Las varices en verano afectan a 1 de cada 10 personas, aproximadamente. Y se presentan con mayor frecuencia en mujeres, fundamentalmente por efecto de los embarazos. Si sufres esta enfermedad, este post te interesa. Vamos a repasar el toda la información sobre las varices para paliar sus efectos este verano.

Varices en verano: qué comer

Es bien sabido que una buena alimentación ayuda a mantener una vida sana. Nos permite llevar un ritmo de vida saludable e incluso puede ayudar a evitar la aparición de varices así como reducir sus molestias.

Por el contrario, la ingesta de alimentos que desfavorezcan la circulación de la sangre y dilaten los vasos sanguíneos puede producir el efecto inverso. Es decir, aumento en la pesadez de piernas y de la aparición de venas varicosas.

El sodio, aliado de las varices

El sodio potencia la retención de líquido. Esto contribuye al incremento del volumen de la sangre, de la hinchazón de las piernas y se pueden llegar a generar edemas. Entre los alimentos con sodio encontramos la sal, cuyo consumo debe limitarse. Y en general los alimentos procesados. Por lo que será preferible consumir alimentos frescos y naturales.

Otros alimentos que contienen sodio y pueden ser perjudiciales para la circulación:

  • Quesos curados y semicurados.
  • Mantequilla, nata, lácteos enteros.
  • Embutidos.
  • Conservas.
  • Patés, sobrasada, salchichas…
  • Aceitunas y encurtidos.
  • Frutos secos salados.
  • Patatas fritas, snacks y otras frituras.
  • Pan y galletas.
  • Grasas saturadas: representadas en la bollería industrial y alimentos precocinados.
  • Comidas picantes.
  • Alcohol y café.
  • Mayonesa, “kétchup” y salsas comerciales.
  • Dulces y azúcar.
  • Yema de huevo.



Verduras ricas en fibra para sobrellevar las varices en verano

Las verduras en general, pero especialmente las diuréticas y ricas en fibra y potasio ayudarán a la regularidad intestinal y sanguínea.

Otros alimentos que ayudan a la buena circulación por su poder antioxidante son los flavonoides protectores. Se encuentran en la fruta seca, en la fruta fresca, la verdura, el té y la soja.

La dieta, por tanto, es un aliado vital para encontrarnos en plena forma y evitar las piernas cansadas o venas varicosas.

Mejor, alimentos frescos

Debemos tener en cuenta que la mayor parte de la ingesta de sodio de nuestra alimentación no proviene de la sal de mesa, sino de los alimentos procesados. Por este motivo, es preferible consumir alimentos naturales: frutas, verduras, legumbres, carnes y los pescados frescos. Así como también debemos leer las etiquetas de los alimentos envasados y seleccionar aquellos con menor contenido sódico.

Lácteos: la leche, los yogures, los quesos blancos y los quesos sin sal pueden consumirse sin inconvenientes. Sin embargo, se restringirá el consumo de quesos curados y semicurados. Su contenido de sodio es muy alto.

Carnes: se permiten todas las carnes magras y frescas (ternera, cerdo, pollo, pavo y conejo). Se evitarán las conservas, los ahumados, los embutidos, la charcutería, los patés, la sobrasada y las salchichas. Contienen elevadas cantidades de sal y de conservantes.

Pescados: se incluirán todos los pescados, tanto frescos como congelados, excepto aquellos que se presentan en conserva, ahumados y salados.

Frutas y verduras: todas están permitidas, puesto que son alimentos muy pobres en sodio. Sólo se limitarán las verduras enlatadas por su contenido de conservantes ricos en sodio. Para poder consumirlas se debe extraer todo el líquido del envasado y lavar las verduras con abundante agua. También son ricas en sodio las aceitunas y los frutos secos salados.

Cereales: se aconseja restringir el consumo de panes, galletitas y aperitivos con sal. Y reemplazarlo por sus variantes sin sal.

Bebidas: algunas aguas minerales tienen un contenido muy alto de sodio. Por lo tanto, debemos verificar la etiqueta para seleccionar aquellas marcas que contengan menos de 50 mg/litro.

Alimentos preparados e industriales: se evitarán las salsas comerciales (mostaza, ketchup, salsa de soja, salsa rosa, mayonesa, etcétera), caldos concentrados, alimentos precocinados y comidas rápidas preparadas.

Otros: en la industria alimentaria se suelen utilizar aditivos o potenciadores del sabor ricos en sodio, como el glutamato monosódico, benzoato sódico, propionato de sodio, citrato de sodio, etcétera. También se debe prestar atención a algunos medicamentos, antiácidos y productos con bicarbonato de sodio.

Métodos de cocción: es preferible utilizar el vapor o el papillote. Los alimentos se cuecen en su propio jugo y conservan todo su sabor. También son adecuados los métodos de cocción seca, como el horno o la plancha (realzan el sabor). Así como los guisados y los estofados. Por el contrario, en el hervido, las sustancias aromáticas se diluyen en el agua de cocción, por lo que se pierde todo su sabor.

Mueve las piernas

Además de una mejora en los hábitos alimenticios, otras medidas que ayudan a disminuir los edemas son mantener las piernas elevadas. Debees evitar estar sentado durante periodos de tiempo muy largos y practicar ejercicio físico de manera regular.

Dormir en la cama con varices en verano

Al dormir en la cama es crucial no apoyar una pierna sobre la otra. Ni de lado ni boca arriba. Eso es así porque la presión que ejerce el peso de una pierna sobre la otra hace que se lastime el tejido subcutáneo y se interrumpa la irrigación de la sangre.

Mujer descansando en la cama. varices en verano

En la cama, es importante no apoyar una pierna sobre la otra para no interrumpir la irrigación de la sangre. (Foto cedida por la firma de lencería M&Co)

  • Lo que haremos será levantar las piernas a un nivel más alto que el corazón, para que la sangre fluya con más facilidad desde las venas inflamadas hacia el mismo. La inclinación deberá ser de unos 15 centímetros, para que los pies queden más elevados que la cabeza.
  • Para ello, un truco será colocar cojines a los pies de la cama, para dormir con las piernas ligeramente elevadas.  Otra forma de hacerlo consiste en colocar unos tacos de madera debajo del colchón, a los pies. Así la inclinación será de lo más natural posible y no se moverán los cojines durante la noche.
  • No conseguiremos mucho beneficio sin dormir al menos 8 horas por noche, para que las piernas puedan descansar bien y para amanecer sin sensación de pesadez.

Anota cómo descansar en el sofá con molestias en las piernas

En el caso del sofá, los tipo chaiselongue permiten mantener las piernas elevadas sin tener que tenerlas apoyadas sobre la típica mesilla o silla delante del sofá. De esta forma evitas malas posturas adquiridas que nos llevan a tener dolores de espalda lumbar.

Consejos para viajar si tienes varices en verano

Es verano y por lo tanto la época del año que más se viaja. Si el desplazamiento es demasiado largo, a partir de cuatro horas, será necesario tomar ciertas precauciones.

Y es que incluso no teniendo patologías venosas, los viajes largos pueden ser causantes del llamado “síndrome de clase turista”, también conocido como trombosis del viajero.

Se manifiesta con dolor, hinchazón, entumecimiento, aumento de la temperatura corporal o amoratamiento de la piel. Este síndrome aumenta la propensión a la aparición de varices, especialmente en las mujeres.

¿Cuál es el mejor medio de transporte para viajar si se sufre de varices?

Según especialistas de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), se recomienda viajar en tren si el viaje es demasiado largo, ya que permite levantarse y dar paseos durante el trayecto.


¿Por qué los viajes largos pueden empeorar los síntomas o desencadenarlos?

Debido a la falta de movilidad, la ausencia de juego muscular del tobillo y el hecho de mantener flexionadas las ingles y las rodillas, se favorece el estancamiento venoso en los miembros inferiores. “Esta situación empieza a ser más preocupante a partir de las 4 o 5 horas de viaje. Y es que se favorece la hinchazón o edema de las piernas. Además aumenta el riesgo de padecer fenómenos tromboembólicos venosos, especialmente si el paciente tenía otros factores de riesgo previos”, explican desde SEACV.

Si viajas en avión o coche…

  • Mover las piernas con frecuencia y hacer ejercicios para las pantorrillas. Esto ayudará a mejorar el flujo de sangre.
  • Si tienes que permanecer sentado, tómate un momento para estirar las piernas hacia delante y flexionar los tobillos. Y mueve las puntas de los pies hacia el cuerpo. Algunas aerolíneas sugieren flexionar las rodillas hacia el pecho y sostenerlas con las manos sobre las pantorrillas por 15 segundos. Y repetir este ejercicio hasta 10 veces. Este tipo de actividad ayuda a mejorar el flujo de sangre hacia las piernas.
  • Evitar dormir por mucho tiempo, dos horas como máximo, o dormir con las piernas ligeramente levantadas (si es posible).
  • Lleva ropa ancha y calzado cómodo.
  • Durante o después del viaje puedes utilizar venotónicos tipo Venosmil, que aliviarán el hinchazón y la pesadez, o el dolor de piernas que pueda estar provocando el viaje.
  • Es fundamental hidratarse muy bien.
  • Si ya tienes varices, el especialista le indicará cómo prevenir coágulos de sangre. Por ejemplo, usando medias de compresióngraduadas.
  • Si acabas de ser intervenido/a de varices, se desaconsejan los viajes largos hasta 15 días después del último tratamiento. De tener que hacerlo por causas de fuerza mayor, habría que consultar al especialista, pues podría prescribir tratamiento complementario.

¿La ropa puede afectar a nuestras varices?

Se recomienda usar ropa suelta, floja y cómoda pero no por ello tenemos que dejar de lado la moda, y menos este verano 2017 en el que este tipo de prendas están a la orden del día.

Chica luciendo ropa suelta y cómoda. varices en verano

Es recomendable usar ropa suelta y cómoda. (Foto cedida por Primark)

Más allá de lo estético, las varices pueden llegar a ser muy molestas, la sensación de hinchazón que provocan en las piernas aumenta, además, con el calor del verano. Por ello hay que tomar ciertas precauciones como mantenerse en lugares frescos. Además se debe evitar estar expuesto durante largos periodos a altas temperaturas. Lo mejor es bañarse en agua fría, realizar ejercicio de bajo impacto y cuidar la vestimenta.

Esto último hace referencia a desechar las prendas ajustadas, dando paso a otras más sueltas. Por ejemplo las faldas pantalón.

Vestido y faldas acampanadas que no conlleven tener las piernas ajustadas.

Blazer y kimonos: este verano la presencia de blazer oversize y kimonos largos será más que notoria por las calles, playas y chiringuitos. Estas prendas son sueltas y finas por lo que podrán aportar mucho al look sin potenciar los síntomas de las varices.

Vestidos largos y sueltos: florales con telas gasosas que evitarán que el sol de directamente en las piernas.

Se está creando también una tendencia con influencia cubana-jamaicana, con actitud de playa con ropa cómoda y casual.

Tops, pantalones, monos: todo ello si es de una colección de ropa fluida o con pata de elefante.

Por tanto queda claro que se puede vestir de forma “sana” sin necesidad de dejar de lado la moda o tendencias textiles actuales. Simplemente hay que tener presente que la ropa ha de ser cómoda, floja y fresca.

Fuentes consultadas: