Están relacionadas soledad y salud? ¿Es cierto que a soledad aumenta el riesgo de muerte prematura? ¿Perjudica seriamente la soledad a nuestra salud? ¿Cómo es posible que en un mundo en el que estamos tan conectados podamos sentirnos solos? Lo cierto es que cada siete minutos es la frecuencia con la que una mujer mira la pantalla de su móvil. Y no lo decimos nosotros sino un estudio realizado por la revista MARIE CLAIRE, recogido por 20MINUTOS. Según dicho informe dos tercios de las encuestadas, de 30 años, reconocieron que sienten la necesidad de revisar frecuentemente sus redes sociales, mientras que dos de cada cinco afirman que podrían ser adictas a sus dispositivos. Y pese a ello nos sentimos solos. Es la gran paradoja. De soledad y salud, de soledad e internet hablamos hoy con la coach Marta Romo.

Cada día más conectados, cada día más solos. ¿Es cierto?

No tenemos tiempo para tomar un café con nuestras amigas, pero sí para consultar nuestro teléfono 200 veces al día. Estamos pendientes de nuestros likes, pero apenas nos abrazamos. No hay contacto físico. Y es que en el fondo cada día más conectados, pero cada día más solos. “En las sociedades occidentales creo que así es-ahonda Marta Romo-. Ya hay muchas voces que están alertando de los riesgos de la hiperconexión. En Entrena tu cerebro insisto en la importancia de tener espacios de desconexión. Son necesarios por muchos motivos, y uno de ellos es que nos aislamos de las personas con las que estamos, lo que genera malestar y desconfianza. Todos hemos visto escenas de restaurante donde los comensales están más pendientes de su WhatsApp que de la persona que tienen al lado. O los padres que no miran a sus niños porque están abducidos por su móvil… y estos comportamientos no nos van a salir gratis…”

Pero, claro, seguro que ahora estarás pensando que tú te relacionas mucho con tus amigas porque os estáis mensajeando continuamente… Marta tiene muy claro que no es lo mismo comunicarse por Whatsapp que tener una charla informal de tú a tú. “Por supuesto. Aunque nos estemos relacionando con otras personas a través del móvil, nos perdemos la parte física de la relación que estimula el sentido del olfato a través de las feromonas y el del tacto a través del contacto… Y que nos hace sentir que estamos acompañados.”

La soledad aumenta el riesgo de muerte prematura

Sí, como lo estás leyendo: soledad y salud están estrechamente relacionadas. Es más, algunos especialistas han sugerido que su impacto sobre la esperanza de vida puede ser equiparable al del tabaco o la obesidad. De hecho, aseguran que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hay menos capacidad para combatir enfermedades comunes, la presión sanguínea es más elevada y existe más riesgo de muerte prematura.

Marta Romo profundiza en este tema y tiene la clave: “Somos seres sociales y necesitamos el calorcito humano para sobrevivir, es ley de vida. Necesitamos contacto para tener salud. Lo que sustenta esta afirmación es que los humanos evolucionamos viviendo en grupo en colaboración unos con otros. Cuando estamos solos o aislados durante un período prolongado podemos disparar inconscientemente la amenaza. Y permanecer en un estado de alerta, desencadenado por el sistema simpático. Este estado de alerta, aumenta la inflamación en nuestro organismo y reduce nuestra capacidad para combatir infecciones. Nuestro sistema inmunológico se ve perjudicado”.

De todas formas, el problema de la soledad no es la soledad, sino cómo vivimos los momentos de soledad. Hay momentos de soledad que según el bienestar o malestar de las personas se pueden vivir maravillosamente bien o hundirse. Y agravar sus déficits emocionales y físicos…

¿Se puede uno sentir solo pese a estar rodeado de gente?

“Sí -responde contundente la coach-. Incluso puedes estar rodeado de muchas personas y aún así, sentirte solo. Por tanto, cómo vivimos la soledad, tiene que ver con nuestra percepción de la misma. Si lo analizamos con cuidado, podemos ver que el malestar lo llevábamos puesto… Ya estábamos encarcelados, excluidos del entorno o lugar en el que estuviéramos. En estos casos, tendemos a echar balones fuera. Y pensar que es por “culpa” de los demás que nos sentimos solos… Pero en realidad le pelota está en nuestro tejado. Y muchas veces nuestra sensación de soledad tiene que ver con la incapacidad de pedir ayuda, de expresar nuestros sentimientos, de relacionarnos”.

¿Soledad es igual a pena?

Mujer invadida por un sentimiento de soledad. La soledad aumenta el riesgo de muerte prematura

Foto cedida por la firma Tuclothing

Ya hemos visto la estrecha relación que une soledad y salud, pero ¿y la soledad y la pena también están unidas? ¿Van siempre de la mano? Marta Romo nos lo aclara: “No necesariamente. Si la soledad o mejor dicho los momentos de soledad son elegidos no hay pena, sino todo lo contrario: disfrute. Aunque es cierto que, en momentos de bajón, la soledad pesa mucho. Por otra parte, algunas personas tienen un sentimiento de soledad casi permanente, como si fuera un estado vital, que viene desde bien pequeños, pues han aprendido a no pedir, no molestar, no recibir… Y esta forma de relacionarse se retroalimenta porque lo que provoca es precisamente es una falsa autosuficiencia. Me creo que puedo con todo y no necesito a nadie, pero me siento solo y creo que nadie me puede ayudar, aunque en el fondo, me gustaría. Son personas que pretenden que los demás adivinen que necesitan algo, y esto no suele suceder. Por lo que una vez más vuelven a confirmar su sentimiento de soledad. Es una especie de profecía autocumplida”.

Bebemos, comemos o fumamos más…

Imagina la estampa: Viernes noche, estás sola en casa. No has quedado con nadie. Pones la tele, te tumbas en el sofá… el helado en un bol, el cenicero a rebosar… ¿Es cierto que comemos, bebemos y fumamos más cuando nos sentimos solos? ¿Por qué? “Básicamente porque es una manera de “saciar” ese hambre por sentirnos mejor y está claro que determinadas prácticas como la comida, la bebida y las drogas nos hacen sentir placer. Otra posible explicación más de fondo, tiene que ver con cómo hemos aprendido a “saciar” el malestar que sentimos… y esto viene de lejos, de cuando éramos bebes y al llorar siempre nos metían algo en la boca: Chupete, teta, comida, agua, mordedores, dedos… es un condicionamiento en toda regla”.

Soledad: ¿un sentimiento que aumenta con los años?

¿Te sientes más sola a medida que cumples años? ¿Crees que está relacionada la soledad con la edad? Marta nos lo explica: “Desde mi punto de vista, no tiene que ver con la edad, sino con las sociedades que estamos creando… que de alguna manera “excluyen” y no ponen en valor a las personas con más experiencia. Por otra parte, en ocasiones podemos afirmar que a más edad, más experiencias y más probabilidad de tener más relaciones interpersonales dañadas, más aislamiento y más soledad no deseada… Son círculos perniciosos. Aunque también podemos decir todo lo contrario, a más edad, más experiencia y más relaciones interpersonales verdaderas, más profundidad y autenticidad en las interacciones. Todo depende de cada persona”.

Niños cada día más solos

Madre e hija juntas. La soledad aumenta el riesgo de muerte prematura

Foto cedida por la firma River Island

El ritmo acelerado de trabajo, a veces puede provocar que nuestros hijos estén más solos de lo que debieran, ¿en qué medida les puede afectar? Marta lo confirma: “Sí, sin duda. Hoy hay muchos niños solos, sin la mirada y la guía del adulto que es la que realmente le ayuda a crecer con seguridad… Y a construir los valores que mañana le sostendrán o no… Los padres a veces nos consolamos hablando de calidad en lugar de cantidad de tiempo y desde mi humilde opinión como pedagoga y ahora que soy madre, esto no es así. Nuestros hijos necesitan las dos cosas, calidad de tiempo y cantidad de tiempo. El roce hace el cariño, el contacto, lo rutinario, el día a día forman parte de la educación y de la vida, es fundamental compartirlo. La atención y la presencia son dos ingredientes muy importantes. Para hacer familia y que los niños tengan esa sensación y certeza de pertenecer, el compartir y estar en su día a día es clave“.

Sácale partido a la soledad

No quiero terminar este post sin hablar de las bondades, que también las tiene de la soledad. La coach Marta Romo nos las enumera. Anota y sácale partido a esos momentos:

  • Hay muchos momentos de soledad que son una bendición… como un paseo tranquilo por un bosque; una tarde de otoño y sofá…
  • En todos esos casos que necesitamos y queremos mirar dentro… darnos cuenta dónde estamos… indagar en nuestras emociones… y en todos esos momentos necesitamos soledad y silencio
  • También es recomendable para compensar el estrés o la tensión del día a día. El hecho de estar solo nos ayuda a relajarnos y destensarnos, por no tener que estar por nadie más que por nosotros mismos y en muchas ocasiones, la soledad es el mejor descanso.