Ay, chicas, estoy desolada, que no tengo el día. Como decía Aída “no tengo el chichi p’a farolillos…” (Perdón por la expresión pero es que…). No os preocupéis, no es nada grave… solo que me he mirado al espejo y aparte de las canas… ¡ME ESTÁN SALIENDO ARRUGAS! ¿Se puede tener un drama mayor? Vamos, como mis hijos se den cuenta me pasan por el lector del código de barras del supermercado… Y como siga así me confundirán con un Shar Pei…

¿Y si me dejan cara de lagarto?

Ya os llegará y sabréis lo que se siente. Bueno, el caso es que me estoy planteando hacerme un retoquito. Pero claro ¿y si me dejan cara de lagarto? O de lagarta, que menuda soy yo. No sé qué hacerme, es que hay un sinfín de posibilidades. El otro día viendo un programa que sálveme dios de recordar su nombre…. Ni en la hoguera diré que lo sigo… Ay chipironas, que ya sabéis de que programa os hablo… Bueno al lío que como siempre me pierdo.

Que digo que escuché cómo un médico contaba todos los retoques que se había hecho una famosa, que está ahora en una casa de no sé qué de hermanos que es muy vip. El doctor en cuestión analizó su rostro y comentó algo similar a esto: tiene los labios y los pómulos perfilados. Modificación en la nariz, lleva botox, y cejas elevadas, modificación de las bolsas de los ojos.” Pero es que él todavía le haría un retoquito más: “Le iría bien un pequeño tensado del cuello, en los párpados superiores le sobra piel, se puede mejorar los surcos nasogenianos”. Y para terminar va y dice “no se ha sometido a demasiadas modificaciones”. ¿Qué no se ha sometido a demasiadas modificaciones? ¡Pero estamos locos! Pero, entonces yo ¿qué me tengo que hacer?

¿No es algo natural que tengamos arrugas? Creo que estamos sometidas a la tiranía de la belleza. No tenemos suficiente con sobrellevar como podemos la condenada dieta, sino que además nuestro pelo tiene que llevar un corte a la última, con volumen, peinado y claro sin una raíz… Sin ir más lejos recordad el pollo que le montaron a Shakira en las redes sociales… Debemos dar a luz y lucir ideales… Vestir a la última, combatir nuestros michelines a golpe de gimnasio y encima SIN ARRUGAS…

Las chicas ‘curvy’ sí que son mujeres reales…

Criticamos a las que se pasan con el bisturí, que si no tiene expresión en la cara, que si parece de cera… y vilipendiamos a las que llevan como estandarte aquello de la arruga es bella: “que si anda que no ha envejecido, cómo se le nota…” “con lo guapa que era…, podría hacerse algo que para eso tiene dinero…” No sé, vivo en una continua contradicción. Por no hablar del tema de las modelos ‘curvy’… Que está genial, sobre todo para las gorditas felices como yo, pero lo que me llama la atención es que siempre les acompañe la coletilla “esas sí que son mujeres reales”. Y yo me pregunto: ¿es que las delgadas no lo son?

Ay, chicas, lo dicho que no tengo el día… O sí, me acabado de dar cuenta de que me quiero como soy, con mis arrugas que me recuerdan la suerte que tengo de haber recorrido un camino que espero que sea muy largo. Dicho esto, me voy a poner a planchar la ropa que serán las únicas arrugas que hoy elimine.