Jure y perjuré que no me lo iba a comprar. Que como dice @la vecina rubia “las que no compramos el flotador de moda somos la resistencia”… Pero no puede evitarlo, caí en la tentación más friki de las frikis. Y es que fue ver a Kiko Rivera lanzándose a su flamenco rosa y decir: “si él puede yo también”.


Me marqué un Paula Echevarría en mi flotador flamenco

A ver, que mi figura es más o menos parecida a la que el hijo de la Pantoja dicen que luce ahora tras haberse sometido a un reducción de estómago. Vamos que no lo digo yo, que lo contaron en el Sálvame (sí, lo veo, de vez en cuando y no tengo por qué negarlo).

Bueno a lo que iba. Que ayer decidí marcarme un Paula Echevarría pero en el mar. Bikini monísimo, pose perfecta, gafas nuevas… Sí, al mar voy con gafas… Y de repente, cuando menos lo esperaba, un sonido extraño, como de pérdida de gas y no precisamente provenía de mí… y un inesperado hundimiento de mi querido flotador flamenco… ¡¡¡Ay dios mío el agua que pude tragar…!!!!!

Pero que no, que no os riáis, que os estoy imaginando, que no es que mis excesos culinarios me hayan pasado factura y haya reventado el flotador. No es eso. Es que un cangrejo (y no precisamente el cangrejo de la Sirenita ni el crustáceo al que se refería en su baile Paola Caruso en Supervivientes) ha decidido pinchar a mi flamenco.

Sí, chicas, así me he quedado desolada, ahogada y sin ir a la moda. Eso sí, lo mejor… Los rescatadores de la Cruz Roja, pero eso os lo cuento en próximas entregas…