Antes de hablaros de esta receta de hojaldre y calabacín, quiero felicitar a todas las madres. Además, si eres madre, pasa el móvil o la tablet a tu pareja y a tus hijos y ponte cómoda. Te van a sorprender con estas deliciosas Rosas de hojaldre y calabacín.

Seguramente que ya te habrán entregado tu regalo por el día de la madre, pero este es un regalo que va más allá… Es un regalo realizado y cocinado con el corazón. Espero que lo disfrutéis.

Dicho esto, me gustaría destacar los beneficios del ingrediente principal de esta receta que nos ha facilitado la cadena de supermercados Lidl: el calabacín. Este vegetal es rico en vitaminas del complejo B, y estas vitaminas ayudan a prevenir diferentes tipos de enfermedades.

Otra de las propiedades del calabacín es que tiene un alto contenido de potasio. Se trata de un mineral que ayuda a regular el funcionamiento de las células, permite reducir la presión sanguínea y además disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.



Ingredientes

  • Aceite de oliva virgen extra
  • 6 hojas de albahaca picada
  • 1 rollo de masa de hojaldre
  • 1 calabacín
  • 2 tomates
  • 1 huevo
  • Pimienta molida
  • Sal

Paso a paso

  1. Primero, mezclamos en un pequeño bol las hojas de albahaca con el aceite de oliva virgen extra y reservamos. Seguidamente, estiramos la masa de hojaldre y untamos toda la superficie con la mezcla de aceite y albahaca.
  2. Después, cortamos la masa de hojaldre a lo largo en 6 tiras. Cogemos una tira de hojaldre y colocamos encima las rodajas de calabacín y tomate, dejando que éstas sobresalgan por un lado. Repetimos el proceso con el resto de las tiras de hojaldre.
  3. A continuación, enrollamos las tiras de hojaldre y las colocamos en unos moldes para magdalenas, con el lado por el que sobresalen los ingredientes hacia arriba. De esta forma, conseguiremos que los hojaldres adquieran forma de rosa. Después, batimos el huevo salpimentado al gusto y untamos la mezcla por encima de las rosas.
  4. Finalmente, horneamos durante 15 o 20 minutos a 180ºC, hasta que veamos que el hojaldre ya está dorado. Cuando estén listas, retiramos del horno, desmoldamos, dejamos enfriar y… ¡listo para disfrutar!