¿Todavía no te has ido de vacaciones? ¿Sueñas con que llegue ese momento relajada en la playa? ¿Te notas más irascible o impaciente de lo habitual? Si la respuesta es sí, tal vez estás sufriendo el síndrome prevacacional.

Sí… ¡También existe! Desde Ishtar Psicólogos desvelan las claves de este curioso trastorno y nos ayudan a combatir el síndrome prevacacional.

Ansiedad e insomnio, síntomas del síndrome prevacacional

El verano ya ha llegado pero, ¿sientes nervios o sensación de agobio? ¿Tu productividad desciende y los días se te hacen eternos? Si es así, puede que estés padeciendo el denominado síndrome prevacacional.

“Cuando se acercan los días de vacaciones algunas personas experimentan sensaciones de ansiedad, nerviosismo, estrés, insomnio e incluso desasosiego. Todos estos síntomas están asociados a este desconocido síndrome”, explican Raquel Fernández y Noelia Luna, Psicólogas y Sexólogas de Ishtar Psicólogos.

¿Por qué aparece el síndrome prevacacional?

Este proviene, en la mayoría de los casos, del estrés laboral y de nuestra incapacidad para desconectar del trabajo. Sin embargo, existen otros factores que pueden desencadenar este síndrome. Por ejemplo, suele ocurrir en personas demasiado involucradas en su entorno laboral. Se trata de aquellas personas a las que les cuesta mucho afrontar un período fuera de su rutina habitual.

5 maneras de combatir el síndrome prevacacional

1. Medita, respira, relaja

El primer paso para hacer frente al síndrome prevacacional es controlar los síntomas fisiológicos. Por eso practicar Mindfulness, técnicas de relajación y respiración puede ayudarnos a combatir los síntomas. Una vez que hayamos dominado la parte física, podremos proceder con la parte mental.

2. Organiza y planifica tu trabajo

Con tiempo, no pretendas resolver en una semana todos tus asuntos. Realiza una planificación ordenada para dejar pendiente la menor cantidad de trabajo posible y poder delegar de manera organizada.

3. Toma en cuenta los imprevistos

No olvides que esto es algo que puede ocurrir, así que si lo tienes dentro de tu planificación no te afectará tanto. Tu mente está preparada para enfrentarlos y no producirán tanto estrés.

4. Planifica tus vacaciones

Haz lo posible por dejar los menores cabos sueltos posibles de tus vacaciones inminentes, deja gestionado la organización de tus hijos durante los días de vacaciones (actividades que van a realizar, equipamientos que van a necesitar, ayuda que vas a demandar para poder relajarte, etc.)

Intenta llevar organizados los planes que deseas para ti y tu pareja en caso de viajar con ésta. La sensación de control siempre provoca tranquilidad y calma.

5. Céntrate en ti misma/o

Piensa en lo que realmente necesitas para disfrutar de tus vacaciones, intenta dejar a un lado lo superfluo y céntrate en lo realmente importante, tomando conciencia de que no se necesita tanto. Recuerda, “menos es mas”.

Dicho esto, solo me queda desearte felices vacaciones, porque, aunque ahora lo veas lejano, todo llega.