Sí, acaba de fallecer. Mi #estimadaamigainseparable, #micompañeradetantasbatallas, es decir la lavadora acaba de expirar su último aliento. En su caso, acaba de soltar su último ronquido. Porque, dios, que ruido metía la jodía cuando iba a centrifugar, yo me tenía que esconder debajo de la cama y taparme con la almohada para no escuchar su feroz rugido… ¿exagerada? No, si es que era como si fuera a salir corriendo a perseguirme por toda la casa.

Claro, pobre, si es que lo suyo sí que ha sido explotación con premeditación y alevosía… que será muy sano hacer deporte, que el fútbol enseñará a los niños muchos valores… pero coño lo que pueden manchar: que si la ropa térmica, que si la equipación,  con sus medias enormes, y no te cuento si encima  #elhijodesumadreprimero decide ser portero… Qué pantalones, a ver quién tiene el valor de lavarlos a mano. Aquellas sí que eran madres coraje, las que lavaban en el río como el mismo arte que beben los peces del tradicional villancico. Que digo yo, ¿qué van a hacer los peces en el río si no es beber? Bueno que me descentro del tema.

¿Y la plancha? Esa sí que dura y dura

Es que estoy hoy como que me falta algo… Estoy como para hacer meditación… Esa estampa de relájate y deja la mente en blanco… Claro en blanco para rellenarla con los todas las cosas que tengo que hacer… ¿Cómo lavo los uniformes? ¿Y las camisitas de #mimaridoelsiempresincero? ¿Qué hago con mis vestiditos? Ah bueno esos no hacen falta, porque suelo lavarlos con Norit, el del borreguito… ¡Ay! borreguita me siento yo hoy, es que no me hallo… porque he tenido que decir: adiós, lavadora.
la-rebelion-de-los-electrodomesticos-me-rindoY la traicionera de la plancha esa sí que no se rompe. Me mira altiva y retadora. Mientras, yo intento ignorarla echando un vistazo temerosa al cesto de la ropa para planchar… Esa sigue ahí incombustible. Si es que ya lo dice el refrán bicho malo nunca muere.

Desde luego no hay cosa más poco valorada que el ejercicio de planchar. Te tiras horas dejando las camisas impolutas, con la misma pinta que esas actrices que se meten botox hasta en el cuello de sus camisas… ¿Y para qué? Para que lleguen #losdoshijosdesumadre y se tumben en el sofá nada más enfundarse los polos del colegio… A tomar por saco tus horas de trabajo…

¡Ay qué ansiedad me está entrando! Me voy a tener que preparar un aperitivo. Eso sí, me lo voy a comer frente al espejo porque según un estudio de los investigadores el laboratorio de alimentos de la Universidad de Cornell  comer frente al espejo adelgaza. Según ellos, la comida poco saludable devorada frente a un espejo es mucho menos apetecible.

Pues muuuu bonito, aunque no sé yo si quiero adelgazar, porque según otro estudio esta vez de la Universidad de Oxford, las mujeres con glúteos grandes son más inteligentes y tienen menor posibilidad de desarrollar algunas enfermedades crónicas. Parece ser que las chicas con traseros grandes, es decir yo, tienden a tener niveles más bajos de colesterol y son más propensas a producir hormonas para metabolizar el azúcar.

Pues nada, a mantener mi trasero en forma para presumir de inteligencia, mientras pienso en cómo esquivar a la plancha y elijo por Internet a mi #micompañeradetantasbatallas. Porque ya lo dice el refrán a lavadora muerta, lavadora repuesta.la-rebelion-de-los-electrodomesticos-chin-plancha