Raquel Sánchez Silva: “Hay una clase de maltrato que no deja lesiones o moratones”

La hemos conocido sobreviviendo entre famosos en una isla caribeña, cruzando China con mochileros en busca de fortuna, metida en un Cubo haciendo entrevistas, buceando entre tiburones, pisando la alfombra roja de los Oscar… Una vida que da para muchas novelas y otras cosas del leer, y también del querer, como diría la copla. Raquel Sánchez Silva, periodista y presentadora multifunción de la televisión es además madre, compañera y escritora. Un trío de virtudes que la dotan de una sensibilidad peculiar para contar historias que tocan y te tocan. El viento no espera (Planeta) es su última creación literaria y la segunda de ficción. En esta novela, que transcurre en Tarifa, una galería de personajes como unidos por el viento despliegan sus aspiraciones bajo el signo siempre necesario del amor. Son almas en busca de afecto, que terminan cruzando vivencias y destinos en esa ciudad costera que la autora conoce y ama. Algunos, con un elevado precio, el del maltrato y del dolor. Conductora del programa Lo siguiente (La 1), nosotros le hemos preguntado también por Lo anterior a este libro. Todo suma.

LL. ¿Qué has querido contar en El viento no espera?

Raquel. He querido contar que la vida es como la migración de los atunes a su paso por el Estrecho, un nacimiento en un océano enorme lleno de posibilidades y un viaje que te aboca definitivamente a un paso angosto y lleno de trampas si quieres alcanzar tu lugar tranquilo y cálido, o lo que es lo mismo, tu particular mediterráneo. En la novela están todos esos peligros y vientos inesperados que hacen que algunos personajes acaben a la deriva y que, en muchos casos, esa circunstancia sea lo mejor que les ha podido pasar. Tarifa es un sitio muy especial, con mucha magia, el sur del sur y es el lugar elegido para muchas personas que desean huir de su propia vida. Esa búsqueda y el retrato de la maldad que nos rodea y su influencia son claves en la novela.

LL. ¿Por qué está ambientada básicamente en Tarifa, qué te une a ese lugar? ¿Por qué no Formentera, otro de tus paraísos?

Raquel. Tarifa es un lugar límite, fronterizo y mucho más difícil y complejo que Formentera. El viento lo condiciona todo, desde ir a la peluquería, secar la ropa, los dolores de cabeza, la tristeza o la alegría. Tarifa es un refugio, un lugar que se defiende y que también mira de cara a otro continente. Es un lugar valiente, duro y precioso. Sus callejuelas con el viento serpenteando por sus esquinas me han inspirado en esta historia de amor y odio.

LL. ¿Qué hay de Raquel en los personajes femeninos de la novela: Carmen, Carolina, Elena, Noa…?

Raquel. Siempre hay un poco de ti en cada uno de ellos y quizás, también, de tus carencias. Hay recuerdos, malas y buenas decisiones, inocencia perdida… Es fácil reconocer en dónde puede haber algo del autor y, por el contrario, qué personajes representan precisamente lo que nunca querría ser.

LL. El maltrato tiene mucha visibilidad en esta historia ¿es lamentablemente un argumento recurrente hoy en día?

Raquel. Es un argumento que hay que retratar con dureza y dolor porque siempre es necesario poner la vista en él, identificarlo, rechazarlo, aislarlo y hacer todo lo posible para erradicarlo. En el libro, Pilar es una mujer que ha sufrido maltrato en un matrimonio infernal pero que aprende a salir adelante con ilusión y un nuevo e imposible amor. Pero en la novela también hay otros tipos de maltrato que no dejan maratones o lesiones visibles. Algunos se producen a diario desde cuentas de redes sociales y los agresores campan a sus anchas desde perfiles falsos. Nuestra sociedad muestra una violencia verbal inédita y se aplaude el golpe de efecto sin pensar que también es un golpe y que, como todos, hace daño.

Raquel: “Ya no importa la información, solo el clic de internet”

LL. El malo es periodista. Tú también ¿se está perdiendo el arte y la pasión por este oficio?

Raquel. Se está perdiendo en algunos casos el periodismo que me hizo enamorarme de esta profesión. Es asombroso como en muchas cabeceras, ya no importa tanto la información, solo el clic en Internet. Algunos medios digitales, imitan las maneras de las redes sociales. La diferencia es que un señor en twitter puede ser un kamikaze o alguien sin criterio que se deja llevar por la agresividad o la necesidad de desahogarse, pero un periodista debería ser responsable y saber que la dictadura del clic no puede mermar su rigor. Reconozco que esa realidad me da miedo. Ahora el “ ha sido la noticia con más clics o visitas” prácticamente lo justifica todo. Pero ¿podremos acabar por distinguir la verdad de las fake news o en breve convivirán con la misma fuerza?

“Estoy leyendo a Ayanta Barilli y a Lucía Berlín”

LL. ¿Cómo te llevas tú con las redes sociales? ¿Te sientes respetada por ellas?

Raquel. Mi uso de las redes ha disminuido de forma significativa. Lo hago por pura salud mental y porque prefiero acciones que me reporten bienestar más que tensión.

LL. La amistad tiene una cabida enorme en tu relato. ¿Tú conservas tus amigas y amigos de cuando eras joven?

Raquel. La amistad es un regalo precioso de nuestro carácter social. Querer así a alguien con quien creces y te desarrollas, a alguien que eliges y te elige, es mágico. Creo profundamente en lo necesidad de la amistad y por eso es tan importante en la novela.

LL. ¿Por qué el amor en la literatura tiene siempre algo de enfermizo, no puede ser simplemente amor romántico?

Raquel. El amor de Pizco, Carmen y Pilar, es un triángulo luminoso, el de Paloma y su hija también… Los amores de mi novela, en su mayoría, son maravillosos. El que es enfermizo es puntual y acaba pronto.

LL. ¿Qué estas leyendo y qué tipo de literatura y autores te gustan o te inspiran?

Raquel. Ahora voy a empezar Un Mar Violeta Oscuro de Ayanta Barilli, finalista del Planeta, y Una Noche en el Paraíso, de Lucia Berlín.

LL. ¿Cuál es el viento que espera y atrapa a Raquel Sánchez Silva?

Raquel. Los vientos nunca se eligen. Sean favorables o no, llegan y atrapan si tienen la fuerza necesaria. Pero también hay quien busca los vientos y sabe situarse para aprovechar su empuje. Saber que su intensidad no sólo depende de ti es bastante importante para no ansiar lo imposible y no desesperarse.

LL. ¿Qué se preguntaría Raquel a sí misma si fuera a Lo Siguiente?

Raquel. No sabría entrevistarme desde lo consciente. Creo que no. En ese caso, me sobrepasa la información sobre la invitada… ( risas)

LL. ¿Y qué es lo siguiente que tienes en mente? Sería tu tercera novela y quinto libro.

Raquel. No puedo pensar en otro libro ahora. Me toca disfrutar de tener este y descansar después del esfuerzo que siempre cuesta escribir uno. La tercera novela llegará, como el viento, cuando ni siquiera yo la espere.