Mis dos hijos tenían en su más dulce niñez diferente manera de afrontar la vuelta al cole. La niña estrenaba siempre (un vestido, unos zapatos, una mochila…) y había que colocarle toda suerte de abalorios en su melena rizada. Llegaba al patio como si fuera una mini estrella del rock and roll y me pedía que me largara deprisa sin muchos protocolos. Su hermano, sin embargo, se quedaba abatido detrás de una columna, llorando cinco minutos clavados. Sólo cuando yo volvía a por él recuperaba el llanto, como evidencia de que su capacidad chantajista se iba a desarrollar muy pronto. Al salir de clase esos primeros días con uno de cada mano, íbamos a una librería a elegir un cuento que les gustara. Era el premio a un momento que, aunque podía ser indistintamente una fiesta o un tormento, siempre terminaba bien.  




Titulos para la vuelta al cole

Este 2020-2021 ninguno de los dos va ya al cole (ahora debería decir eso de que el tiempo vuela), pero no puedo dejar de asistir a los debates sobre la vuelta a las aulas en plena y efervescente pandemia con absoluta atención. Un curso que comienza de manera extraña tiene que ser, por fuerza, un curso extraño: amigos que no se podrán abrazar, profesores enmascarados, vitrinas divisorias, comedores vacíos  sin migas de pan volando… Aun así, y sin ánimo de polemizar más, mi opinión es que las cosas, como la vida, deben continuar en esta mal llamada era del COVID. Sin saltarnos las reglas sanitarias, sin negar la fatídica realidad, sin pensar sólo en nosotros… pero debe seguir. También los colegios y las universidades se tienen que llenar de este nuevo ritmo. Como a mis hijos cuando eran pequeños, ofrezco diez golosinas a quienes dudan, tienen miedo o, por el contrario, se congratulan de que las pizarras se vayan a emborronar otra vez con palabras y números. El mundo editorial no se amilana, gracias al cielo, y se presenta en este septiembre confuso y temeroso con títulos potentes y mucho oxígeno para respirar hondo. Empecemos la clase teniendo en cuenta nuestra diversidad de pareceres y sentimientos. Que no nos queden asignaturas pendientes. Estos son los libros de la vuelta al cole.

1. Alumnos amantes de lo inesperado. Fin de temporada, de Ignacio Martínez de Pisón (Seix Barral). Mi paisano maño recurre a uno de sus temas bandera, las relaciones familiares, para contar el viaje de una pareja a Portugal en los años 70 con el objetivo de que ella aborte. Lo precario y lo inevitable salen a relucir en esta trama que retrata el y al mejor Pisón.

2. Apasionados de la clase de historia. 1793 de Nicklas Natt Och Dag (Salamandra). Un abogado enfermo de tisis y un ex soldado manco de la Guardia Nacional investigan el brutal asesinato de un hombre a finales del siglo XVIII en una Suecia corrupta que vive los ecos de la revolución francesa. Fabulosamente documentada, entretenidísima, con una estructura súper original y muy bien narrada, es el libro revelación en Suecia. Y mío.

3. Estudiosos de lo desconocido. La vida mentirosa de los adultos, de Elena Ferrante (Lumen). Una adolescente inquieta descubre los secretos que sostienen el matrimonio de sus padres en la burguesía napolitana de los años 90. La anónima autora de la absorbente tetralogía “Una amiga estupenda” regresa sin desvelar su identidad con una novela que recorre la mentira, el sexo y el amor.

La vida mentirosa. Libros para la vuelta al cole

4. Clase de igualdad. Males de mujeres y cojera de perros, de mi amiga Beatriz Martínez Manzanares (Multiverso). Este librito de cuentos repasa el papel femenino en diferentes situaciones y épocas con una óptica sencilla, pero de elaborado lenguaje. Los hechos hablan más que las palabras. No se acusa, sólo se cuenta. Muy eficaz.

5. Lecciones de lírica urgente. Antología poética, de Mario Benedetti. Con prólogo de Joan Manuel Serrat (Alfaguara). Está Benedetti entre mis escritores predilectos desde hace muchos años. Su poesía carente de solemnidad y de fuegos artificiales lo explica. Y lo sabe bien el cantautor catalán, que ya puso música en su momento a estos versos seleccionados para mostrar las mil caras que había en el escritor uruguayo. Bonita manera de festejar su primer centenario.

Mario benedetti. Libros para la vuelta al cole

6. Literatura obligatoria. Como polvo en el viento, de Leonardo Padura (Tusquets). Este novelón, que consagra definitivamente al autor cubano como indispensable en la narrativa mundial actual, es un canto a la amistad y a la lealtad. Con el trasfondo del exilio y el corazón puesto en su isla. ¿Dónde si no?

7. Economía optativa. La gran fortuna, de Olivia Manning (Libros del Asteroide). Este libro, perteneciente a la “Trilogía balcánica”, basada en las experiencias de la autora durante la segunda guerra mundial, me ha descubierto a una narradora soberbia, con toques de humor e ironía y un estilo impecable. Dos recién casados ingleses llegan a Bucarest en pleno conflicto armado: él a dar clases como profesor de inglés, ella a observar una sociedad desconocida y a un marido que no será como ella pensaba.

La gran fortuna. Libros para la vuelta al cole

8. Filosofía que vale un 10. El infinito en un junco, de Irene Vallejo (Siruela). Este título no es nuevo, pero sigue siendo el título de moda, meses después de su estelar aparición. Esta filósofa y escritora zaragozana ha roto moldes con un ensayo que recoge de forma amena el origen de ese tesoro que hoy nos hace tan felices y dependientes, como es el libro. Es además un recopilatorio de viajes, un vuelo entre Grecia y Egipto a través del papel.

9. Aprendiendo astronomía. De puro meteoro, de Antonio Rómar (Aristas Martínez). Esta colección de relatos del poeta y profesor Rómar no va en realidad de las cosas del universo, sino de las que hay en la tierra, en las ventanas tras la nieve, en el mar de noche, en una tormenta, en un jardin… El autor aúna vidas y sombras que son al final fenómenos luminosos. Nada convencional se lee sin embargo de un tirón. Como el meteoro cuando arranca.

10. Esto no es religión. Un amor, de Sara Mesa (Anagrama). Una traductora se traslada a vivir al campo. La casa que alquila comienza a convertirse en un pozo de problemas y el casero en un ser imprevisto. Aplaudida por la crítica, esta escritora, autora entre otros de “Perder el miedo”, traza un dibujo muy preciso de los enfrentamientos de los seres humanos, en un medio, el rural, que adquiere personalidad propia.