Estamos de acuerdo, aprender a decir no y establecer límites no es sencillo. Pero, ¿cuántas veces has hecho algo que realmente no querías y eso te ha puesto de mal humor? ¿Cuántas veces te has visto sobrepasada por las circunstancias?

En palabras de la coach de la Empresaria, Ana Zabaleta, aprender a decir ‘No’ “es sanísimo, forma parte del trabajo sobre nuestra autoestima, y empoderamiento”. Sin embargo, por qué hay personas que nos empeñamos en decir a todo que sí?  “Tú dices: “hay personas que a todo dicen sí”, como si fuera un pequeño grupo. Realmente la frase correcta sería “Hay personas que saben decir que no…” Por desgracia son minoría”.

Decir a todo que ‘Sí’ no es sano

Ana Zabaleta lo tiene claro: “Queremos ser aceptados, tenemos un miedo ancestral al rechazo, y queremos quedar bien a toda costa. Pero realmente decir a todo que sí no es sano para nosotros. Además, cuando decimos a todo que sí  y, luego a veces no podemos cumplir, quedamos muchísimo peor“.

¿Y en qué casos sí o sí debemos decir NO? “Pues en los casos en los que no vamos a poder cumplir o simplemente no queremos cumplir con ese compromiso. Puede ser porque nos vamos a ver estresadas, o algo tan sencillo como que no nos apetece o gusta…”

Aprende a decir ‘No’: sal de tu zona de confort

Ana Zabaleta nos explica en cinco pasos cómo podemos aprender a decir No. Al principio te costará, pero poco a poco y poniendo de tu parte lo conseguirás.

  1.  Autoestima. Es importante primero ser consciente de que esto tiene que ver mucho con la autoestima. Aprender a decir no, en definitiva se trata de darse espacio para uno mismo, para sus deseos y anhelos.
  2. Autosabotaje. Cuando decimos que sí queriendo decir, no, estamos enviando mensajes incoherentes a nuestros inconsciente. Es decir, nos decimos a nosotros mismos que no somos capaces de comprometernos, con lo cual nos acabará llevando indudablemente al autosabotaje. Nuestro subconsciente no distingue de cuando lo que decimos y hacemos es hacia nosotros o hacia los demás.
  3. Cuestión de acostumbrarse. También ocurre que, parece que decir que no, hay que decirlo de mal rollo o enfadados, y no es así. Está claro que cuando no tenemos acostumbrados a nuestros familiares y amigos a decirles que no, va a haber resistencia al principio, pero créeme que se acostumbrarán. Mi propia hija al principio me montaba berrinches cuando le dije mis primeros ‘noes’, hasta que se acostumbró.
  4. Comunicación. Al principio puedes explicar a la persona, porque lo estás haciendo, la mayor parte de las veces aunque no les guste, lo entienden. Por supuesto, tampoco se trata de tener que estar dando explicaciones a todo el mundo. Lo recomendable es hacerlo al menos hasta que se acostumbren. También pasa que nos hacemos nuestro propio chantaje, porque tememos que la otra persona nos pague con la misma moneda, y a nadie nos gusta que nos digan que no.
  5. Sal de tu zona de confort. Es importante tomar conciencia de que esto es un proceso, no esperemos pasar de decir a todo que sí, a comenzar a decir que no, de un día para otro. Ten claro que va a requerir que salgas de tu zona de confort y que lo entrenes. Además te vas a convertir en una persona digna de confianza. ¿Por qué? Porque cuando digas que sí será cuando realmente quieres decir que sí y así lo trasmitirás.

Por último, la coach de la Empresaria nos da un recomendación: “aprende a quererte tal cual eres para acostumbrar a los demás a que te quieran”.