¿Cómo tomar vacaciones cuando eres un freelance? Bonita pregunta. Es la que me hago yo todos los años. Y este, por fin, el equipo de llamamelista hemos decidido disfrutar de unos días de asueto. Y es que todo trabajador necesita unas vacaciones. Debería ser obligatorio tomarse un tiempo para recargar sus baterías, dejar que los niveles de estrés bajen a niveles tolerables, o simplemente dejar descansar el cuerpo y el cerebro.

Cuando trabajas por cuenta propia es posible que necesites unas vacaciones más que la mayoría. La naturaleza misma de tu trabajo significa que puedes terminar trabajando las 24 horas y los 7 días de la semana. En cambio, las personas que trabajan para empleadores disfrutan de esas cosas misteriosas conocidas como “fines de semana” o “vacaciones”, el desafío, por supuesto, es cómo hacerlo realidad.

Cuando trabajas para ti, no hay jefes para dar tu aprobación a tu tiempo libre. Pero tampoco compañeros que tomen el control mientras estás fuera. Tampoco un departamento de nóminas para que esos cheques lleguen mientras estás bronceándote en la playa.

Para llevarlo a cabo, sin embargo, tendrás que hacer un poco de trabajo adicional para que todo funcione sin problemas. Esta es la manera:

Así se organizan las vacaciones para freelance

Planifica con anticipación

Cuanto más consigas planificar, mejor. Esto no significa que no puedas tomar un fin de semana largo espontáneamente. Pero para esos descansos de una y dos semanas, de esos que te dan la oportunidad de descansar, querrás planear con la mayor anticipación posible.

Disfrutar de las vacaciones como freelance independiente suele resultar en poner más horas antes de tus vacaciones. Pero no te agobies más por tratar de hacerlo todo en un mismo momento.

Más importante aún, tus clientes apreciarán el aviso. Trabajar como contratista se trata de mantener relaciones con las personas que te contratan, y eso significa ser confiable, concienzuda y considerada con tus necesidades y objetivos. ¡Alértalos tan pronto como puedas, ellos lo apreciarán!

Crea un presupuesto

Posiblemente, el mayor fastidio como trabajador independiente es la falta de tiempo libre remunerado. Así que disminuye el golpe financiero haciendo un presupuesto cuando hagas tus planes.

De esta forma, sabrás exactamente lo que tendrás que pagar por tus vacaciones. Y absorberás la pérdida de ingresos que resulta de no trabajar durante tu tiempo libre. Si calculas los números y las cosas se quedan cortas, no te des por vencido en tus sueños de salir de vacaciones.

A veces quedarse en casa puede ser igual de relajante, siempre y cuando te comprometas a no revisar el correo electrónico cuando se supone que debes tomar el sol en tu terraza.

Pide ayuda

¿Tienes amigos freelance en tu mismo campo? Este el momento de usarlos. Con los años, se puede formar una especie de acuerdos informales de cooperación con amigos. Puedes cubrirlos cuando se van de vacaciones, y tú puedes hacer lo mismo por ellos.

Claro, las consideraciones más importantes al hacer este tipo de tratos con colegas son la fiabilidad y la habilidad. Debes asegurarte de que su trabajo se reflejará bien en ti para que no tengas que pasar tus primeros días en un lío y reparando el daño hecho a tus clientes.

Si no tienes proyectos diarios que deban ser atendidos, podrías estar bien sin necesidad de buscar un reemplazo formal para tu tiempo libre. Tan solo asegúrate de que tus clientes sepan qué esperar, en términos de si responderás un correo, recibirás llamadas telefónicas, etc.

Comunícate con tus clientes

Esta es una situación en la que más comunicación es mejor que menos. Envía a tus clientes un correo electrónico tan pronto como tengas previsto tomarte un descanso. Incluso si aún no has elegido las fechas exactas. Haz también un seguimiento cuando sepas con precisión cuándo te ausentarás.

Luego envía un recordatorio una semana antes de tus vacaciones recordándoles tus planes de cobertura. Y preguntándoles si hay algún detalle de último minuto que desearían que atendieran antes de ausentarte.

Finalmente, agrega un mensaje de correo electrónico mientras no estés, para que cualquiera que no esté en la cadena de correo inicial no piense que le estás ignorando.

Entiende que necesitas y mereces unas vacaciones

Si has llegado hasta aquí, podrías estar reconsiderando si merece la pena incluso tomarse unas vacaciones. Pero además de la gran cantidad de beneficios de salud y productividad que proporciona el tiempo libre, también te recuerda por qué te convertiste en un profesional independiente en primer lugar.

Vistas las recomendaciones y los beneficios de las vacaciones para freelance, nosotros nos vamos a tomar un descanso. A partir de 16 de julio, seguiremos amenizando vuestro verano con nuestros post. Felices vacaciones de parte del equipo de llamamelista.