Barbie ‘malota’ triunfa en Instagram y Calista es su seguidora

Pues sí, tengo mi propia sección. A partir de hoy os ofreceré un repaso por las cuentas más curiosas que encuentre en las redes sociales. Y para arrancar me ha llamado la atención un comentario de una de las chicas de la redacción: “Oye, Calista, ¿sabes que Barbie ‘malota’ triunfa en Internet? Barbie y malota unidas en la misma frase han sido suficientes para despertar mi curiosidad. “¡Pero si Barbie es de todo menos malota!”, le espeté. Claro que todavía no había visto su cuenta.

Divorciada, fumadora y con celulitis

Y es que la divertidísima cuenta Trophy Wife Barbie muestra a la muñeca de Mattel en situaciones muy poco corrientes, pero que a todas nos resultan familiares. Y me es grato anunciaros que Barbie fuma, tiene celulitis, va al ginecólogo, ‘peca’ de vez en cuando con Pizza y se da atracones de Nutella cuando nadie la ve. Además se ha divorciado.

Los posters están a la venta por 17€

La idea surge de Annelies Hofmeyr, una artista sudafricana que vive en Canadá. Ella misma cuenta en su web cuál es el objetivo principal de Trophy Wife Barbie (algo así como “Barbie esposa trofeo”) “es subrayar las limitaciones de las etiquetas y explorar las cuestiones de género y la identidad de la mujer moderna”. Lo cierto es que te invito a que te eches unas risas con esta Barbie tan real como tú y yo. Por cierto, Annelies vende sus posters en su web por unos 17€.

Fuma como si no hubiera un mañana, aunque es consciente de que es malo para su salud.

 

Sabe que la pizza es una bomba de relojería. Pero ¿quién no se ha dado un homenaje alguna noche?

 

¿A que hay días que le harías un ‘calvo’ a la vida? Ella no se corta. Es el secreto por el que Barbie ‘malota’ triunfa en Instagram.

 

¡Su sonrisa no es perfecta! Y como a muchas de nosotras le ha tocado ponerse brackets a los 40. ¿Algún problema? Dientes, dientes…

 

¡Tiene celulitis! Esto es lo más. Y la luce como si fuera la mismísima Ashley Graham, la modelo cury de la que también soy fan.

 

Cita con la ginecóloga. Barbie ‘malota’ también ha sufrido la humillación de tumbarse en la camilla y… no sigo que me entra un malestar.

 

Son las dos de la mañana, todos están durmiendo. Y desde la nevera escuchas un murmullo que dice: “soy Nuteeeeellaaaaaa, cómeme”… ¡A ella también le pasa!

 

Algo habitual en nuestras vidas: sacas toda la ropa del armario y, desesperada, gritas a los cuatro vientos: ¡No tengo nada que ponerme!

 

Y por eso al final Barbie, como nosotras, decide que ha llegado el momento de quitarse las prendas que nos encorsetan. Es mejor vestir el traje de la libertad.