Indispensable en nuestra alimentación y nuestra mano derecha en la cocina. Así el aceite de oliva, pero ¿sabes todo sobre él? Para responder a las 6 preguntas básicas sobre el aceite oliva hoy contamos con el asesoramiento de Sandra Montoro Alonso, Departamento de Calidad y Medio Ambiente de Aceites Maeva.

Cómo leer las etiquetas

Lo más importante es saber identificar los distintos tipos de aceite que nos podemos encontrar en el supermercado. Lo primero que tienes que hacer es identificar “ACEITE DE OLIVA” y a partir de aquí leer bien el apellido para saber que categoría/calidad de aceite de oliva vamos a comprar. Podemos encontrar tres tipos distintos:

  • Aceite de oliva virgen extra. Es el aceite de calidad superior, obtenido exclusivamente  mediante procedimientos mecánicos. Es fuente natural de vitamina E, alimento cardiosaludable y antioxidante.
  • Aceite de  oliva virgen. Aceite de oliva obtenido igualmente mediante procedimientos mecánicos, pero que presenta una pequeña diferencia en su sabor y/u olor. Posee los mismos beneficios saludables que el aceite de oliva virgen extra.
  • Aceite de oliva. El aceite de oliva a secas es una mezcla de aceites de oliva vírgenes y aceites refinados. Este aceite refinado sí ha sufrido procesos químicos que han eliminado las propiedades saludables y el sabor características de los vírgenes. En el mercado nos podemos encontrar dos tipo de aceite de oliva, aceite de oliva 0.4ª y aceite de oliva 1ª. La única diferencia entre ambos es la mayor o menor proporción de aceite de oliva virgen que llevan.

Aliñando una ensalada con aceite de oliva. Preguntas básicas sobre el aceite oliva

¿El aceite caduca?

El aceite no tiene caducidad. Tiene fecha de consumo preferente. Esto quiere decir que el aceite se puede consumir una vez se haya pasado la fecha indicada en el envase que siempre debe indicarse como mes/año. Una vez pasada esta fecha el aceite puede empezar a perder propiedades de sabor y olor.

Recuerda que las autoridades sanitarias recomiendan un consumo diario de uno 60-70 ml, 4-5 cucharadas,  de aceite de oliva virgen extra al día.

¿El paso del tiempo modifica su sabor?

Los aceites vírgenes son zumos naturales de aceituna. Por tanto se oxidan con el tiempo como cualquier alimento. Esta oxidación natural es mínima si el aceite se conserva en correctas condiciones. Los grandes enemigos del aceite son la luz y el calor (por encima de 21-23ºC no es aconsejable su almacenamiento). Exponer el aceite a alguno de estos agentes  puede acelerar exponencialmente su oxidación natural. Cuando esto ocurre los aceites se vuelven naranjas y de sabor rancio.



¿Cómo debemos conservarlo en casa?

Siempre al abrigo de la luz y del calor. Ya hemos dicho que el aceite sufre mucho con luz y temperatura intensa, por lo que una despensa es el lugar más apropiado para conservarlo. Evita conservar el aceite en el mismo lugar que los detergentes, lavavajillas y demás productos de limpieza del hogar. Es importante conocer que el aceite absorbe rápidamente los aromas de su alrededor. Por eso no es aconsejable almacenarlos junto a estos productos y siempre hacerlo con el tapón bien cerrado.

Es posible que el aceite forme grumos blanquecinos si la temperatura es inferior a los 6-7ºC. No es un problema. El aceite como cualquier grasa se congela, pero al congelarse no pierde ninguna de sus propiedades. Estando de nuevo a unos 20ºC volverá a su estado inicial.

Existe la creencia de que es mejor freír con otro tipo aceites, pero no es así. El aceite de oliva, por sus características, hace que nuestros fritos sean más saludables y sabrosos pues no se adhiere al alimento en la misma medida que otros aceites.

Un aceite para cada plato

Las monovarietales más conocidos son arbequina, hojiblanca, y picual  aunque existen muchas otros como cornicabra, manzanilla, picudo, frantoio… cada una con su sabor característico.

  • Los arbequinos son aceites más dulces y con un gran frutado. Por lo que son ideales para consumo en crudo o para los más pequeños de la casa.
  • El picual más amargo y picante es ideal para cocinar carnes, asados y frituras.
  • El hojiblanca es  apto para pescados y guisos.