Cambiar lo que no nos gusta de nosotros. ¿Realmente podemos? La idea de este post, se me ocurrió leyendo la novela de Megan Maxwell, Te lo dije. En ella su protagonista, a través de una larga historia, ve cómo su forma de ser fría y poco empática se transforma. Ese cambio la lleva a ser inmensamente feliz. De hecho, un amigo suyo se sorprende ante su cambio de comportamiento, e intrigado le pregunta:

-¿Pero a ti qué te han hecho para que te hayas transformado de ese modo?

-¡Un lifting de sentimientos!, le responde ella. 

Pues bien, ahora para y reflexiona. ¿Te sientes a gusto con tu vida? ¿Estás satisfecha con tu forma de ser? ¿Crees que sería posible cambiar lo que no nos gusta de nosotros? Es decir, ¿podríamos hacernos un lifting pero de sentimientos? Para ayudarnos a solventar todas estas dudas, hemos recurrido a Marta Romo, socia directora de be-up.es.

¿Es posible cambiar lo que no nos gusta de nosotros?

A veces nos sentimos incómodas con nuestra vida, con nuestra forma de afrontar los problemas o de comportarnos con los demás. ¿Puedo cambiar lo que no nos gusta de nosotros? ¿Modificar nuestra forma de sentir las cosas? “Lo que podemos hacer es modificar nuestra manera de entender las situaciones y cómo, en muchas ocasiones, nuestras creencias nos limitan con respecto a esas situaciones -analiza Marta Romo-. Por otra parte, lo que resulta más adecuado es aprender a entender cómo nos sentimos, porque simplemente sentimos… Pero no entendemos el significado de esas emociones. Si fuéramos capaces de entender qué información nos aporta cada emoción, estas no serían tan intensas, cumplirían su función adaptativa y se transformarían en otras emociones”.

¿Podemos cambiar nuestra personalidad?

“Cambiar nuestra forma de pensar, nuestras creencias y entender mejor nuestros estados emocionales no es cambiar de personalidad -aclara Marta-. Sí podemos evolucionar como personas, transformarnos, crecer… y esto implica una modificación en la personalidad, pero realmente no es un cambio… no vas a dejar de ser quien eres. Pero puedes convertirte en una mejor versión de ti mismo. La neurociencia nos da esperanzas, gracias a la plasticidad de nuestro cerebro. Con perseverancia, podemos ser arquitectos de nuestro cerebro”.

Vamos a poner ejemplos concretos. Imagínate que tienes un puesto de responsabilidad, y eso te hace ser distante y fría con los demás. Pero un buen día, por una serie de cosas, te das cuenta de que no te gusta tu forma de tratar a los demás, ¿qué podemos hacer? La coach nos lo explica: “¡Ese es ya un gran paso! Si te sientes muy perdida, puedes pedir ayuda externa. Un coach puede ser un buen aliado para acompañarte en ese entrenamiento”.

El papel de la sinceridad de quienes nos rodean

A veces, la gente que nos rodea o bien por cariño, por respeto o incluso por miedo… cae en el error de no decirnos lo que no queremos escuchar. ¿Deberíamos pedirles que fueran sinceros con nosotros? “Creo que la sinceridad está siempre presente… -expone Marta- Incluso cuando somos falsos o mentimos… hay algo en nuestro organismo, en nuestras células que es capaz de identificar si hay autenticidad. Tiene que ver con el olfato, con las feromonas y con esos microgestos que hacemos, expresiones muy pequeñas de nuestro estado emocional, que nos delatan. Por eso, considero que la clave es relacionarse desde la verdad, trabajar desde la verdad, vender desde la verdad. La sinceridad por encima de todo. Eso sí, cuidando nuestra manera de expresarla para no hacer daño en nuestro entorno“.

Sal de tu zona de confort

Seamos sinceras. A veces queremos cambiar, sin embargo, nos encontramos mucho más cómodas en nuestro papel, a veces, de víctima. El socorrido: ‘la vida me ha hecho así’. ¿No crees que es una forma de quitarnos responsabilidad? ¿De autoengañarnos para no afrontar los cambios que necesitamos para ser felices?

Está claro que en el fondo tenemos miedo, porque somos humanos. Miedo a lo desconocido. Pero llegamos a este punto ¿cómo podemos afrontar los miedos que nos produce el simple hecho de salir de nuestra zona de confort? “Poniéndoles nombre y mirándolos a la cara. Encarar el miedo es muy potente. El mero hecho de reconocer que tengo miedo y a qué, ya me ayuda a dar un paso. Tener claro un objetivo, una meta, un sueño… o algo más grande para motivarte y poner foco. Y después, completar la jugada con un plan de acción, concreto, retador y posible”, enumera Marta.

Paso a paso

Si has llegado hasta aquí, enhorabuena. Está claro que el tema de hoy, cambiar lo que no nos gusta de nosotros, te interesa. El simple hecho de ser consciente y de reconocer que algo no te gusta de tu forma de ser, ya es un gran paso. No es fácil, pero la constancia es tu gran aliada. Ahora, anota los consejos que nos ofrece la coach Marta Romo y prepárate para conocer a la mejor versión de ti misma.

  1. En primer lugar, identificar lo que no te gusta de ti. Saber dónde estamos, cuál es el punto de partida.
  2. Después elegir dónde quiero estar, o cómo es lo que sí me gusta.
  3. Y después unir estos dos puntos, trazando acciones. Y pidiendo apoyo a amigos y compañeros o incluso a profesionales. Pedir feedback es un regalo que está a nuestro alcance y no siempre utilizamos. (Si quieres saber más sobre feedback, te recomiendo que leas este post de Marta Romo)
  4. Y sobre todo, insistir, insistir e insistir… repetir es la clave del cambio de hábitos y lo que diferencia a las personas que consiguen lo que quieren.