Inmersos en una intensa ola de calor, la pregunta es ¿cómo dormir en verano fresquitos y sin aire acondicionado? Pues sigue leyendo que hoy te traemos la respuesta.

La dificultad para conciliar el sueño por la noche puede estar causada por diversos motivos: estrés, cenas copiosas, problemas de salud e, incluso, el uso de aparatos electrónicos en la cama. En España, más de cuatro millones de personas sufren de insomnio. Se trata de un problema que, en la gran mayoría de los casos, es tratado con pastillas.

Aumenta el número de personas que toman pastillas para dormir en verano sin aire acondicionado

“Tres de cada cuatro nuevos pacientes de nuestro tratamiento llevaban tomando medicación para dormir desde hacía años”. Son datos aportados por expertos de Somnisa, el primer tratamiento online capaz de solucionar el insomnio de forma definitiva y permanente. A pesar de que la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria recomienda “no recetar benzodiacepinas (BZD) para su uso a largo plazo en pacientes con insomnio”, la venta de estos medicamentos sigue creciendo.

Ojo, las pastillas generan dependencia

“Los tratamientos con este tipo de pastillas pueden ser efectivos en un principio. Pero la evidencia de que conserven su eficacia a largo plazo es muy limitada. Además, pueden generar dependencia, explica la doctora Cristina Zunzunegui, directora médica de Somnisa. Una dependencia que también puede llegar a afectar a los más jóvenes.

¿Cómo adaptar tu dormitorio para dormir en verano sin aire acondicionado?

Ropa de cama en tonos verdes. Cómo dormir en verano sin aire acondicionado

Ropa de cama de Marks&Spencer

Según la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM), dormir bien es “esencial para la regulación metabólica (…) Y existen evidencias de la relación entre las horas de sueño y la obesidad”.

La práctica de ejercicios como el yoga o establecer unas rutinas del sueño ayudan dormir de una manera adecuada. Pero, además, hay otros factores que dependen de cómo se viste al dormitorio en épocas de calor.

La ropa de cama

Uno de los elementos a tener en cuenta para un mejor descanso es la ropa de cama. Si se opta por unas sábanas cuya composición sea de algodón y poliéster a partes iguales, se obtendrá el mayor rendimiento de ambos compuestos. De esta manera se obtendrá un descanso a una temperatura más agradable.

Además, las sábanas tienden a generar bolitas (peeling), con una sensación similar a la de acostarse rodeado de migas de pan. Por lo que escoger tejidos que lo eviten, siempre será una opción más que recomendable.

Colores fríos

El diseño y los tonos del dormitorio son también factores que afectan al descanso. Así, una elección de colores fríos, como el azul o el verde, ayudará a conseguir una mayor sensación de confort, frescor y tranquilidad. En palabras de Ana García, experta en decoración del Grupo Lo Monaco, la cromoterapia “transmite un significado reconocido inmediatamente por nuestro subconsciente que se refleja en nuestro bienestar mental y físico”.

Feng Shui

Se trata del arte ancestral de la cosmología oriental. Y ayuda a que, a partir de la distribución de los elementos en el dormitorio, se obtenga un sueño más reparador y fresco.

Lo básico es situar el equipo de descanso entre la corriente generada por ventana y puerta. También es esencial el uso de muebles y cortinas ligeros que no acumulen ácaros en exceso.

Por último, si se cuenta con una cama de matrimonio, es recomendable que ésta sea accesible por ambos costados. Es decir, que no esté junto a una pared.

Mujer que se levanta sonriente por la mañana en ropa interior. Cómo dormir en verano sin aire acondicionado

Lencería de la firma M&Co

Un buen colchón

En todo momento, el equipo de descanso ha de permanecer en unas condiciones óptimas y saludables. El colchón es el eje sobre el que pivota el descanso. Si se opta por soportes que previenen la presencia de microorganismos, el beneficio para el cuerpo a la hora de descansar será mayor.

Además existen materiales como el criolátex. Es decir látex fabricado en frío. Este garantiza una temperatura neutra, que no interfiera en los grados corporales del durmiente.

Desnudo, pero con sábana

Puedes dormir desnuda, pero no destapada. Y es que por mucho calor que se tenga, dormir destapada es contraproducente. Al dormir con el cuerpo cubierto, se evita esa sensación de frío e incomodidad al despertar. De esta forma facilitas un mejor descanso.

Ventilar por la mañana

Ventilar la estancia durante el día y mantenerla a oscuras es la alternativa que te permitirá disfrutar de un pequeño refugio contra el calor.