Sal de los brazos de Morfeo y cae en los brazos de tu pareja. No hay mejor manera de empezar el día. ¿No te parece? ¡Pero Calista, cómo vienes hoy! Pues sí, hoy Calista viene guerrera. Y todo porque ha leído un nuevo estudio de la Universidad de Oregón que dicen que tener sexo por la mañana es muy beneficioso para salud. Una teoría que también confirma un informe realizado en Londres por la Queen’s University de Belfast. De hecho, ellos sugieren que tener sexo por la mañana ayuda a quemar calorías. Además, reduce el estrés y mejorar el estado de ánimo. Y por lo tanto, nos hace estar más enérgicos y de mejor humor en el trabajo.

Pero como diría El Súper Ratón no se vayan todavía que aún hay más. La revista inglesa British Medical Journal apunta que el momento idóneo para tener sexo es a las 5:48 de la mañana. Parece ser que a esa hora los niveles de testosterona en el organismo son entre un 25 y un 50% más altos que durante el resto del día. Nosotros hemos hablado con la sexóloga MSonia Ruiz y esto es lo que nos ha contado.

Más optimismo

“El hecho de mantener un encuentro erótico satisfactorio, te produce bienestar, alegría, buen ánimo, etc. Ello sucede sencillamente por el propio disfrute -explica la sexóloga-. Cuando hacemos algo que nos gusta, nos sentimos bien. En el caso de hacerlo por la mañana repercutirá en que el día comience con placer y lo percibamos con optimismo. Es importante, no obstante, apuntar que para que un encuentro produzca este bienestar ha de desearse, sino el efecto podría ser el contrario“.

¿Planificar los encuentros?

“Me gusta aclarar que la rutina no es mala, de hecho, es necesaria. Todos tenemos una rutina hasta cierto punto (hora a la que levantarnos, trabajo, ocio y demás) en nuestra vida que nos estructura. Monotonía es lo que resulta aburrido con el tiempo -puntaliza-.  Todo dependerá de cómo se plantee. Es evidente que con la vida que se lleva se haga difícil llevar a cabo lo que apetece en el momento que surge la apetencia. Y por ello es muy común planificar el tiempo libre del que se dispone. Esto está bien, si también dentro de esos planes se deja tiempo a la improvisación por pequeña que sea”.

Échale imaginación

“Se puede proponer un plan: tiempo suficiente, espacio o lugar donde se dará el encuentro… y una vez creado el marco, permitir que sea la espontaneidad la que lleve las riendas. Otra opción es que se puede pensar en algunas cuestiones como masajes y llevar todo lo que se necesita. Pero que vaya surgiendo sobre la marcha lo que allí ocurra”.

En definitiva, dos encuentros no tienen por qué ser iguales. De hecho no suelen serlo por diferentes motivos. Pero “si se usa la imaginación, se asegura que siempre se vaya un paso más allá. Y por tanto alejar la monotonía”.

A ellas por la noche, a ellos por la mañana

Un estudio de la marca de juguetes sexuales Lovehoney asegura que los hombres y las mujeres tenemos diferentes preferencias a la hora de tener sexo. Así que mientras ellos amanecen con ganas de tener relaciones, nosotras queremos hacerlo a altas horas de la noche. Si es así, ¿qué se puede hacer? “En realidad, no depende tanto de mujeres y hombres sino de que cada sujeto es único y tiene preferencias. La idea es que esas preferencias de cada uno, se integren en la relación y se vean satisfechas. Es más interesante ser conscientes de las posibilidades, en función de las circunstancias que se tengan, y adaptar y buscar el equilibrio entre ellas y los deseos en pareja. Hacer esto es además un ejercicio de comunicación y diálogo que suele enriquecer la relación de pareja”.