Uno de los asuntos que peor llevo a estas alturas de año es hacer balance, palabra que viene de balanza, o sea la búsqueda del equilibrio, total nada. Poco me importa si en enero todo iba bien, pero finalmente las cosas se han torcido en diciembre o no se han enderezado en doce meses. También me aburren soberanamente los programas informativos y los reportajes sobre lo que ha sucedido en los últimos 365 días. Es como si yo a mis propios les contara lo que todos saben de mí: que en 2021 he pasado de ser una trabajadora asalariada y estable, a una parada más, que a veces parece un pulpo en un garaje y otras una jubilada sueca tostándose en las playas de Ibiza. La risa y el llanto van por momentos y por barrios. Imposible encontrar la armonía por más resúmenes que se hagan de lo vivido.

Por eso, este post me ha pillado un poco descolocada, insegura sobre cómo afrontarlo sin ser víctima del desafecto ambiental. Dice el refrán que lo que bien empieza bien acaba, es decir, me resultaba prioritario enfocar el objetivo para centrar la fotografía. Y entonces se me han cruzado dos personajes dispares, que probablemente nunca llegarán a conocerse ni a alternar opiniones, y que, sin embargo, me han ayudado a su manera para en esta misión de cambio de año. Uno, académico de la lengua y el otro, un usuario de andar por casa de la misma.

Mi inspiración

Antonio Muñoz Molina, la primera de mis inspiraciones, contaba en la https://cadenaser.com/ a propósito de su último libro Volver a dónde (https://www.planetadelibros.com/editorial/seix-barral/9) que la melancolía es ese sentimiento que nos viene bien explotar de manera dolorosa e innecesaria. Las navidades son muy dadas a eso, a repensar qué fuimos, dónde estuvimos, a quiénes perdimos, qué dejamos en el camino… Y con esta crisis que nos envuelve como un manto gris, sobra decir que nos parece que cualquier tiempo pasado fue mejor, lo que, no obstante es una verdad a medias. Hay que crecer, evolucionar y tratar de que el pasado no se quede en aquel reflejo que echamos de menos, sino en el espejo desde donde saltar a otra realidad amable y certera. Muñoz Molina lo vino a decir así, más eficazmente que yo; pero a fin de cuentas, de eso se trata, de que los recuerdos ni el presente sepulten el futuro, que, como dicen los gallegos, haberlo… hailo.

La otra persona que ha contribuido a enfocar este texto un poco más ha sido mi hijo, más amigo de los pinceles que de las letras. Le he preguntado mientras desayunábamos cómo haría él para tirar del hilo y desengrasar mi entumecimiento mental. Su respuesta ha sido sencilla, pero suficiente: “Habla de tus intenciones para el año que viene, y de los libros que a ti te gustaría leer, para que los demás los conozcan y puedan hacer lo mismo que tú, leerlos”. Como me ha entrado la euforia, a modo de agradecimiento le he encargado el dibujo que preside el post. Trabajar en equipo al final suele ser rentable.

Mis propósitos

Así pues, voy a dejar al lado la nostalgia traicionera y voy hacerme fuerte en lo que me gusta: mirar para adelante con fe, enmendar los errores, celebrar los aciertos y seguir leyendo, un virus del que hay que contagiarse siempre porque es el único saludable que, incluso, cura. Las editoriales se han esmerado en pulir sus títulos y autores para los primeros meses de 2022 (el resto del año, la literatura y algún dios proveerán). Aprovecho esta ocasión para felicitar a https://www.planetadelibros.com/editorial/tusquets-editores/59, que con su colección Andanzas ha alcanzado los mil números (honor que le corresponde a Primera persona del singular, de Murakami).

Como la Real Academia de la Lengua https://www.rae.es/lo acepta oficialmente desde hace unas semanas, yo anuncio de modo formal mi poliamor por tantos y tan diferentes libros, que nos permiten la metamorfosis de ser mejores amantes de lo que sí importa, que es vivir, sentir y disfrutar. No puedo compilar todas las novedades que ya se conocen, de forma que he hecho una selección y planteado la razón de por qué debemos leerlos, con permiso de autores tan consagrados como Sciacia, Eva Saénz de Urturi, Elia Barceló, Laetitia Colombani, Reyes Calderón, Irène Nemirosvky, el Nobel Gurnah, Lemaitre, Sally Rooney, Jonathan Franzen… que también tendrán nuevo “hijo” para alegría de la familia lectora. A todos vosotros y a ellos también, un 2022 inolvidable en el mejor sentido de la palabra, por supuesto. Y recordad eso de que no están todos los que son, pero sí son todos los que están. Feliz y grata lectura. No es la vacuna que nos inmuniza, pero sí la que nos permite ver la vida en colores.

1. La abadía de los herejes, de Eugeni Verdú (https://www.rocalibros.com/roca-editorial/). Francia, siglo XIV. La Inquisición condena a la hoguera a un carpintero y a su mujer por considerarlos, mediante pruebas inventadas, herejes, pero su hijo mayor, Ejean, quiere descubrir qué se esconde en realidad detrás de esas muertes y de la desaparición de sus hermanos menores. Para ello, ingresa en un convento benedictino y se ve obligado a convivir con las escrupulosas reglas de la orden, así como con oscuros frailes que esconden secretos, misterios y posiblemente, la verdad de lo que sucedió a sus padres.
Por qué: esta apasionante novela nos traslada al universo que recreó Umberto Eco en su aclamada El nombre de la rosa. Un regreso al pasado, al poder de la religión y a los enigmas que rodeaban la inclemencia del Santo Oficio.

Lo que leeremos en 2022

2. Una historia ridícula, de Luis Landero (Tusquets). Marcial, empleado en una industria cárnica, conoce a Pepita, una mujer elegante y hermosa, dedicada al arte. Él, que tiene un alto concepto de sí mismo, considera que puede enamorarla. Así comienza una delirante trama del conquistador en busca de su presa, hasta el día en que es invitado a una fiesta en casa de su amada, donde tendrá lugar un final inesperado. Por qué: el novelista pacense nunca defrauda. Sus personajes están hechos de materia viva y contradictoria, como la misma vida.

3. El bosque de la noche, de Djuna Barnes (Seix Barral). Robin Vote se sumerge en el París de los años 20, en un ambiente de bohemia, circo y aristocracia. Por ella y los enigmas existenciales consustanciales a su personalidad, suspiran dos mujeres y un hombre. Por qué: es, probablemente, la mejor novela de esta escritora neoyorquina que rompió moldes a comienzos del siglo XX. Además, esta edición viene prologada por Siri Hustvedt y por T. S. Elliot.

Lo que leeremos en 2022

4. Las otras niñas, de Santiago Díaz (https://www.penguinlibros.com/, serie Roja y Negra). Este escritor, que ha revolucionado la novela negra, regresa con una trama brutal, protagonizada de nuevo por la inspectora Indira Ramos. Un siniestro personaje, unido a un escalofriante crimen de la historia policiaca española, vuelve a escena, Antonio Anglés. Por qué: Díaz ha triunfado con dos títulos anteriores que atrapan al lector desde la primera línea, Talión (la venganza de una periodista) y El buen padre (Un hombre quiere demostrar la inocencia de su hijo secuestrando a tres personas).

Lo que leeremos en 2022

5. El castillo de Barbazul, de Javier Cercas (Tusquets). La tercera novela de la trilogía de Terra Alta nos presenta a la hija del inspector Melchor, Cosette (llamada así por Los Miserables de Victor Hugo), convertida en una adolescente que descubre que su madre, Olga, murió asesinada. Movida por un enorme rencor hacia su padre, parte de vacaciones a Mallorca, de donde no regresa. Melchor, asustado por la falta de noticias, viaja a la isla para localizar el paradero de la joven. Por qué: el escritor cacereño alcanza su madurez literaria con este proyecto, que comenzó con Terra Alta, y que la editorial reedita de nuevo para felicidad de sus seguidores, entre los que me hallo.

6. El corresponsal, de David Jiménez (https://www.planetadelibros.com/editorial/editorial-planeta/8). Inspirada en hechos reales, esta novela relata la experiencia de un periodista que es enviado a Birmania para cubrir la revuelta Azafrán. Allí descubrirá las luces y sombras de una profesión sometida por una dictadura, la lealtad entre compañeros y el amor a una traductora. Por qué: Jiménez provocó una gran polémica por su primera novela El director, escrita después de haber dirigido el periódico El Mundo.

7. El libro de todos los amores, de Agustín Fernández Mallo (Seix Barral). Un profesor de latín y una escritora se encuentran en Venecia, donde, aunque no lo saben, la humanidad se encamina al colapso. La pareja debatirá durante sus largos paseos sobre el poder del amor y todas las dinámicas que éste adopta. Por qué: el autor coruñés juega en esta novela filosófica con distintos estilos y géneros, por lo que mezcla con notable fascinación ficción, poesía y ensayo.

8. Grand Union, de Zadie Smith (https://www.penguinlibros.com/es/11942-salamandra): A través de diversas perspectivas, desde lo histórico y la actualidad hasta la distopía, esta novela es una reflexión estimulante y profética sobre el tiempo y el espacio, la identidad y el renacimiento, los legados que acechan nuestro ahora y los que amenazan con llegar.
Por qué: esta autora está considerada una de las mejores de su generación por la crítica literaria europea. No decepciona jamás.

Lo que leeremos en 2022

9. El matarife, de Sandor Marai (Salamandra): Esta es la primera novela que escribió el genial y malogrado escritor húngaro. Reflexiona sobre cómo un ser humano puede modificar su naturaleza por los estragos de una guerra. El protagonista es un joven humilde, cuya vida sufre un vuelco cuando presencia el sacrificio de una vaca. Por qué: simplemente porque lo firma Sandor Marai, nombre al que debo el placer de haber leído obras inmortales como El último encuentro y La mujer justa.

10. El camino imposible de Manuel Álvarez-Xagó (Roca Editorial): Una pareja de médicos, marido y mujer, descubre que el olfato de los perros puede ayudar a prevenir el cáncer. Un accidente de tráfico acabará prematuramente con sus vidas, pero no con la de su perro, que se convierte en el personaje central de esta tierna novela sobre la ciencia y la bondad. Por qué: la medicina es siempre un argumento atractivo, más cuando sus protagonistas investigan con la ayuda de su mascota nuevas terapias para vencer a la enfermedad más impía que se conoce.

Lo que leeremos en 2022

11. Love Song, de Carlos Zanón (Salamandra): Tres músicos de talento inician una gira estival por campings y locales de la costa mediterránea versionando canciones de 1985. Será un viaje que les planteará dudas existenciales y decisiones sin vuelta atrás. Por qué: Taxi fue todo un éxito del escritor catalán, que nos inclina a pensar que seguirá con su estela de buen y novedoso estilo en este esperado libro.

Y 12. Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago (https://www.penguinlibros.com/es/11579-alfaguara). Esta novela sicológica que reúne la mejor prosa del Nobel portugués, retrata el egoísmo humano y una sociedad contaminada. Tan viva como cuando la escribió, en 1995.
Por qué: El próximo año el Saramago habría cumplido 100 años. No hace falta motivo alguno para seguir leyéndolo y compartiéndolo, pero en una fecha tan insigne, todavía se hace más urgente retomar la lectura de su obra. Cualquiera de sus libros será un regalo.

Lo que leeremos en 2022