Envidio de esta mujer sus 30 años y su coherencia temprana. Es sensible, expresiva, precisa, parece paciente y apasionada, virtudes con frecuencia antagónicas. Le interesa la vida como tema universal y por ello cree y escribe que lo que nos hace infelices es más inspirador, porque para ser feliz -opina- basta con serlo. Ama a su chica, a su familia y a sus perros. Y aunque podría vivir en Londres, Asturias, Galicia o su Segovia natal, reside en Madrid, la capital que le ha hecho crecer y entenderse mejor a sí misma. Yo conocía como lectora a Elvira Sastre, pero no en las distancias cortas. Y lo cierto es que gana, alta en estatura y en talento como es.

Una mirada distinta

Su último libro, Madrid me mata, me ha dado la oportunidad de charlar con ella justo en puertas de una cita que Elvira defiende sin concesiones en la calle: el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. Dice esta poeta que “al ser mujer tienes una mirada distinta a la que tiene un hombre, que puede tener más privilegios. Como puede ser la mirada que tiene cualquier persona que pertenece a un colectivo en minoría. Alguien que escribe poesía es alguien que tiene una sensibilidad más atenta y eso me hace estar conectada desde muy pequeña a la sociedad y su problemática”.

El desamor enriquece

Según Elvira, el desamor, la rabia, la protesta, la desigualdad son motivos poderosísimos para la escritura . “Cuando tengo emociones que me cuesta gestionar, necesito darle un sentido. Y la manera que yo sé es escribiendo, de forma más impulsiva”. Reconoce que encuentra versos en cualquier sitio, sin hora ni cita, hasta en una consulta médica. Los guarda y allí, en el silencio de los cajones su poesía se va componiendo casi sola.

Día de la Mujer
© Ivan Giménez – Seix Barral. © Gloria Nieto

Comparte Elvira cierta desazón por lo que está pasando en la política y aunque no emite juicios, comprende a quienes se manifiestan por una ideología o por un líder. “Es sano que la gente se manifieste por lo que cree, pero no podemos estar parados por otros temas importantes. Y es que a veces estamos paralizados. Yo siempre he ido a la manifestación del 8-M, con mi chica, con mi hermana… hasta con mi abuela. La calle te ayuda a desahogarte”.

Literatura femenina

Dicho esto, no me voy a confundir en laberintos sobre nuestra evolución como género y si estamos peor o mejor que en siglo de nuestras antepasadas. Creo firmemente que hemos prosperado como especie y no retrocedido, aunque algunos hechos como las guerras desiguales y la violencia del “eres mía” se esfuercen en demostrar lo contrario. A lo largo de estos años me he hecho más reivindicativa y me he puesto más seria con lo que de verdad importa. Por eso, quiero reclamar hoy el poder de la literatura femenina, que quizás no sea una categoría en sí misma, pero sí es una ventana luminosa por donde mirar y valorar nuestras enriquecedoras diferencias con ellos. No somos ni peores ni mejores, solo distintos. Afortunadamente.

Un post a ocho manos

Así que con las mismas, he pedido ayuda a otras mujeres. He convocado a esta cita festiva a tres amigas para proponerles que, con permiso del trío que conforma Carmen Mola, escribamos este post a ocho manos. Todas relatan infinitamente mejor que yo y su conversación y presencia me resultan siempre un regalo. Sólo les puse una condición para este homenaje: recomendar títulos firmados únicamente por mujeres. Por lo demás, ellas muestran libremente sus razones, que, creedme, son muy interesantes y dignas de seguir. Para mí, son las tres auténticas influencers de los libros, unas guías infalibles. Mundanas, cultas, divertidas, conversadoras y soñadoras, nada que ver con las intelectuales sesudas de legajos y té a las 5. Y todas necesitan a los hombres, por si hubiera alguna incertidumbre sobre su imparcialidad. Hecha la presentación, las voy a ir nombrando por orden de aparición, como en las películas oscarizadas. A partir de ahora, la palabra la tienen ellas, mis colaboradoras estelares en el Día de la Mujer. Y por muchos años.

Beatriz M. Manzanares. Cuando la conocí en el pasado siglo, me ofrecí a cuidar a su hija pequeña alguna que otra noche. Luego su hija cuidó a los míos y así, entre pañales, se labró esta vinculación donde a las dos nos tienen que administrar la palabra cuando estamos juntas. Fue trabajadora sanitaria, hasta que una lesión la apartó del mundo laboral hace ya algunos años. Pero su mejor oficio es el de escritora, con el que ha ganado varios premios y publicado no pocos relatos y alguna novela, que son en sí mismos diversas recomendaciones (Bíblicas -Páginas de Espuma-, Tiempo muerto, Males de mujeres y cojera de perros, entre otros). Tiene un reflexivo blog: http://www.elvientoenlosarboles.com

“La idea de que a la literatura femenina suele concedérsele un estatus inferior a la masculina sigue vigente en el mundo. Con todo, las diferencias históricas y de entorno contextualizan cada caso de un modo determinado, no es lo mismo escribir en el primer mundo que en los países menos desarrollados, donde el acceso a la educación es más difícil para las mujeres. Asímismo, los códigos morales, la aptitud social respecto al papel de la mujer y determinados temas mal vistos (sexo, sátira, opinión …) lastran la vocación de la escritura; también la falta de interés ante la literatura femenina es real aún en nuestro siglo XXI”.

” Si nos fijamos en las estadísticas del Premio Nobel, por remitirme a algo global, veremos que desde 1901 en que se dio el primero a la literatura, solamente 16 escritoras han sido galardonadas, frente a los 117 hombres, de las cuales media docena han sido en el siglo XXI. Parece que las cosas cambian, pero aún de forma bastante moderada, por lo tanto hablar de igualdad en el ámbito de la cultura aún es una meta por alcanzar”.

Las recomendaciones de Beatriz

1. Jazz, de Toni Morrison. (https://www.penguinlibros.com/es/11338-debolsillo y diversas editoriales). Escritora afroamericana y Premio Nobel de literatura. La novela narra un crimen pasional y sus consecuencias dentro de los ritmos del blues, ambientada en Harlem y con el racismo de trasfondo. Un libro donde la autora maneja a la perfección uno de sus temas bandera, la vida interna de las mujeres.

Día de la Mujer

2. Suite francesa, de Irène Nèmirovsky (https://www.penguinlibros.com/es/11942-salamandra). Escritora ucraniana de origen judío. Su texto estuvo en una maleta hasta su publicación en 2004. La obra está inacabada pero eso no le resta interés: la salida de París de miles de familias ante la invasión alemana durante la II Guerra Mundial y sus historias personales conmovedoras y dramáticas. Fue galardonada con el Premio Renaudot (la primera vez que se da a una persona fallecida). Sigue siendo una novela actual para estos momentos lamentables de guerra.

María Larrocha. Compartimos Redacción y jefes en Diez Minutos y desde hace unos meses, Club de Lectura. Aunque somos como el día y la noche (Larro es delicada, emocional  y discreta) nos entendimos como novios sólo con hablar de libros. Todo lo que me recomienda, me entusiasma, me llena. Compra sin parar porque lee sin respirar. Es envidiable cómo gestiona su repleto día a día con sus locuras irrenunciables, como son los libros. Bajo su timidez apacible se esconde una enorme personalidad:

“Hace unos años me acerqué a una librería a comprar unos cuentos para mi hija. Llevaba unos veinte minutos dando vueltas -soy una indecisa terminal- cuando la dependienta se animó a preguntarme si podía aconsejarme en la elección. “¿Buscas algo para un niño o para una niña?”.  La pregunta me dejó descolocada, aunque luego comprobé que, o tiraba de clásicos, o la polarización es bestial. Si tienes hijos, enseguida te encasquetan la saga de Los futbolísimos (Roberto Santiago), mientras que si lo que tienes en casa es una niña, te invitan a escoger Las aventuras de Isadora Moon (Harriet Muncanster). Las etiquetas me espantan. ¿Existe una literatura femenina? ¿Escribe diferente una mujer que un hombre? Me resisto a pensar que haya una sintaxis y una puntuación propia de las mujeres. Me da rabia que el término se use casi siempre de una manera despectiva, para etiquetar libros de corte romántico y de dudosa calidad. Como decía Ana María Matute, “hay libros buenos y libros malos, punto”. A la hora de elegir siempre me ha dado igual el sexo del autor, aunque es cierto que últimamente me tiran más ellas. Lo hago de manera consciente. Hace un tiempo leí un ensayo donde explicaban que las diez escritoras más vendidas del Reino Unido tan solo contaban con un 19 por ciento de lectores hombres. Es decir, que no nos leen. Por eso, quizás, sea importante elegirlas”.

Las recomendaciones de María

3. Cómo ser mujer, de Caitling Moran (https://www.anagrama-ed.es/). No es reciente, pero es un libro que no pasa de moda. Yo lo tengo guardado para regalárselo a mi hija cuando cumpla los quince años, quizás con la esperanza de que no haga tanto el canelo como su madre, sobre todo en el terreno sentimental. Con una escritura adictiva y pegajosa, la periodista británica relata su biografía desde los 13 a los 35 años. Habla de todo con una franqueza increíble, desde cuánto te ahorrarías si dejases de hacerte la depilación brasileña o cómo lidiar en un mundo laboral dominado por los hombres. Es un libro que no tiene término medio: o te encanta o te espanta. 

4. Un amor, de Sara Mesa (Anagrama). Me parece una escritora brillante, que aborda las historias de una manera tan cruda que te deja noqueada. Es incómodo leerla, pero a la vez tampoco puedes apartar la vista de sus páginas. Su última novela relata el día a día de Nat, una traductora precaria que se marcha a vivir a La Escapa, un pequeño núcleo rural. El libro es cortito, pero exigente y claustrofóbico. Mi madre, mucho más lectora que yo, se enfadó cuando se lo presté. “Pero hija, ¿tú lees para pasarlo mal?”. Eso, creo, sería otro debate.

Día de la Mujer

Carolina Isasi. Los Premios Planeta son como las bodas: propician muchas parejas, otras uniones y repentinos amigos. Carolina y yo nos vimos por primera vez en la última entrega en Barcelona, haciendo quinielas sobre quiénes serían los ganadores mientras bebíamos vino y nos contábamos nuestras vidas. Yo tuve la impresión de que la conocía de siempre y de que coincidir en algo tan vasto e infinito como los mismos gustos literarios era una señal inequívoca de que existe la química. De hecho, soy fiel a muchas de sus exquisitas recomendaciones. Carolina tiene un blog estupendo, que como donostiarra ejerciente se titula Mirando a la bahía. Y escribe de buena literatura en www.zendalibros.com. hhtps://carolinaisasi.es @CarolinaIsasi Instagram @CarolinaIsasi Twitter:

“El 8 de Marzo sigue siendo un día que conviene recordar y festejar y a mí me gusta hacerlo desde mi ámbito, el periodismo y la cultura. Me gustaría recomendar dos novelas escritas por mujeres jóvenes. Una generación que tiene mucho que aportar y mucho a lo que enfrentarse todavía. Porque nunca nada está ganado del todo. La primera es de Leila Slimani. Nacida en Rabat en 1981, de padre marroquí y madre franco-argelina, al terminar su formación en el liceo francés de Rabat, se marcha a París para matricularse en el Instituto de Estudios Políticos y, posteriormente, en la Escuela Superior de Comercio donde se especializa en medios de comunicación. Después de ejercer varios años como periodista en L’Express y Jeune Afrique, decide dedicarse por completo a la literatura. Con su primera novela, En el jardín del ogro (2014), donde aborda la adicción sexual femenina, recibe el reconocimiento unánime de la crítica. Canción dulce, su segunda novela, consolida la carrera literaria de Slimani al obtener el Premio Goncourt 2016. En 2017 se edita en Francia su polémico ensayo Sexo y mentiras. Actualmente es la representante francesa en el Consejo de la Francofonía”

Las recomendaciones de Carolina

5. El perfume de las flores de noche, de Leila Slimani (http://cabaretvoltaire.es/). Slimani crea un diálogo impregnado de una dulce melancolía, con su infancia en Marruecos y con su padre ya fallecido. Habla de su oficio de escritora y de lo efímera que es la vida. «Escribir es jugar con el silencio, es confesar, de manera indirecta, unos secretos indecibles en la vida real.» La novela arranca así :  «Si quieres escribir una novela, la primera norma es saber decir no, rechazar las invitaciones.» ¿Por qué aceptar entonces la propuesta de pasar una noche en el museo Punta della Dogana?A través del arte sutil de la digresión en la noche veneciana, Leila Slimani se adentra en el proceso creativo de su escritura, aborda los problemas de identidad y del pasado colonial, de moverse entre dos mundos, Oriente y Occidente, donde ella navega y se balancea, como las aguas de Venecia, ciudad cuyo sino es la belleza y la destrucción. Este libro también cuenta la dificultad de escribir en un mundo repleto de estímulos. Trabajar, lidiar con nuestra vida, una constante para las mujeres.

6. La bajamar, de Aroa Moreno ( http://www.penguinlibros.com/es/11353-literatura-random-house) Tras su celebrado debut con La hija del comunista, Aroa Moreno vuelve con una novela que habla de la Guerra Civil, el exilio y el pasado reciente del País Vasco a través de tres mujeres de tres generaciones de una misma familia, que se asoman a la memoria y al dolor con valentía. El libro nace en una de las temporadas largas que Aroa Moreno pasa en Euskadi, y coincide con la crianza de su primer hijo. Una noche, un hombre se le acercó para contarle la historia de su madre y de sus tías, niñas de la Guerra civil, exiliadas en Rusia, Bélgica y Reino Unido. Una historia que le conmovió y que es la que ha volcado en La bajamar que cuenta la historia de tres mujeres que sufren. Ruth, la abuela, sufrió la guerra, el exilio, la hambruna. Adriana, la madre, sufrió la violencia terrorista y la vergüenza. Adirane, la hija de Adriana, tiene un dolor menos tangible, sufre un problema de salud mental. En la casa de la abuela se reencuentran las tres mujeres, tres madres que entregan a sus hijos para ponerlos a salvo. El libro aborda el dolor, la memoria, el desarraigo, la herencia y la inquietante sombra de los secretos familiares. Es una radiografía de la historia reciente de España, una honda reflexión acerca de la maternidad y qué significa criar y cuidar de alguien que ha sufrido violencia, desesperación, angustia o miseria. Aroa no olvida en esta novela el peso de la herencia y los recuerdos, el significado de la maternidad, el deseo de amar y ser amado. Una maravillosa novela.

Día de la Mujer

Las recomendaciones de Rosa

7. Madrid me mata, de Elvira Sastre (http://planetadelibros.com/editorial/seix-barral). La escritora llegó a Madrid con 20 años en una huida hacia adelante. Su relación física y emocional con la capital la ha plasmado en este libro de artículos, fotos y poemas que contiene verdades, percepciones, decepciones y esperanzas sobre sí misma. En él describe diez años de madurez vital, su conexión con las calles del Madrid más castizo, su vinculación estrecha con la cultura a través de grandes músicos y escritores, su amor carnal y espiritual, su devoción por los barrios, su visión de la pandemia desde un balcón y su entrega a la poesía en todas las estaciones del año. “No es soledad ni silencio,/ tampoco es un hueco vacío o/ una mano que no llega./ No es el paisaje desierto ni la escarcha/ desnuda ni el hambre de agua./ Es tu voz calentando mis manos,/ la palabra justa en el oído, el espacio/ en tu cuello cuando afuera/ todo sigue siendo extraño./ Es el frío nada más:/ un temblor que parpadea/ y nos cambia para siempre”. Invierno…ahora que termina.

Día de la Mujer

8. Dónde estás, mundo bello, de Sally Rooney (https://www.penguinlibros.com/es/11353-literatura-random-house). Dos íntimas amigas próximas a los 30 que llevan tiempo sin verse y residen en ciudades diferentes se escriben emails donde hablan de arte, literatura, futuro, sexo y amor, siempre a la espera de reencontrarse pronto. Alice conoce a un empleado de almacén, Félix. Eileen supera una ruptura, con los sentidos puestos en Simon, un amigo de la infancia. Los cuatro tejen por lados diferentes un tapiz de dudas y sufrimiento que parece alejarles de ese mundo hermoso que persiguen. Sobre todo, es la reconstrucción epistolar de la amistad entre dos jóvenes imbuidas por el deseo, el miedo y la palabra. Su reencuentro dinamitará algunas esencias, pero alimentará otras. Esta brillante autora irlandesa ha sido un feliz hallazgo en mi vida que recomiendo vivamente con independencia de la mirada que se ejerza, masculina o femenina.

Día de la Mujer

Feliz día de la Mujer a todos, ellos y nosotras.