recomendación mía propia. Sale de la pluma de uno de mis escritores favoritos, David Trueba, y se titula El río baja sucio (Siruela). No le han dado ningún premio, pero desde luego que lo merece. Este libro es sencillo en apariencia pero no lo es en su trasfondo. Dos adolescentes amigos de 14 años comparten unas vacaciones que cambiarán su perspectiva de la vida y, sobre todo, les hará perder la inocencia con la que crecieron compartiendo juegos en la orilla de un río contaminado y abandonado. Los personajes de este libro son todos un poco perdedores: los propios amigos, Martín y Tomás, sus madres, una viuda, la otra separada; el ex preso Ros, el periodista Gaspar… Esta novela, como ha dicho el propio Trueba, va de la necesidad de perder a veces para poder ganar después, igual que trata de la amistad, la lealtad y la naturaleza, un triángulo siempre rico en sensaciones.

 

Yo, que tengo un hijo adolescente, sé lo duro que es entenderles y que ellos te entiendan; nosotros cargamos con nuestro pasado y ellos tratan de imaginar el futuro. Acercar posiciones es una entelequia, una distopía social. Además, tengo en común con esta historia que yo veraneé también en un pueblo, que hoy tiene el río sucio pero me trae recuerdos límpidos. Igual es porque David Trueba y yo compartimos generación y eso une. Algo es algo.