“Estoy todo el día corriendo”, “no me da tiempo a nada”, “el día se me escapa sin darme cuenta”… En definitiva “no puedo con la vida”. ¿Cuántas veces has dicho alguna de estas expresiones? Demasiadas, ¿verdad? Y es que nos pasamos el día corriendo, centradas en resolver todo tipo de cuestiones: el trabajo, los niños, la casa… ¿Y para nosotras? ¿Qué tiempo nos dedicamos? ¿Cuántas veces has dicho no voy a la peluquería porque no tengo tiempo? ¿Cuántas veces has cancelado ese café con tu amiga…?

Para, respira hondo, ponte cómoda y lee tranquilamente este artículo. Gracias a los consejos de Raquel Fernández y Noelia Luna, psicólogas y Sexólogas del centro Ishtar, vamos a aprender a querernos a nosotras mismas. ¿Por qué? Porque nos lo merecemos, ¿te parece pequeño el motivo?

Aprender a quererse: clave para ser feliz

Primera lección: si me siento bien conmigo, doy más a los demás

Lo más importante y lo principal, si yo no me quiero y no me ocupo de mí, ¿quién lo va a hacer? Sintiéndome bien conmigo misma tengo más capacidad de ofrecer más a los demás en todos los niveles.

Es necesario recuperar nuestro diálogo interior con nosotros mismos y poder ser conscientes de nuestros deseos y necesidades… ¿y por qué no? De nuestros caprichos.

Tienes una cita contigo, sí contigo

Es necesario disfrutar de tiempo para nosotros mismos porque nos hace sentirnos más positivos, estamos bien y nos sentimos bien y eso lo traspasamos a los demás.

Elige tu día y dedícate diez minutos: Una manera de aprender es elegir un día, en función de nuestras obligaciones, e intentar sacar al menos 10 minutos para nosotros.

  • Ponernos la alarma del móvil y cuando suene dejar lo que estamos haciendo para no hacer nada.
  • Por ejemplo, sentarnos en una silla o tumbarnos en la cama, en un banco de la calle, donde sea.
  • Solo debemos preocuparnos en parar y dedicarnos a pensar en nuestras cosas, lo que queremos, lo que deseamos, escuchar música. En definitiva, lo que nos haga disfrutar.

Podemos empezar con diez minutos un día. Luego dos días. Así hasta que aprendamos a tener para nosotros en exclusiva un tiempo. Más adelante, cuando estemos entrenados en el arte de centrarnos en nosotros mismos, podemos dedicar más tiempo, agenda en mano, para dedicar a hacer aquello que nos apetezca y guste. Por ejemplo, reservar un sábado en un spa, o los martes por la noche para disfrutar de series o de lectura. ¡¡Lo que quieras!!

Chica con jersey blanco. aprender a quererse

Aprender a quererse en 7 pasos

Visita al psicólogo. De vez en cuando, sin necesidad de que haya un porqué. Simplemente por poner en orden ideas, tomar decisiones, valorar un tema que nos trae de cabeza.

Queda con amigas. Ese café pendiente, esa amiga para la que nunca encuentras hueco.

Conócete. Es importante conocernos, analizarnos para poder descubrir en qué gastar esos diez minutos. Y para utilizarlos bien en nuestro provecho, convertirlos en una rutina especial. De la misma manera que cada mañana nos preocupamos de la familia, del trabajo, de nuestras rutinas individuales obligatorias. Además, aprender a conocernos, a sentir y a saber qué somos y cómo somos. Es una manera de controlar nuestras emociones y saber expresarlas posteriormente.

Controla tus pensamientos. Aprendemos a controlar nuestros pensamientos para no estar siempre pensando en preocupaciones diarias presentes y futuras que no nos permiten avanzar.

Disfruta de la soledad. Aprender a estar con nosotros mismos es aprender a disfrutar de la soledad.

Haz meditación. Hacer meditación, yoga, mindfulness, todo aquello que te haga conectar con tu yo.

Libérate. Dedicarte tiempo a ti mismo, te ayuda a ser más creativo, romper con la rutina establecida, te permite liberar tu lado menos racional.

Moraleja final: Recuerda que dedicarnos a nosotros mismos es requisito para ser feliz.

Agradecimientos al Centro Ishtar y sus psicólogas Raquel Fernández y Noelia Luna