Hoy vamos a hablar de uno de uno de los temas que más nos preocupan en la sociedad actual: la combinación de acoso y tecnologías. Es importante que nuestros jóvenes conozcan algunas de las diez formas de violencia de género digital que desgraciadamente en muchas ocasiones pasan desapercibidas entre ellos.

Nos referimos a acosar o controlar a tu pareja usando el móvil. Espiar su teléfono. Controlar lo que hace tu pareja en las redes sociales. Exigirle que demuestre dónde está con su geolocalización. E incluso obligar a responder de forma inmediata o a que te muestre conversaciones

Seguramente los adultos seamos conscientes de que amor y control no tienen nada que ver. Sin embargo, 1 de cada 3 adolescentes de entre 15 y 19 años considera inevitable o aceptable que se den situaciones de control por parte de la pareja. De hecho, según la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, el 29% de las adolescentes afirma haber sufrido control abusivo por parte de sus parejas.

Está claro que acoso y tecnologías es un tema que nos ocupa y preocupa. Y para darle más luz al tema de violencia digital, hoy contamos con el asesoramiento de Raquel Fernández y Noelia Luna, psicólogas y sexólogas del Centro Ishtar.

Acoso y tecnologías: la nueva violencia de género

No confundas enamoramiento con control

Para las psicólogas de Ishtar esto es lo más importante: no confundir enamoramiento con control. “Como educadoras sexuales que somos intentamos inculcar en nuestros adolescentes los conocimientos y criterios necesarios para darse a respetar por encima de todo. Así como también para no confundir el enamoramiento con el control. Y para disfrutar de todo lo que nuestra sexualidad nos ofrece. Pero siempre desde el respeto a los derechos humanos”.

La adolescencia es la etapa de la vida en la que aparece nuestra capacidad para sentir el primer amor. La mayoría de nosotros aún recordamos nuestro primer amor. Aquel sentimiento que por primera vez puso nuestro mundo patas arriba. Y es que el primer amor marca y deja huella.

Quererse a uno mismo y respetar a los demás

Por eso es tan importante que a partir de los 14 o 15 años, los jóvenes tengan claro que “todo el mundo tiene el deber de quererse. Y con ello ganarse el amor de los demás. Todo el mundo tiene el deber de aceptar a los demás como son y elegir lo que se quiere. Somos libres de elegir lo que queremos en la vida. Pero para conseguir esa libertad necesitamos conocer nuestros derechos y nuestros deberes. Querernos por encima de todo para poder querer. Respetarnos para poder respetar. Y liberarnos de los prejuicios que nuestra sociedad nos impone. Con esa liberación todo sería mucho más fácil”.

El problema surge “porque carecemos de una buena educación sexual. Y no nos referimos a enseñar a los jóvenes cómo se mantienen relaciones sexuales. O cómo se evitan embarazos y enfermedades de transmisión sexual. Sino a conocerse, a saber lo que es y comprender nuestra sexualidad”.

Lo principal para evitar que la combinación acoso y tecnologías sea una bomba a punto de estallar “es inculcar en los jóvenes el respeto a los demás. Quererse a uno mismo por encima de todo y tener un concepto claro e intrínseco de lo que significa libertad. Esa libertad es la clave de todo”.

 

Padres, amigos y familiares, ¿cómo deben actuar?

  • Es muy importante que todas las personas que rodeamos a los adolescentes en primer lugar nos informemos bien de cómo manejar las nuevas tecnología.
  • Saber qué alcance tienen. Qué daño pueden llegar a hacer. Y desde el conocimiento podamos valorar si nuestros hijos, sobrinos, o alumnos están preparados para manejar esta herramienta. Tenemos que tener conocimientos propios para poder valorar.
  • Nunca pondríamos en manos de un ser querido un vehículo o un arma si supiéramos a ciencia cierta que le puede producir algún daño por no saber manejarlo. De esta manera, ¿por qué le ponemos un teléfono, tablet u ordenador si no sabemos cuál es el alcance que tiene? Por eso es tan importante informarse. Y conocer al máximo con lo que estamos jugando por el bien de todos en general.