Si tienes hijos, este artículo te interesa. Y si no los tienes seguro que también, porque siempre hay algún amigo con niños en edad escolar y este se ha convertido en un debate de plena actualidad. ¿Debemos los padres ayudar a nuestros hijos con los deberes del colegio? ¿Te sientes un bicho raro por no echarles una mano? ¿O por el contrario te has convertido en su profesora particular y secretaria? Para resolver nuestras dudas, hemos preguntado a  Ana Arranz Requejo, miembro de Saluspot y psicóloga general sanitaria en emotionpsicologos.

¿Debemos los padres ayudar a nuestros hijos con los deberes del colegio?

Como norma general, los padres no deben ayudar a los hijos a hacer los deberes. Nuestra labor como padres es que nuestros hijos sean autónomos para que puedan desarrollar una serie de habilidades que les ayuden en su rendimiento presente y futuro: desarrollo de técnicas de estudio, autorregulación emocional y motivacional, creación de un hábito de trabajo…

¿A partir de qué edad hay que dejarles más autonomía?

Los deberes han de estar ajustados a la etapa educativa en la que se encuentre el alumno, y por ende, adecuados al desarrollo evolutivo del niño. Por tanto, el niño debe ser capaz de realizarlos en las diferentes etapas de forma autónoma.

¿Cómo podemos reaccionar si el niño tarda mucho en terminar sus deberes?

Si el niño se demora en acabar sus tareas escolares porque no tiene suficiente capacidad de concentración, es interesante pautar un tiempo máximo de manera que aprendan a regularse. Recomendamos comenzar por las tareas más sencillas y que se vaya gradualmente hacia las que requieran mayor complejidad. Otra recomendación es trabajar a través de la lectura de libros. En el caso de observarse dificultades más serias, se recomienda acudir a un profesional.

Y si no quiere hacer la tarea, ¿cómo le convencemos?

Es importante que la motivación se trabaje desde muy pequeños. Tener un lugar de estudio y crear un hábito de trabajo será de gran ayuda. No recomendamos plantear un premio por hacer los deberes, ya que de esta forma podemos estropear la motivación intrínseca del niño. En caso de que estas situaciones generen grandes conflictos, recomendamos pedir ayuda a un especialista.

Si no ha entendido la lección en clase, ¿debemos los padres convertirnos en maestros?

Si el niño no ha entendido una lección en clase de manera aislada, no supone ningún problema. Pero si es algo habitual habrá que valorar si nuestro hijo presenta dificultades o si pudiera ser algo generalizado en más alumnos. De ser así, habría que hacérselo saber al profesor.

¿Y si en clase se ha despistado y no ha apuntado sus deberes, tengo que ser su secretaria y solucionárselo?

Si no recuerda las tareas que tiene que hacer, lo mejor es que se enfrente a llevarlos sin hacer. Nuestra labor como padres es fomentar que sean responsables y autónomos con sus tareas, algo que no aprenderán si lo hacemos por ellos.

Dicho esto, cuando esta tarde regrese del colegio y te surjan cualquiera de estas dudas, ya sabes lo que tienes que hacer. Lo principal es enseñar a nuestros hijos a ser autónomos y responsables.