Parece que todos estamos de acuerdo en que son muchos los beneficios de jugar al aire libre. Sin embargo, las cifras nos dejan claro que los niños cada vez salen menos a la calle a jugar. Y sino comprobadlo vosotras mismas: Los niños del mundo pasan el 90% de su vida en espacios cerrados. Y un 5% de los niños españoles no juega nunca fuera de casa.

La tablet, el móvil y la televisión han irrumpido con fuerza en nuestras vidas. Y nos hemos olvidado de los tradicionales juegos al aire libre. ¿Os acordáis cuando los niños de nuestra generación jugábamos en la calle? ¿Como nos manchábamos y disfrutábamos con nuestros amigos hasta que se escuchaba el grito de nuestras madres llamándonos por la ventana?

Chicos jugando a teatro. beneficios de jugar al aire libre

Actividades que los niños pueden aprender mientras juegan al aire libre

Ahora en España, 9 de cada 10 padres reconocen que sus hijos juegan mucho menos al aire libre que ellos mismos cuando eran niños. Es más, un 5% de los niños españoles no juega fuera de casa de forma habitual. Por si esto fuera poco, en un reciente estudio realizado a nivel mundial, la conocida marca de detergentes descubrió un dato asombroso: los niños pasan tan poco tiempo al aire libre como los presos de máxima seguridad.

Pero el tiempo de juego no solo ha disminuido a nivel particular. Es algo que también ocurre en los colegios. Durante los últimos 30 años, diversos estudios han certificado, que el tiempo del que disponen los niños para jugar en el colegio también está disminuyendo. Los centros educativos cada vez dedican menos tiempo al juego al aire libre. De hecho, un 30% de los niños han visto reducido su juego en el exterior en más de 30 minutos en la última década.

La solución en el caso de los colegios es sencilla: dar al menos una hora de clase al aire libre. Y, de esta forma, poner de relieve la trascendencia del juego en el exterior. Además, el uso de elementos naturales como piedras y hojas para practicar la aritmética, jugar a la búsqueda del tesoro para aprender historia, construir refugios o cazar insectos son actividades con las que los niños aprenden mientras juegan al aire libre.



¿Conoces los beneficios de jugar al aire libre?

El profesor Peter Blatchford lo tiene claro: “Gracias al juego al aire libre los niños desarrollan habilidades. Además se crean relaciones con sus compañeros fundamentales para vivir una infancia feliz”. Así mismo, Julián Donoso, Responsable de Alianzas Estratégicas de Ayuda en Acción, añade: “El juego proporciona una serie de valores esenciales como el trabajo en equipo, la inclusión, la igualdad, la convivencia y el diálogo”. Y Ana Palencia, Directora de Comunicación y Sostenibilidad de Unilever España, insiste en que fomentar el juego es fundamental para que nuestros hijos progresen en la vida de la mejor forma posible. “Además, no es caro, no es un sacrificio. Y sólo son necesarios un poco de creatividad y de confianza.”

Le permite crecer de forma sana

Divertirse en el exterior es un juego que es libre, exploratorio y, a veces, un poco caótico. Pero también permite a los niños disfrutar del presente y crecer de forma sana para afrontar el futuro. Así, el juego debe ser una constante a lo largo del día del niño, puesto que es clave para el aprendizaje y el desarrollo.

Estimula la atención

Muchos estudios han demostrado que el simple hecho de caminar produce mejoras en la creatividad. Y en concreto entre los niños con TDAH, pasar tiempo en la naturaleza da lugar a mejoras en la atención y la concentración.

Rompe con la rutina

¿No tienes mucho tiempo? Bien, pero para disfrutar del aire libre no es necesario pasar horas y horas en la calle. Basta con dar una vuelta por el barrio, sentarnos en un banco… Cualquier idea es buena para salir a despejarnos un poco. Sobre todo si hemos pasado la tarde en casa haciendo deberes.

Niños más autónomos

Está científicamente demostrado que realizar actividades fuera de casa hace que los niños refuercen factores tan importantes como la autonomía, la imaginación o la creatividad de cara al futuro. Por si fuera poco, aprenderán a compartir su tiempo, espacio, juguetes…con los demás niños.

Ellos también sufren estrés y el juego se lo quita

Los niños, al igual que los adultos, tienen sus propios niveles de estrés. Los exámenes, los deberes, el exceso de actividades extraescolares… Salir a jugar o hacer ejercicio es a menudo necesario para que los niños desconecten de sus preocupaciones. Así como también de sus inseguridades o estrés. De hecho, les ayuda a encontrar un equilibrio y gestionar mejor sus emociones. Si además quieres que tu hijo sea más positivo, te recomiendo que leas el post aprende a motivar a tu hijo.