Las frases de las madres han hecho historia y nos las han dejado como legado. Seguro que tú, en más de una ocasión, te has sorprendido utilizándolas con tus pequeños. Desde aquí queremos hacer nuestro homenaje especial Día de la madre.

El mural de la buena madre

-¿No has recogido tu habitación? ¿Pero tú qué te crees que esto es un hotel?

-Como vaya yo y lo encuentre… te enteras.

-Que no. ¿Por qué? Porque lo digo yo.

-Cuando tengas tu casa harás lo que quieras. Mientras vivas en la mía, se hace lo que yo digo.

-Tú eres mi hijo y me importas tú, me da igual lo que haga fulanito o fulanita.

-Pero ¿qué te crees que soy el Banco España?

-No me, no me, que te, que te…

-Si te pica la herida es que se está curando.

-Bebe el zumo rápido que se le van las vitaminas.

-Que se te enfría la comida y luego no sabe a nada.

-Si estás malo para ir al colegio, también lo estás para salir.

-Está antes la obligación que la devoción.

-Te veo y no te veo.

-No te tragues el chicle que se te pegan las tripas.

-Esto ya pasa de castaño oscuro.

-Termínate todo lo que tienes en el plato, ¿sabes cuántos niños se mueren de hambre en África?

-¡Te lo dije!

-No hay peros que valgan.

-Que se la última vez que…

-Esto me duele más a mí que a ti.

-Ponte recta, que te va a salir chepa.

-¿Qué he hecho yo para merecer esto?

-Vas pintada como una puerta.

-A tu edad yo ya…

-¿Para qué me preguntas si vas a hacer lo contrario?

-Ojo con las compañías…

-Te lo digo yo y nada, te lo dice menganito y enseguida le haces caso.

-¿Quién te crees que soy… tu criada?

-Amo pobre no necesita criado.

-¿Qué cuánto tienes que echar? Pues una pizca.

-Dame eso que está ahí.

-Te cuento hasta tres, 1, 2 y 3.

-Si te enfadas tienes dos problemas: enfadarte y desenfadarte.

-Pregúntale a tu padre.

-Un día cojo la puerta y me voy, y a ver cómo te las apañas.

-Si tus amigos se tiran por un puente, ¿tú también?