Autoestima y niños. Este es el tema que vamos a tratar hoy. La autoestima es la conciencia de una persona sobre sí mismo. Es decir, cómo se describe y cómo se valora. La doctora González-Villalobos Rincón, del Grupodoctoroliveros.com nos explica que “en el caso de los niños, la autoestima se va desarrollando a lo largo del crecimiento. Eso sí, se puede detectar la baja autoestima a partir del segundo año de vida, aunque se hace más patente hacia los 4 ó 5 años. Es el momento que coincide con la socialización en el centro escolar”.

Autoestima y niños: Señales de alerta

  • Sentimientos de inseguridad.  Esto les conduce a comportarse de manera excesivamente tímida y crítica hacia ellos mismos.
  • Tendencia a aislarse de los otros niños, pesimismo, pensar que las cosas le van a salir mal. Además, suele buscar la confirmación del adulto.
  • Tiende a copiar excesivamente a sus compañeros, ya que piensa que él no sabe hacer las cosas de manera correcta.
  • Excesiva dependencia de sus padres, rabietas exageradas… Incluso puede mostrarse irritable y agresivo.

¿Cómo se debe actuar para ayudarle?

En primer lugar es importante la prevención: “evitar comparaciones innecesarias, mostrarles seguridad, motivación y afecto. Además, aceptarle con sus virtudes y sus defectos -explica la doctora González-Villalobos Rincón-. También procura dedicarle tiempo, corregirle de manera positiva, evitar solucionarle sus problemas, sino ayudarle a que encuentre una solución él mismo. Y no olvides fomentar su autonomía y evitar la sobreprotección”.

Una vez hemos detectado la existencia de baja autoestima en el niño, es importante en primer lugar escucharle y mostrarle cariño. La doctora del Grupodoctoroliveros nos da más detalles: “ayudarle a reformular los comentarios negativos y despectivos que expresa, fomentar sus aptitudes positivas, su potencial, apoyarle en cada iniciativa realista que tenga y reforzar sus cualidades”.

Madre e hija posando felices. Autoestima y niños

Es importante escucharle y mostrarle cariño (Foto cedida Primark)

Autoestima y niños: 10 claves para incentivarla

Si piensas que tu hijo puede tener baja autoestima, toma nota de las claves que nos ofrece la coach Marta Romo, socia-directora de Be-Up.

Dar responsabilidad con apoyo

Los niños desde bien pequeños tienen ganas de ayudar, de participar, de sentirse útiles e importantes… Es una manera de pertenecer a su grupo de referencia (familia, escuela infantil…). Podemos ofrecerles oportunidades para que asuman pequeñas tareas con cierta autonomía y apoyo si lo necesitan, como por ejemplo ayudar en cosas de la casa que no tengan que ver solo con ellos mismos, sino con todo el grupo.

Más esfuerzo, menos resultado

Reconocer lo que hacen bien, siempre… aunque sea lo que esperamos de ellos. Dando prioridad siempre al reconocimiento del esfuerzo, no solo del resultado. Este punto que nos explica Marta Romo es fundamental, sobre todo en estos tiempos que corren donde la competitividad se ha convertido en la estrella de nuestras vidas.

Evitar los elogios ambivalentes y/o comparativos

Cuando demos un elogio ha de ser claro, concreto e individual. Que al niño le quede claro que hablamos exclusivamente de él.

Cierta autonomía

Para que tanto sus logros como sus tropiezos sean realmente “suyos” y pueda aprender a ser responsable de sus actos. La sobreprotección impide el desarrollo personal. Así como también la construcción de un autoconcepto sólido.

Cuidar las emociones

Las emociones vinculadas con lo académico o durante la realización de las tareas escolares. Es esencial garantizar un ambiente relajado, distendido, respetuoso, donde reinen la firmeza, la constancia y el cariño. De esta forma se pueden desterrar los sentimientos negativos de ansiedad, incompetencia o apatía que en muchas  ocasiones se relacionan con lo escolar.

Aceptación incondicional

Es muy importante escucharles y acogerles cuando lo necesiten. Si no puedes atenderle, tómate el tiempo para parar, mirarle a los ojos y decírselo.

No penalizar el error

Es fundamental no castigar el error, pues el hecho de no haberlo conseguido hacer bien, ya es lo suficientemente duro y es un castigo en sí mismo. Funciona más ignorar un comportamiento negativo que cebarse y reprender. La regañina penaliza el error y los niños temen equivocarse, cuando es la base del aprendizaje. Este punto que nos ofrece la coach Marta Romo me parece fundamental tanto para los pequeños como para que nos lo apliquemos los adultos.

Ayudarles a buscar soluciones

A veces olvidamos que, cuando un niño se equivoca, el objetivo debería ser que aprendan de la situación, de lo sucedido para que no vuelva a pasar. Y sobre todo, que busquen soluciones. Esto les ayuda a sentirse mejor. Y les da energía para seguir adelante ante una situación frustrante o difícil.

Háblale en positivo

Las demandas en positivo vienen de la utilización de un lenguaje adecuado para que active el circuito de motivación del cerebro. Cuando hablamos en negativo al niño, su mente se acostumbra a visualizar la peor situación. Las peores consecuencias, lo malo para él. Eso es importante en el tema que nos ocupa autoestima y niños. Mientras que si hablamos en positivo, la mente del niño se acostumbra a visualizar las posibilidades, las opciones y lo bueno para él. Como explica la coach: “No es lo mismo decirle a un niño que se lave las manos que las tiene sucísimas, el niño se lo imagina y esto no le estimula ni motiva. Que decirle que se las lave para que le queden limpias y pueda hacer un montón de cosas con las manos así”.

Refuerzo positivo

Consiste en valorar todo aquello que hacen bien y reconocérselo con frases como ‘genial´, ‘eso es’, ‘estas mejorando mucho’, ‘sigue así’. Y también darles las gracias. Y es que muchas veces nos acordamos de realizar las críticas, pero no de dar las necesarias “palmaditas”. Por ejemplo, “tú vales mucho”.