Cuando yo estudiaba BUP (qué antiguo queda esto) me tuve que leer Luces de Bohemia, de Valle Inclán, por primera vez. Me lo prestó una vecina de mis padres, Katius, que era profesora de Lengua en un instituto. Katius tenía una biblioteca que ocupaba lo que nuestros tres dormitorios juntos. Fue la primera vez que vi que una persona corriente acumulaba tal cantidad de títulos, ordenados primorosamente de la A a la Z, en un espacio donde no había nada más, tan sólo una butaca para leer y mucha luz. Aquella imagen resultó una metáfora de la belleza, por primera vez, alcanzable para una escolar con poco mundo.

Al terminar el libro, éste se había desencuadernado y cada hoja iba por un lado. A poco pierdo las miserias de Max Estrella en una acera. Así que mi madre compró una edición nueva para devolvérsela a Katius. Pero ésta la rechazó amablemente. “No me importa que se te haya roto el libro, me gusta el mío y tal y como está lo colocaré de nuevo en su sitio. Me gustan los libros usados y leídos, algún día lo entenderás”. Yo me volví a casa con la versión impoluta de Austral de Luces de Bohemia, edición que hoy conservo y que alguna vez he dejado desconfiada de que no me la devolvieran.

Como adivinó mi benefactora, quien me dejaría muchos más, a mí también me gustan mis ejemplares viejos, manoseados y prestados, que llevan mi firma, como si los hubiera escrito yo cuando en realidad lo único que poseo es su propiedad. Me he acordado de esta vieja anécdota ahora que en plenas Navidades me dispongo a hablar de otra cara de los libros: ésos que además de contener grandes historias son, por su fachada externa, una preciosidad, un auténtico regalo. He reunido diez pensando en su edición primorosa, en la hermosura de sus portadas, en que son un obsequio festivo y que, como las personas, también lucen trajes extraordinarios cuando se ponen de largo. Regalar libros en navidad es regalar emoción y tiempo.

1. Harry Potter y el cáliz de fuego, de J.K. Rowling (Salamandra). Por qué: la cuarta entrega de esta saga es una edición magnífica para fans y no tan fans del niño mago más famoso del mundo. Está ilustrado por el prestigioso artista británico Jim Kay, algo que ha entusiasmado a la autora.

Harry Potter. libros-que-son-un-regalo

2. Londres y Roma (Tinta Blanca). Por qué: son libros de viajes dedicados a dos capitales fundamentales pero que no parecen de viajes, sino novelas coloridas de bellísimas ilustraciones y un preciosismo digno de esas ciudades. Editados en tela y de una lectura facilísima. Se llama volar con la imaginación.

3. La muerte del comendador, de Haruki Murakami (Tusquets). Por qué: los dos volúmenes que lo componen están reunidos en un precioso estuche, diseñado por Sylvia Sans Bassat a partir de las ilustraciones de David de las Heras. Sin contar con que Murakami es de los mejores escritores del mundo.

Portadas libro de Murakami. libros que son un regalo

4. Los misterios de Charlotte Holmes, de Brittany Cavallaro (Oz editorial). Por qué: un maravilloso título, el primero de una serie excepcionalmente bien escrita y con una intriga original basada en Sherlock Holmes y John Watson, personajes muy reconocibles . Editado en rústica con solapas.

Los misterios de Charlotte Holmes. libros que son un regalo

5. Tardes de chapas y pan con chocolate, de Javier Serrano y Gonzalo Sánchez-Izquierdo (La esfera de los libros). Por que: una vuelta a la infancia de hace 50 años, con mucha calle, en blanco y negro, y con meriendas que la bollería industrial no ha conseguido superar. Nostálgico y atrevido a la vez.

Tardes de chapas y pan y chocolate. libros que son un regalo

6. Do, el camino japonés a la felicidad, de Junko Tashakaki (Planeta). Por qué: en el idioma nipón Do significa camino. A través del fascinante mundo de las disciplinas ancestrales japonesas _como el kōdō, la ceremonia del incienso; o el chadō, la del té—, el lector podrá acercarse a la filosofía de Japón, basada en la estética, la ética y la sabiduría.

Do. libros que son un regalo

7. Mamá y el mar, de Heeyoung Ko (Principal). Por qué: este cuento, ilustrado por la zaragozana Eva Armisén y adaptado musicalmente por Santi Balmes, es una metáfora de lo que necesitamos los humanos el ecosistema marino para sobrevivir. Las sirenas de verdad también existen. Lo cuenta este libro maravilloso.

Mamá y el mar. libros que son un regalo

8. Copenhague, recetas de culto, de Chrustine Rudolfi y Susie Theodorou (Lunwerg editories). Por qué: acabo de regresar de la capital danesa y juro que lo que cuenta este libro es todo cierto. Y eso que mi economía no me ha dado para comer en el Noma. Una ciudad increíble con una comida extraordinaria. El diseño, la calidad y la imagen al servicio de la buena mesa. Desde un pan hasta un arenque marinado, todo es bueno y bonito.

Copenhague. libros que son un regalo

9. Forges inédito, (Espasa). Por qué: la inteligencia del humorista sigue viva. Sus hijos han contado que su padre hacía muchos dibujos porque se pegaba a la actualidad como el superglú, pero luego la realidad desmontaba sus viñetas y vuelta a empezar. Así, este libro contiene varias décadas de humor y crudo realismo, que vienen a ser lo mismo. Mayormente, que diría Concha.

Forges inédito. libros que son un regalo

10. Futuros negativos (Fin de raza). Por qué: este volumen recoge 10 textos centrados en la distopía, uno de ellos de mi profesor Antonio Romar. ¿Y qué es esto? La distopía es un subgénero en el que se narran historias situadas en un futuro como medio para reflexionar sobre el presente. Futuros Negativos ha hecho una tirada limitada a 300 ejemplares. Cada ejemplar está sellado y numerado, de tal modo que cuando se venda el último ejemplar, no existirán más ediciones de este libro, lo cual lo coinvierte en un objeto de coleccionismo. Y un objeto intelectualmente hermoso. No te lo puedes perder.

Fin de raza. libros que son un regalo

FELICES LIBROS Y REGALOS