Ayer tuve un día de perros, bueno ayer y según Calista cada dos por tres. No hay quien controle mi mal genio y esto así no puede seguir. A veces un simple “Buenos días”, ¿te crees que puede llegar a alterarme? “Pues serán para ti”, contesto automáticamente. ¿Ah, que a ti también te pasa? Pues bien, ha llegado la hora de solucionarlo. Gracias a los consejos Ana Zabaleta, www.coachdelaempresaria.com,  vamos a poner punto y final a nuestro mal genio.

Ll. Imagino que el estrés puede provocarnos que estemos más tensos y, por lo tanto, que nuestro genio estalle… ¿Es lo mismo mal carácter, mal genio y malhumor? ¿Qué los diferencia?

AZ. En los 3 casos estamos hablamos de un estado anímico. La diferencia es que el primero y el segundo son más duraderos en el tiempo, o sea, un estado anímico al que te has enganchado de forma más permanente. En cambio, el mal humor, es más bien algo de un momento en concreto.

Ll. ¿Qué relación hay entre tener genio y una personalidad marcada?

AZ. Bueno a mí no me gusta hablar de un tema de personalidad, sino como dije antes de un estado anímico al que nos hemos enganchado. De otra forma podemos caer en etiquetas que condicionan más a la persona a mantener el estado de ánimo con el clásico de “yo soy así” y lo que hay que tener claro es que uno no es sus emociones. Y las emociones se pueden gestionar.

Ll. ¿Quiénes controlan peor el genio los hombres o las mujeres?

AZ. Creo que no es tanto una cuestión de sexos sino de un déficit en la gestión de emociones como acabo de decir. A veces puede tener que ver con la falta de autoestima que, aunque la padecen hombres y mujeres por igual, a las mujeres se nos ha educado más para poner primero a los demás por delante de nosotras, y eso afecta a la autoestima indudablemente. Pero como digo no es algo de sexos, creo que es una cuestión de autoestima y gestión de emociones.

Ll. ¿Tiene alguna virtud tener un genio fuerte?

AZ. Para nada, un genio fuerte solo va a llevar a conflictos y a dañar a otros. Normalmente no da lugar a abrir la comunicación para aclarar posibles malentendidos, ni ponernos en los zapatos de la otra persona. Si tienes un genio fuerte es que permites que cualquier cosa pueda contigo. Pero insisto, el genio fuerte no es que haya algo mal contigo, simplemente que estás enganchado a un estado anímico, esto se puede gestionar, mejorar y cambiar.

5 claves para controlar tu genio con tu pareja

Si últimamente discutes más de lo habitual con tu pareja, y sientes que tu mal genio está poniendo en peligro vuestra relación, lee los consejos que nos da Ana Zabaleta para solucionarlo.

1.- Comunicación

Gran parte de los enfados y problemas en las relaciones interpersonales, suelen estar ocasionados por malos entendidos. Por lo eso es vital una buena comunicación para minimizar el problema. Desarrollar la habilidad de la asertividad, que es saber decir las cosas en un tono neutro, sin culpabilizar a la otra persona, hablando de los hechos con total objetividad, puede ayudar mucho en este aspecto. Es importante también enfocar las conversaciones en buscar soluciones, en vez de en llevar la razón, que es lo que suele causar los ataques de ira.

2.- Respeto y aceptación

Esto sé que puede ser un poco difícil y hay que trabajarlo mucho, pero con el tiempo se pueden conseguir estupendos resultados. Si ambos se respetan en la pareja y aceptan los defectillos del otro, va a ser mucho más fácil. Cuando respetas y aceptas al otro, también estás respetándote y aceptándote a ti mismo, ya que tú también puedes permitirte tener tus defectillos. Por supuesto, todo esto siempre dentro de lo negociable.

3.- Autoestima

La autoestima va de la mano de la anterior clave de respeto y aceptación. Cuando no respetamos al otro suele tener mucho que ver con que no nos respetamos a nosotros mismos, ni nos aceptamos, y vemos en el otro lo que no nos gusta de nosotros mismos. Así que trabajar la autoestima, es muy importante, para poder respetar y aceptar al otro. La educación tradicional no nos ha ayudado con esto de querernos, nos enseña siempre a sacrificarnos por los demás, cuando la idea, es ser tu prioridad, si tú tienes, podrás dar lo mejor de ti.

4.- Dar espacio

Y por supuesto darte espacio a ti mismo. En la pareja darse un espacio para que cada uno pueda tener su vida independiente como individuo es muy importante. Debes tenerla tú, y dársela a tu pareja, es la fórmula de que no salten las chispas, ya que  tú te lo permites, con lo cual también a tu pareja. Si tú no te lo permites, es muy probable que no quieras que tu pareja lo haga.

5.- Deja de comerte el “tarro”

Para el genio, y para cualquier cosa en la vida, recomiendo hacer cursos de crecimiento personal, y por supuesto tu rato de meditación, parar la mente. Precisamente nuestros enfados vienen de ese constante monólogo mental que tenemos, en el que muchas veces nos vamos calentando nosotros solos, sin necesidad de que nada externo nos haga enfadar. Se trata de estar mucho en el presente. Normalmente cuando nos enfadamos estamos enganchados a pensamientos del pasado, al miedo.  La meditación diaria, va a ayudarte, también hay muchas otras técnicas, encuentra la que más se adapte a ti.

 

5 claves para controlar tu genio en el trabajo

Si tu problema es que en el trabajo sacas tu mal genio con frecuencia, Ana Zabaleta te cuenta cómo solucionarlo.

1.- Comunicación

Esta clave, es la que se repite en todos los campos, porque como ya he dicho anteriormente, la mayoría de los problemas en las relaciones interpersonales, vienen de la falta de comunicación. Sin una buena comunicación, estamos llamando a los problemas. Más en un entorno de trabajo, donde normalmente se relacionan entre sí, varios individuos.

2.- Saber poner límites

Esto es vital, y tiene que ver también con la comunicación. Nos quejamos de lo mal que nos trata nuestro jefe, o el compañero. Pero realmente muchas veces callamos por no crear problemas, y claro, un día explotamos con todo el equipo, y no se trata de eso. Se trata de hacer uso de la asertividad, para saber poner los límites a tiempo y mantenerlos, sin llegar a que las cosas pasen determinadas líneas que son las que nos hacen estallar.

3.- Honestidad

Es muy importante ser honesto, en los negocios y con el jefe. No tengas miedo, lo más probable es que tarde o temprano acabe valorando tu sinceridad, y eso también te ayudará a poner los límites con él, y crear una buena relación con el mismo.

4.- Evitar los rumores de pasillo

Este es uno de los más grandes problemas del trabajo, y que también va directamente relacionado con la comunicación. Se hablan las cosas por las espaldas, se van calentando los ambientes, y normalmente la persona interesada no se entera de nada, con lo cual el problema permanecerá, pero con el personal cabreado, llevando a malos rollos y posibles escenas.

5.- Saber pedir disculpas

Esto es fundamental, y requiere que trabajemos la humildad. No pasa nada porque nos equivoquemos, y que si en algún momento le hemos hablado mal a un compañero, le pidamos disculpas de inmediato. Y eso es así aunque tengamos razón en el contenido, pero eso puede dejarse claro igualmente.

Agradecimientos a Ana Zabaleta:

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