Fred Vargas, Princesa de Asturias y de la novela negra

Portada del libro. Fred Vargas Princesa de Asturias

Soy cero monárquica, lo admito, pero siempre me ha gustado la ceremonia de los Premios Príncipe de Asturias (ahora Princesa). Esa solemnidad aplicada al arte, la cultura, las humanidades y la ciencia bajo el hermoso lenguaje de las gaitas casi consigue emocionarme, a mí que soy de naturaleza rocosa. Todo el día con ese tronar que se confunde con la bella lluvia asturiana y colma de bullicio y color la Vetusta de Clarín, o sea, el Oviedo de nuestros días… Es tan armónico.

Tuve el privilegio de cubrir como periodista una edición, hace algunos años, con premiados de mucho postín, como Almodóvar y Bill Gates, total nada. Aunque lo que más me hizo correr de aquí para allá buscando su noble rastro y también la entrevista de mi vida, fue la presencia de uno de mis escritores predilectos: Paul Auster (Trilogía de Nueva York, Leviatán, 4.3, 2, 1…) Aquel momento, ver su fina estampa recogiendo el galardón y oír su discurso modesto a favor del arte y la palabra ha sido una de las mejores cosas que me han pasado en mi vida profesional.

Aunque sé que la ingeniería, las matemáticas, la física y el compromiso mueven el mundo y al hombre, a la que suscribe le sigue haciendo más ilusión que premien a la literatura… Qué le voy a hacer, porque también mueve grandes gestas, las del corazón.

Primer plano de la escritora. Fred Vargas Princesa de Asturias

La escritora Frédérique Audoin-Rouzeu (París, 1957), más conocida como Fred Vargas.

Fred Vargas, Princesa de Asturias, si te gusta la novela negra…

Y este año le ha caído ese honor a una escritora francesa de la que se sabe poco, salvo que escribe de forma magistral y certera. Voy a tratar de resumir algunas cosas de Frédérique Audoin-Rouzeu (París, 1957), más conocida como Fred Vargas, que entró en mi vida hace unos diez años, cuando un amigo que vive en Viena y venía a visitarnos con frecuencia a Madrid, me regaló uno de sus libros. “Si te gusta la novela negra, te gustará Fred. Es arqueóloga, como yo. Y buena amiga mía”.

La amiga de Juan resultó ser más que buena, excelente. Y él un adelantado, desde luego. El jurado de estos premios ha considerado que Fred es merecedora del de las Letras por haber revitalizado un género con autoridad, personalidad y brillantez: la novela negra. Sus tramas, que han producido catorce títulos, discurren entre personajes incalificables, situaciones que rozan la tragedia y la comedia a un tiempo y argumentos alejados de cualquier simplismo con desenlaces inteligentes y una prosa elaborada, nada común para escenarios con muertos y matones.

A mí me encanta su comisario del alma, Jean Baptiste Adamsberg, protagonista de nueve de sus libros. Exquisito, irónico, amante de los pájaros, solitario, buen gourmet, infatigable, Admasberg es mucho más que un policía. Es la mente pensante que hila extraordinarias historias con inquietantes instantes y apasionantes diálogos.

Fred Vargas, Princesa de Asturias: Cuando sale la reclusa

La editorial Siruela publica toda su obra en español, que recomiendo desde aquí. Para homenajear su obra acabo de leer el último libro que ha escrito, ‘Cuando sale la reclusa‘. Varias muertes por la picadura de una araña llamada reclusa ponen a Adamsberg en la pista de un caso con muchos interrogantes: un orfanato donde se producían abusos, jóvenes violadas, policías enfrentados, familias implicadas, una anciana sabihonda, un veneno que no es tan letal como parece… Leed a Fred Vargas, es inteligente y audaz. Y está enferma, razón por la que parece no vendrá a España a recoger su premio con mayúsculas. Una lástima. Oírla hablar habría sido un regalo para sus lectores.