Hoy vamos a hablar de los beneficios de salir de la zona de confort. ¿Por qué? Porque te has instalado en la queja continua. No te gusta tu trabajo, no tienes tiempo para ti… Ni siquiera te gusta tu casa y hasta dudas de que el peinado que llevas te favorezca. ¿Pero haces algo al respecto? ¿Te has planteado dar un paso al frente y asumir nuevos retos?

Es difícil salir de la zona de confort. Cierto. Pone nuestra vida patas arriba, acaba con nuestras rutinas y nos sume en la duda durante un tiempo. Es verdad. Pero también es cierto que cuando salimos de nuestra zona de confort experimentamos una sensación de ilusiones renovadas. Nos sentimos vivas. Por eso, en la mayoría de las ocasiones existen beneficios de salir de la zona de confort.

Ten en cuanta que la vida puede cambiar cuando dejamos de lado la negatividad de cerrarle las puertas a las cosas y empezamos a decir más que “sí” a los cambios.

Por supuesto que no hay que irse a los extremos. Ningún extremo es recomendable. Pero con un equilibrio donde puedan converger el decirle que no a lo que no quieres en tu vida y el hacerte partícipe de nuevas experiencias, lo más probable es que crezcas en todos los aspectos de tu vida.

Beneficios de salir de la zona de confort

Me gustaría que a partir de este artículo que tú también pudieras experimentar un cambio. No diciendo que sí a todo, pero atreviéndote a tomar un poco más de riesgos al responder positivamente a invitaciones que quizá en otros momentos no habrías aceptado. Prueba a ir a lugares que antes no conocías, a conocer personas nuevas, entre otras cosas.

Al empezar a decir que sí -conscientemente y también con cierta cautela- lo más probable es que empieces a experimentar una gran gama de cosas nuevas y se presenten ante ti nuevos retos que deberás enfrentar. Pero ¿por qué sería positivo para ti tomar estos riesgos?

A continuación encontrarás algunas de las razones más poderosas por las cuales vale la pena tomar riesgos:

Aprende a creer en ti

Los riesgos nos hacen salir de nuestra zona de confort, esa zona que conocemos muy bien y aunque no sea precisamente confortable, es esa a la que estamos acostumbrados.

Muchas personas evitan salirse de su zona de confort, lo que les hace estancarse en ella por mucho tiempo. Pero toman esta decisión por miedo a que lo que esté fuera de ella no sea mejor o porque quizá no se creen capaces de lidiar con lo desconocido. Sin embargo, debes tomar en cuenta que siempre podrás lograr las cosas que te propongas si crees en ti y en las capacidades que posees (o puedes ir adquiriendo).

Más posibilidades

Cuando te quedas con las cosas que ya conoces y no te das la oportunidad de experimentar nuevas, tus posibilidades son muy limitadas. Es como si estuvieras en el mejor restaurante del mundo y siempre pidieras el mismo plato por miedo a que los demás no te agraden.

En cambio, cuando empiezas a probar diferentes platos podrás saber a ciencia cierta cuáles son tus favoritos, cuáles no tanto, aquellos que recomendarías, entre otros. No es lo mismo “elegir” entre una sola cosa que tener toda la carta a tu disposición.

Mujer excursionista. beneficios de salir de la zona de confort

Descubres nuevas habilidades

Cuando tomas riesgos expandes te obligas a expandir tus capacidades. Si siempre haces lo mismo ya sabes cuál es el inicio, mitad y desenlace. Estás seguro de cuáles son las habilidades que necesitas utilizar en tu día a día.

Al tomar riesgos habrá ocasiones en las que probablemente necesitarás destrezas que todavía no tienes muy pulidas, pero la nueva situación te hará que te veas obligado a desarrollarlas.

Incluso en situaciones de riesgo puedes descubrir habilidades que no sabías que poseías, pero al necesitarla sale a relucir. Es importante no quedarte solo en lo que ya conoces, sino que te atrevas a tomar nuevas experiencias, ya que cada una de ella te traerá aprendizajes que pueden ser muy útiles para ti en distintos aspectos de tu vida.

Manejas mejor las situaciones conflictivas

Las personas que toman riesgos responden mucho mejor ante situaciones de conflicto. Además de todo lo anterior, otra de las ventajas que da el tomar riesgos a las personas que lo hacen es que no se dejan intimidar fácilmente por aquellas situaciones en las que no tienen el control o no conocen bien.

Su experiencia con los retos, y la preparación que da el salirse de la zona de confort constantemente, puede ser una excelente escuela para esos momentos en los que se presentan circunstancias en las que debes hacer cambios de forma obligatoria.

En cambio, alguien que no está acostumbrado a tomar riesgos, cuando llega un momento en el que no tiene otra opción opondrá más resistencia y le será mucha más complicada la adaptación ya que no está eligiendo salirse de su zona de confort, sino que las circunstancias casi lo están sacando a patadas de esta.

Si deseas conocer más acerca este de tema, échale un vistazo a estas otras áreas a las que debes prestar atención si deseas seguir creciendo como profesional.

Asimismo, debes recordar que los riesgos deben tomarse de forma inteligente y no solo por el mero hecho de salirte de tu zona de confort. La idea es que intentes siempre mejorar en comparación con el lugar donde estabas tú anteriormente, las comparaciones con otras personas definitivamente no valen la pena.