Nada mejor para entonar el cuerpo en invierno que una nutritiva crema de calabaza. No hay excusas que valgan, porque es sencilla de preparar, baja en calorías y rica en betacarotenos y carbohidratos. Cuando hace frío nos ayuda a entrar en calor, y en verano es ideal, ya que al ser rica en betacarotenos. Y por lo tanto la calabaza es un alimento ideal para proteger nuestra piel del sol. Además, esta noche de Halloween será tu plato estrella de la velada. Eso sí, ten cuidado porque está tan buena que, como dice el refrán, resucita a los muertos.


Ingredientes

  • 1 calabaza
  • 1 cebolleta
  • 1 vaso de leche
  • caldo vegetal o agua
  • sal
  • aceite

Paso a paso

  1. Pela la calabaza, y trocea primero en rodajas y después en dados. Recuerda que tienes que quitar las pipas.
  2. Trocea la cebolleta. Este alimento tiene escaso aporte calórico, ya que su contenido en agua es prácticamente del 90 por ciento. Además es rica en fibra, vitaminas y minerales.
  3. Prepara una cazuela con un chorrito de aceite de oliva. Cuando esté caliente, añade las verduras troceadas, echa una pizca de sal y déjalas cocinar hasta que cambien de color.
  4. Baja la temperatura, añade el caldo de verduras o agua hasta que queden cubiertas. Tapa la cazuela.
  5. Tienes que mover las verduras de vez en cuando. Cuando veas que ya están blandas, retíralas del fuego.
  6. Ayúdate de una espátula para sacarlas de la cacerola, y pásalas al vaso de la batidora. Bate y añade el vaso de leche para que se mezcle bien. Cuando alcances el punto de textura que más te guste, echa un chorrito de aceite. Y rectifica el punto de sal. Y sirve calentita.

El truco: Dale un toque de sabor a esta crema de calabaza con los tradicionales picatostes. Se trata de pequeños trozos de pan frito, que harán las delicias de mayores y pequeños. Eso sí, no olvides que con este truco estás añadiendo un aporte extra de calorías a la crema de calabaza. Pero bueno un día es un día.