Se acerca el momento de la verdad. Cuando nos queramos dar cuenta la primavera ya estará aquí. Y sí no os quiero acoj…. pero los michelines acechan y llega el momento de acabar con ellos. Sin embargo, hoy quiero advertiros del peligro de las dietas milagro. No son la mejor opción.

Pueden parecerte muy atractivas a corto plazo. Todas hemos caído en la tentación de seguir alguna de las que nos prometen 5 kilos en diez días. “Guau, esa es la mía”, solemos pensar. Pues no. Es un error. ¿Por qué? No te impacientes y sigue leyendo. Hoy la doctora Ana Bellón nos da las claves de los peligros de las dietas milagro. Y lo que es mejor, nos cuenta los trucos infalibles para perder peso de forma saludable, sin recuperarlo después.


Dietas milagro: no pongas en peligro tu salud

La tentación de las dietas rápidas y de última hora vuelve a aparecer de la misma manera que lo hace cuando se acercan las vacaciones de verano o cuando tenemos que lucir un vestido o un traje en un gran acontecimiento, como una boda de alguien íntimo.

También se puede dar el caso de que tengamos que bajar radicalmente de peso por razones que van más allá de la salud. A veces tenemos que reducir drásticamente nuestro número de kilos para someternos a una operación quirúrgica. O por prescripción médica. Y muchas veces lo hacemos sin tener en cuenta el llamado “efecto rebote”, que tantos disgustos y desánimo provoca después.

¿Qué es el efecto rebote?

El efecto rebote o ‘yo-yó’ consiste no sólo en recuperar el peso tan rápido como se ha perdido, sino en incrementarlo. Es decir, subir de kilos en cuanto dejamos la dieta. Lo aclara la doctora experta en nutrición Ana Bellón, para quien las prisas y la falta de control médico son muy malos si hablamos de obesidad y sobrepeso.

Al adelgazar de forma súbita, descontrolada, sin seguir pauta alguna de tiempos, alimentos y porciones estamos cometiendo un grave error. “Se activa entonces, -aclara la doctora-, el mecanismo innato de supervivencia que todos tenemos. Y que, en este caso, incita al cuerpo a recuperar el peso perdido. En cuanto vuelve a tener a su disposición hidratos, grasas, azúcares y otros alimentos, los almacena por si acaso volvemos a ponernos a dieta“. Esta reserva orgánica de energía ante un nuevo peligro no sólo iguala los niveles calóricos, sino que los incrementa.

Pese al peligro de las dietas milagro, existen formas eficaces y mucho más saludables de eliminar por siempre los michelines. La doctora Ana Bellón explica que se puede perder peso de forma rápida, pero sin riesgos, con una dieta controlada. Esta deber preservar la masa muscular y atacar la grasa depositada. “En este caso, -afirma-, se estará favoreciendo la adherencia del paciente. Es decir,que favorecerá la permanencia de los resultados a largo plazo”.

Cuidado con las aplicaciones on line para adelgazar

Son un instrumento al servicio de estas dietas exprés. Y consisten en aplicaciones para dispositivos móviles que averiguan el gasto metabólico basal, la energía que necesitas a diario. Para obtenerlo basta con introducir tu edad, sexo, peso y altura. Con estos parámetros, la aplicación te marca un objetivo, los kilos a lograr.

Más allá de lo poco riguroso que resulta un diagnóstico que ignora la genética del paciente, su estado hormonal y su historial de enfermedades, entre otros datos indispensables, la directora de Centro Médico Bellón advierte que la aplicación “señala el número de calorías a ingerir, pero no cómo ingerirlas. Es decir, qué alimentos se deben tomar, en qué proporción y cantidades y a qué horas”.

Claves para evitar el efecto Yo-yo (provocado por las dietas milagro)

La elección del ‘yo-yó’ como elemento visual para ilustrar el proceso de pérdida de peso y posterior ganancia resulta muy acertado. Bajamos de peso rápido y con fuerza (lo que sucede con las dietas milagro). Al lograrlo, se produce un momento de relajación, en el que nos abandonamos y comenzamos a comer de todo de nuevo. En la subida del juguete infantil está la ganancia.

Ana Bellón explica que la lucha contra la obesidad, si se tiene tendencia a padecer sobrepeso, o la necesidad de sentirse más ágiles y saludables, “es una forma de vida, no una moda, ni una necesidad puntual según el calendario y las modas del momento”.

Al margen de que cada persona esté siguiendo un régimen alimenticio concreto, la dieta mediterránea es la clave. Teniendo en cuenta la proporción entre masa grasa y magra del cuerpo ( músculo y grasa), si el paciente tiene algún indicador biológico elevado como el colesterol, los triglicéridos o el azúcar y sus hábitos diarios, se debe ingerir todo tipo de alimentos. Proteína, por supuesto, verduras y frutas, con representación mayoritaria e hidratos, a poder ser complejos.

En cuanto al azúcar, nada de dulce si queremos adelgazar, según Ana Bellón. La doctora también nos deja estas recomendaciones relacionadas con los costumbres diarias.

7 tips para una alimentación saludable

  • No pases hambre. El organismo, tal como se ha explicado arriba, tomará nota y “guardará para cuando no haya.”
  • No te saltes ninguna comida. Cena, ligero, pero toma algo antes de acostarte. Mejor proteína y verdura. Pescado, a ser posible.
  • Nada de alimentos lights, que nos incitan a consumir más cantidad ante la falsa creencia de que no engordan.
  • Si no puedes pasar sin el pan, busca el de “masa madre”, artesanal, el que tiene agujeros en la miga.
  • Los cereales que sean integrales y los frutos secos sin tostar.
  • Compra los lácteos desnatados.
  • Y, por último, recuerda, muévete: haz deporte o simplemente camina, pero muévete.

Finalmente, para mantener un peso saludable, tras haber realizado una dieta (y que no sea dieta milagro), es necesario practicar ejercicio y mantener las revisiones con el profesional que te ha guiado en el proceso.