La relación entre padres e hijos es el tema que hoy nos ocupa. ¿Cuántas veces hemos escuchado de nuestros hijos esta expresión: “Mamá, tú no me entiendes“? No hay nada que genere más impotencia que saber que nuestros hijos tienen un problema, pero no somos capaces de llegar a ellos. En la misma línea, cuántas veces queremos entrar en ‘su mundo’, gustos musicales, modas… y ellos no nos dejan porque “mamá, eres muy antigua…

Sí, amigas, así son las cosas. La maternidad es una de las carreras más difíciles. Apasionante, pero complicada. Cuando las madres primerizas me comentan lo duro que es ser madre, siempre me dan ganas de decirles: “Sí, muy duro. Pero que sepas que más adelante hay más“. Con los años las cosas se complican y nunca acabamos de aprender. Y ahí está la clave: en aprender.

En esta ocasión he recurrido a las opiniones de una gran profesional. Se trata de Tati Cortés Marco, doctora en Pedagogía Terapéutica, licenciada en Psicopedagogía, Logopeda, Maestra de Educación Especial y Coach personal y Familiar. Una especialista de la que podemos aprender mucho.

Si has llegado hasta aquí es porque el tema de la relación entre padres e hijos te interesa y mucho. ¿Te apuntas a seguir leyendo?

Relación entre padres e hijos

¿Qué podemos hacer para conseguir que nuestros hijos compartan con nosotros ‘su mundo’ sin sentirse vigilados?

Te pongo en situación: Entras en la habitación de tu hija y le preguntas ¿qué tal el día? ¿Qué haces? ¿Qué música escuchas? Y no hay manera. Las respuestas son breves y en muchos casos esquivas. ¿Qué puedo hacer entonces? ¿Por qué no quiere compartir conmigo su mundo?

Para Tati este es un tema “de valores, de espacio, de respeto… Los hijos han de tener su territorio íntimo, sin compartir. Los niños que les cuesta compartir, quizá es por timidez, porque a veces se les ha regañado cuando han dicho lo que piensan. O quizá porque se sienten mal consigo mismos, su falta de autoestima y su fortaleza interior hace que no compartan momentos ni conversaciones por miedo a sentirse más mal”.

¿Cómo sé si está siendo acosad@, por ejemplo?

Otro tema que preocupa mucho, y viendo cómo está el panorama últimamente, es saber detectar si mi hij@ lo está pasando mal… Bien si está siendo acosado, o sufre mal de amores o no se adapta al mundo que le rodea… Si nuestros hijos callan, ¿qué señales advierten que algo marcha mal y cómo podemos ayudar? Tati nos da las claves: “En mi IG siempre comparto tips muy útiles para vosotros, los padres, que os pueden ayudar. Pero los indicadores que más denotan que hay algún problema son los siguientes:

  • No controla los esfínters.
  • Se le ve triste y muy callado.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Falta de motivación por algunas cosas que antes le gustaba.
  • No tiene interés en prácticamente nada.
  • Busca la soledad.
  • Se comunica con monosílabos: Sí, no, no sé…

Y si lo que me cuenta no es de mi agrado, ¿cómo debo actuar?

Como diría mi amiga Calista en este caso se avecina un marrón. ¿Cuántas veces has preguntado algo y al segundo te has arrepentido de haberlo hecho por temor a la respuesta? Y, entonces, ¿cómo debemos actuar? La psicóloga nos saca de dudas: “Ante todo debemos actuar siguiendo nuestros principios, valores y normas como padres. Pero lo más importante es agradecer que nos lo ha contado. Después darnos tiempo de silencio para digerir, buscar alternativas y ofrecérselas. Estaría muy bien intentar llegar a un acuerdo (según la edad del niño). Y por último, la reflexión conjunta para pasar a la reflexión individual que le hará tomar la decisión”.

Los consejos paternales ¿benefician o perjudican?

No sé vosotras pero en mi caso, y según palabras de mis hijos, “Soy muy charlas”, “y pesada con los consejos”. Pero, ¿hago bien? ¿En qué caso son beneficiosos los consejos? ¿Pueden perjudicar la relación entre padres e hijos? Para la experta hay que tener muy claro que “los consejos a cualquier edad se pide, no se dan gratuitamente. Esto es así porque no son consejos, son normas e imposiciones en muchos de los casos“.

Vaya, ya sabía yo que algo estaba haciendo mal. Pero como siempre buscaremos la solución ideal. “Lo mejor es ofrecer varias opciones, pero siempre respetando las preferencias positivas del niño“.

¿Qué es necesario para establecer una buena comunicación? ¿Basta con tener buena intención?

Tati contesta rotunda: “No basta con la buena intención. Pues todos los padres la tenemos. Lo que pasa es que en ocasiones no funciona por el carácter del niño o por el conjunto de los caracteres de todos”. Lo importante para Tati es “empezar con la comunicación positiva desde que son bebés. Es fundamental mirarles a los ojos cuando les hablamos. Enseñarles desde el respeto. Y sobre todo, y muy importante, evitar los gritos y las exigencias“.

 

La comunicación con nuestros hijos es fundamental. Es muy importante enseñarles desde el respeto. Evitar los gritos y las exigencias. (Modelos con prendas M&Co)

¿Cómo se negocia con un hijo?

Esta es una de las preguntas que más me interesa. Seguramente el hecho de que tengo un hijo en plena adolescencia es razón suficiente para necesitar una respuesta aclaratoria. Tati así lo resume: “Depende de la edad, pero básicamente, para negociar y llegar a un acuerdo es bueno que hayan unas normas y unas consecuencias. Te en cuenta que el niño ha de aprender que cuando no se cumple lo que se ha acordado se desvanece la confianza y recuperarla cuesta mucho. Por este motivo es mejor hacer las cosas bien para prevenir las malas consecuencias. Dicho esto, negociar con un hijo significa hablar del tema, llegar a un consenso y cumplirlo. También se refiere a decir lo que uno piensa sin dominar, y sobre todo respetar sus opiniones y sus valores“.

Espero que este artículo sobre la relación entre padres e hijos haya sido de tu interés. Y espero recibir vuestros comentarios comentándoos vuestras experiencias y por qué no contándonos vuestras pautas para mejor la relación entre padres e hijos.

Agradecimiento a Tati Cortes Marco:

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