Muchas me habéis preguntado sobre las bondades del masaje de drenaje linfático. Más ahora que se acerca la primavera. Y todas soñamos con quitarnos algún kililo de más. Como ya hemos hablado en muchas ocasiones, lo importante no es llevar a cabo una dieta milagro, o tan estricta que nos ha haga caer en el desánimo. Lo fundamental es aprender a comer. Como en su día hizo Vicky Martín Berrocal. También hacer deporte. Y recurrir a una ayuda extra como pueden ser los masajes.

En alguna ocasión Anabel Torres, Osteópata y quiromasajista, nos ha hablado de los beneficios de la Reflexología Podal. E incluso de los masajes de Kobido. Pues bien, hoy nuestra quiromasajista nos responde a las diez preguntas fundamentales sobre el masaje de drenaje linfático. Antes de apostar por él, esto es lo que debes saber. Sigue leyendo y aprende.

 

Lo que necesitas saber sobre el masaje de drenaje linfático

¿Qué es el masaje de drenaje linfático?

El masaje de drenaje linfático es una terapia manual, que se realiza de manera muy suave, con un ritmo muy lento y sutil sobre el cuerpo, y con una dirección determinada.

¿Para qué sirve?

Para estimular la circulación linfática, ayudando a eliminar los depósitos de líquido o edemas que podamos tener en el cuerpo. Además de las toxinas y productos de deshecho que nuestro propio cuerpo genera con sus funciones fisiológicas.

Los beneficios que vamos a tener con esta técnica son:

  • Vamos a potenciar el movimiento del líquido intersticial.
  • Se restablece la laxitud de las fibras elásticas del tejido conjuntivo.
  • Cuando se produce una insuficiencia circulatoria linfática en una zona, vamos a poder derivar la linfa hacia otras zonas funcionales para su correcta eliminación.
  • Lleva a cabo una limpieza de detritos y desobstruye los conducto secretores estimulando las terminaciones nerviosas.
  • Ayuda a recuperar el movimiento peristaltico de las paredes intestinales para regular los trastornos de estreñimiento.
  • Tonificamos las paredes de los vasos sanguíneos.
  • Además los movimientos, rítmicos y suaves, van a producir una relajación muy profunda.



 ¿En qué zonas se aplica?

En todo el cuerpo. Podemos, por ejemplo, realizar drenaje en brazos porque tengan algún tipo de acumulación de líquidos (edemas), o piernas, etc…

Lo importante es estimular los grandes troncos glandulares, las zonas de desagüe y por supuesto llevar con nuestras manos el líquido hacia esas zonas para su correcta eliminación.

¿Cada cuánto tiempo es recomendable?

Depende mucho de lo que estemos tratando. Si, por ejemplo, tratamos a una persona a la que le han extirpado ganglios linfáticos es posible que pueda necesitar al principio un drenaje linfático semanal o cada quince día. Posteriormente tendremos que ir viendo cómo va reaccionando al masaje y podremos alargar el tiempo entre masaje y masaje.

Si tratamos a una persona que no tiene ninguna patología en concreto, solo quiere cuidarse, le podemos recomendar un drenaje linfático al mes.

¿Para quién está contraindicado?

  • Las contraindicaciones para realizar esta terapia son:
  • Si la persona sufre trombosis, tromboflebitis o flebitis.
  • En caso de estar pasando por un proceso de infección, ya que podemos extenderla.
  • Si estamos pasando por un proceso de febrícula.
  • Varices varicosas.
  • En caso de cardiopatías se debe de preguntar al médico.
  • De todas maneras, siempre que exista cualquier duda para realizar esta técnica, debemos consultar con el médico.

¿Hay alguna época del año más indicada que otra para recibir este masaje?

Personalmente, lo recomiendo a principio de invierno, ya que al depurar nuestro organismo de sustancias tóxicas, ayudamos a nuestro sistema inmunodefensivo a estar más preparado para rechazar los patógenos y virus propios de la época (gripes, resfriados, etc…).

Me han dicho que funciona muy bien cuando vas a comenzar una dieta, pero que solo es eficaz la primera vez que te lo das.

No, no es cierto. En el mundo de la estética se ha publicitado esta terapia como coadyuvante de las dietas de adelgazamiento, pero no es verdad, en el sentido de que no nos hacer perder grasa.

Sí es cierto que el proceso que nuestro cuerpo realiza al hacer una dieta o ejercicio y trasformar la grasa en energía va a generar muchos detritos y toxinas, y con esta técnica vamos a ayudar a eliminar estos productos de desecho correctamente. Esto va a darnos la sensación de estar menos hinchados.

Es eficaz siempre. Quizás los primeros masajes que nos demos vamos a sentirlos como más efectivos, pero el efecto siempre es el mismo: limpiar y depurar el organismo.

¿Se recomienda para alguna edad en concreto?

No hay una edad concreta para recomendar esta técnica, más bien yo diría estados en los que puede ser de gran ayuda, como por ejemplo:

En mujeres embarazadas, ya que se suele tener retención de líquidos en los miembros inferiores,

Cuando entramos en periodo de pre-menopausia y menopausia.

Cuando se han extirpado ganglios linfáticos por intervenciones quirúrgicas.

En caso de mala circulación linfática y sanguínea, que genere edema…

Debemos acompañar estos masajes con una cuidada alimentación. ¿Cuáles son los alimentos que mejor nos van?

Siempre deberíamos realizar una alimentación cuidada y acompañarla con esta terapia. Más que alimentos concretos, lo que yo recomiendo es beber agua de 1 litro y medio a 2 litros al día, fruta y verdura de hoja verde.