Uno de los asiduos involuntarios a este blog es mi padre. La verdad es que el hombre da bastante juego aún, si bien no tiene ni idea de que a veces sale citado entre libros de renombre y escritores de postín. Lo cierto es que en este 19 de marzo, Día de todos los padres del mundo, no nombrarlo sería una ofensa, más que nada porque no tengo otro de repuesto y no está bien hablar de los padres de los demás cuando una tiene el propio.

Un viaje a París

Pepe, así se llama el mío, va a cumplir en unos meses 94 castañas. Entre otras hazañas dignas de reseñar, escribió un libro, Una vida como las demás, que tuvo una buena “acogida” en el respetable y su presentación correspondiente con cocktail, como un profesional de la escritura cualquiera. Lo último que se le ha ocurrido es que quiere ir a París. No le preocupa que tengamos una guerra cruenta sobre nuestras coronillas, ni el covid latente, ni que la calima sahariana sacuda al avión en pleno vuelo y lo tumbe. Su única inquietud es que no habla francés, por lo que estaría bien que alguien le acompañara para traducirle preguntas como, por ejemplo, dónde cae la Torre Eiffel, o qué quiere desayunar o a cuánto está el billete de metro. Yo a esto lo llamo tener planes y empeño.

Con mis hermanos bromeo diciendo que el primer inmortal que vamos a conocer -aparte del protagonista de aquella serie que echaban de pequeños en la tele con Christopher George titulada así- es él. Como han salido algunos espontáneos para ir de tour parisino con él, no descarto que se salga con la suya, lo que, desde luego, daría a posteriori un buen argumento para esta sección. Llámalo resistencia, tenacidad baturra, ganas o inmortalidad. Desde luego, ser de Huesca forja un carácter a prueba de bombas y virus.

Héroes o villanos

Hoy es ese día en que cada cual mira a su progenitor como si fuera un héroe. Lo dijo bien Victor Hugo, autor entre otras de Nôtre Dame de París (monumento que seguramente Pepe querría ver si logra su propósito): “El sueño del héroe es ser grande en todas partes y pequeño al lado de su padre”. Pero, ojo, que también hay villanos, asunto del cual las bibliotecas se han alimentado de forma gloriosa a lo largo de los siglos. Que se lo digan a Paul Auster, que no se hablaba con el suyo cuando murió; o a Franz, que le tenía un formidable miedo al Sr. Kafka; o a Karl Ove Knausgard, que dedicó seis volúmenes a retratar a su progenitor, fallecido por alcoholismo.

Dice mi amiga Silvia Galván (@ainaymarc) que, así en general, la presencia de la madre está más viva en los libros que la del padre. Un debate que estaría bien retomar en alguna ocasión por eso de a quién quieres más, a papá o a mamá, y cómo la literatura lo ha reflejado. Pero como estamos necesitados de fiesta y hoy es una jornada para celebrar a nuestros mayores, voy a apostar por cinco títulos donde el padre es inspirador por bueno, ya sea realidad o ficción. Para desvelar la oscuridad de algunos, están los demás días del año.

No queremos súper hombres, sino seres cercanos y protectores, también respetuosos e íntegros. Larga vida, pues, a nuestros padres que con sus aciertos y errores han hecho o hacen de la mayoría de nosotros lo que somos, seres libres y pensantes. También lectores. Esto va por los que están, por los que son y por los que estuvieron, y que en realidad, nunca se han ido del todo.

Títulos recomendados

Un hijo extranjero, de Eduardo Berti (https://impedimenta.es/) Sale a la venta el 25 de marzo de 2022). Aunque el autor creía haber cerrado un capítulo de su vida con la publicación de Un padre extranjero, un correo inesperado lo sitúa de nuevo frente a la máquina de escribir. Berti recibe unos documentos que su padre presentó en los años 50 para nacionalizarse argentino. Entre ellos, figuran secretos que se llevó a la tumba. Y una dirección, su casa natal de Galati, en Rumanía. Una invitación para viajar y descubrir que ahora el extranjero es él, el hijo. Un libro muy actual en tiempos en los que las fronteras se han borrado para recibir a otros con los brazos abiertos.

Día del Padre

Matar al padre, de Amélie Nothomb (https://www.anagrama-ed.es/). Esta escritora siempre diferente y polémica, nos sumerge con el mundo de la magia a través de un mago y de un joven que busca mentor, pero que se convertirá en su hijo adoptivo. Ambos vivirán una relación que oscila entre la fascinación y la rivalidad y donde las trampas no serán solo cosa del escenario.

Día del Padre

Muerte de un viajante, de Arthur Miller (https://www.planetadelibros.com/editorial/tusquets-editores/59). La gran obra teatral del autor norteamericano cuenta la historia de un comerciante, Willly Loman, que a sus 63 años está cansado de la carretera y apenas reconocido por sus jefes. Su deseo de sacar adelante a su familia le hará chocar con ellos, especialmente, con su hijo mayor, al que nunca reconoce sus propios valores y méritos. Un severo retrato de la sociedad americana a través de personajes universales de la dramaturgia.

Día del Padre

Quién mató a mi padre, de Edouard Louis (https://www.penguinlibros.com/es/11942-salamandra). Este autor francés repasa la historia política de los últimos años a través de la historia del cuerpo de su padre, explorando las intersecciones de clase, género y sexualidad en la Francia contemporánea. Además de relatar sus experiencias, Louis da voz a la forma en que la despiadada hegemonía de la masculinidad ha destruido esencialmente la vida de su progenitor, haciéndolo víctima tanto de la violencia que infligió como de la violencia estructural que soportó. Una sucesión de fechas y anécdotas dan a esta breve obra el carácter de una íntima carta de reconciliación, una acusación directa y una confesión conmovedora: la del amor de un padre hacia su hijo, y viceversa.

Entre ellos, de Richard Ford (Anagrama). Es este americano uno de mis escritores predilectos quizás, porque como en este libro, tira de su propia existencia con un estilo pulcro y único para hablar de la América que menos conocemos. El título se compone de dos textos escritos con 35 años de diferencia. El segundo, dedicado a su madre de forma autónoma, se publicó en 1986. El referido al padre salió en 2018. Este era un hombre bondadoso, viajante, que pasaba poco tiempo en casa y murió cuando el Premio Princesa de Asturias (2016) tenía 16 años nada más. Un buceo sin botella por las aguas de una familia que marcó el devenir de Ford.

Día del Padre