Hace unos días comenzaron las rebajas y yo respiré aliviada: el estrés, la ansiedad y la posible ‘depre’ iban a desaparecer como por arte de magia. Sin embargo, hay que evitar las compras compulsivas o de lo contrario todos los beneficios que nos reportaban las compras puede convertirse en nuestros nuevos enemigos. Para asesorarnos sobre cómo evitar las compras compulsivas, contamos con Raquel Fernández y Noelia Luna, Psicólogas y Sexólogas del centro Ishtar.



Evitar las compras compulsivas

Creo que nos pasa a todas. Ahora que han empezado las rebajas, nos volvemos locas con las compras. ¿Pero por qué? Las psicólogas del Centro Ishtar lo tienen claro: “Porque vivimos en una sociedad de consumo. Todos los input que nos llegan van orientados a invitarnos a comprar. Si a esto le sumas el hecho de la necesidad personal que tenemos de canalizar el estrés al que estamos sometidos, la ansiedad y el ritmo de vida, al final lo tomamos como una terapia”.

¿Por qué cuando estamos tristes nos vamos de compras?

Consumir es una forma de construir una identidad social aceptable y “por supuesto ir de compras es una de las terapias preferidas para controlar la ansiedad, la depresión o el estrés“. Sin embargo, no sé a vosotras pero a mí a veces, aunque siento contenta por encontrar chollos en las rebajas, luego me da el bajón. “Esto está más relacionado con el hecho de hacer un consumo innecesario que nos ha dominado la conducta. En el momento que tomamos conciencia de esta falta de control, se dispara nuestra conciencia para provocar esos remordimientos”, explican Noelia y Raquel.

¿Qué es ser compradora compulsiva?

“Se trata de un tipo específico de alteración del comportamiento, semejante a la adicción, por el cual una persona es incapaz de controlar sus tendencias e impulsos que le llevan a comprar”. Pero no te asustes. Seguro que te estarás preguntando ¿seré una compradora compulsiva? Lo tienes fácil, sigue leyendo y averígualo. “Una de las diferencias principales entre la compra normal y la patológica es la sensación que experimentan los compradores. En el momento de la adquisición, las personas experimentan sentimientos contradictorios muy fuertes que pasan por varias fases”:

  • Primero se experimenta algo parecido a un estado hipnótico que viene provocado por el producto. Se trata de una etapa de dudas, excitación y pérdida de control.
  • Segundo, la persona decide comprar el producto y se regodea con esta idea. Es aquí cuando experimenta un sentimiento de bienestar y felicidad.
  • Tercera y última fase, la persona se arrepiente de haber comprado y se da cuenta de que cedió una vez más a sus impulsos. En este punto toma protagonismo el sentimiento de culpa y la vergüenza.

Como os podéis imaginar la siguiente pregunta que he realizado a las psicólogas es ¿cuándo debo preocuparme? “Cuando existe una tendencia a comprar objetos inútiles. La adquisición de objetos que no se relacionan con los gustos de la persona, también compras que superan el poder adquisitivo”. Entonces, ¿soy adicta? “Se trata de una adicción más, puede esconder una debilidad, carencias, traumas, etc”. Vamos que se puede considerar como una adición como ser adicto al juego, al alcohol… “Sí, es una adicción de hecho y se trata como tal”.

Pautas para ir a las rebajas pero con cabeza

  • Recomendamos tener claras las necesidades reales de la persona.
  • E incluso, en caso necesario, elaborar una lista previa de lo que se necesita.
  • Además, ponerse un presupuesto cerrado.
  • Por último, intentar liberar tensiones antes de ir de compras de cualquier otra manera. Puede ser haciendo ejercicio físico, utilizando técnicas de relajación u otras técnicas psicológicas, etc.