¿Se puede estar gordita, como Ashley Graham, pero sana?

Ashley Graham y peso o curvas o ‘body positive’… Este es el tema de debate que teníamos hace unos días en la redacción. Si bien es cierto que no debemos supeditar nuestra vida a vivir esclavos de la báscula… A torturarnos con la odiosa operación bikini, también es verdad que en más de una ocasión a todas se nos ha planteado la siguiente duda ¿se puede estar gordita pero sana?

En mi caso, soy generosa en todos los sentidos, y en carnes más concretamente también. Algún toque por tener el colesterol alto he tenido. Y con los años pasando a ritmo de ya por mi vida, la menopausia acecha como algo inevitable. ¿Debería ponerme a dieta? ¿Puedo estar sana aunque tenga michelines? Para aclarar todas estas dudas hemos hablado con La doctora Amil López Viéitez, creadora de la Dieta Coherente.

Ashley Graham y peso: ¿Existe la gordura saludable?

Amil lo tiene claro: “Se puede estar ‘rellenita’ o con un sobrepeso moderado y estar san@. Pero si se tiene mucho sobrepeso u obesidad, es muy probable que, a medio plazo, en la analítica aparezca algún parámetro alterado. Y aumente el riesgo de muchas patologías de base inflamatoria como: cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, enfermedades autoinmunes, alergias, mayor riesgo de lesión, etc”.

Tener unos kilos de más, ¿es sinónimo de colesterol, diabetes…?

En palabras de la doctora, el tejido graso libera mediadores inflamatorios y favorece la resistencia a la insulina, lo que favorece un mayor aumento de peso y de grasa corporal. “Debido a los procesos de compensación del metabolismo, estas patologías pueden tardar años en materializase, pero se pueden predecir con un análisis de ácidos grasos, que detecta el índice de inflamación silenciosa, precursora de las mismas”.



No todas tenemos por qué ser delgadas, ¿verdad? ¿En qué casos sí podemos decir que estamos saludables?

“La delgadez no debe ser el objetivo -dice tajante la creadora de la Dieta Coherente-, pues puede derivar en trastornos del comportamiento alimentario (anorexia, bulimia, atracones…). Ser delgado no es sinónimo siempre de salud. Existe el fenómeno conocido como TOFI (Thin Outside, Fat Inside), personas que por genética no tienen tendencia a engordar, pero debido a unos malos hábitos alimentarios, presentan alteraciones analíticas. Así como un riesgo de padecer ciertas patologías igual o superior al de las personas con obesidad”.

¿Cuál es el peso ideal?

Estar en nuestro peso a veces es nuestra meta, nuestra tortura diría yo… Pero, ¿sabemos realmente cómo obtener nuestro peso ideal? ¿Es correcta esta expresión? La doctora Amil nos lo explica: “Más que peso ideal, en función del Índice de Masa Corporal, que se calcula dividiendo el peso en Kg entre la altura en metros, al cuadrado (IMC= Kg/m2), nos gusta hablar de porcentaje de grasa saludable. Este porcentaje se puede estimar mediante una báscula de bioimpedancia. Un IMC saludable es el que se encuentra entre 20-25. Un porcentaje de grasa saludable para los hombres es entorno al 15-20 % y 20-25 % para las mujeres“.

Échale la culpa a la genética, ¿o no?

Yo soy muy de echar balones fuera. Es como la canción que decía “soy rebelde porque el mundo me ha hecho así”… Pues eso ahora vas y lo extrapolas al peso. ¿Realmente la culpa de mis michelines la tiene la genética? La doctora nos lo aclara: “El sobrepeso, además de un cierto componente genético, está muy relacionado con el estilo de vida. Por eso se suele decir que nuestra sociedad es obesogénica. Así que, siempre se puede intentar influir sobre nuestro genotipo, mediante buenos hábitos alimentarios. Y de ejercicio físico, que hacen que se exprese un fenotipo más saludable”.

Por cierto, ¿los michelines se contagian?

Dos que duermen en el mismo colchón, se vuelven de la misma condición. Así nos lo cuenta la doctora Amil: “Muchas veces, vemos en la consulta, que, al convivir con una pareja o compañero de piso con hábitos alimentarios poco saludables, existe un efecto contagio. Esto favorece que te ‘relajes’ en tus hábitos y caigas más en la tentación de consumir alimentos menos sanos o de picotear. Por el contrario, varios estudios han confirmados que si tu pandilla de amigos, cuida su alimentación y practica ejercicio, tienes menos riesgo de obesidad”.