Madrugar es bueno. De hecho, según un estudio de la Universidad de Toronto, las personas madrugadoras son más felices. Sus días, al comenzar horas antes que las del resto, permiten establecer una rutina en la que el ejercicio y disfrutar del tiempo a solas tienen cabida sin problemas. Esto les permite organizarse mejor. En el ambiente del trabajo, los madrugadores son más proactivos y adquieren roles de liderazgo más fácilmente, según Christoph Randler, profesor de la Universidad de Leipzig.

Madrugar es bueno: Guía sencilla para conseguirlo

Ser una persona madrugadora no se nace, se hace. Por este motivo, desde Kaiku Sin Lactosa nos ofrecen las claves para despertarse antes, y de mejor humor.

Cena pronto y apaga el móvil

El primer paso para ser una persona madrugadora, comienza con un sueño reparador. Los españoles dormimos menos que la media europea y de peor calidad. Sin embargo, cambiar la rutina antes de acostarse tiene beneficios a medio y largo plazo. Los expertos recomiendan seguir estos pasos:

  • Cenar siempre dos horas antes de dormir.
  • Dejar los aparatos electrónicos a un lado (móviles, Tablet, ordenador), ya que la luz azulada que proyectan llega a suprimir la síntesis de la hormona del sueño, la melatonina.

Apuesta por un desayuno inteligente

Durante la noche, nuestro metabolismo reduce los niveles de azúcar hasta el mínimo, con lo que a primera hora del día es importante equilibrarlo mediante un desayuno energético. ¿Las claves para un desayuno perfecto?

  • Proteína.
  • Fruta y/o verduras.
  • Cereales integrales.

Para aquellas personas que necesitan sí o sí su dosis de café nada más levantarse, un consejo es acompañarlo de leche sin lactosa, para aportarle a la bebida proteínas y calcio, además de ser más ligera.

Planificar sí, procrastinar no

Es importante evitar “problemas” o entorpecimientos de buena mañana, para seguir con la rutina. Por ejemplo, preparar la noche anterior cosas como la ropa del día siguiente o la bolsa del gimnasio y el tupper para la comida, favorecerá tomarse la mañana con un respiro. Además, gracias a una buena planificación podrás invertir ese tiempo extra en hacer ejercicio, leer o, simplemente, disfrutando de un buen desayuno. Procrastinar no entra en el vocabulario de una persona madrugadora.

Bendita rutina

Implementar una rutina por las mañanas, predispone a nuestro cerebro a hacer algo. Es decir, es igual que cuando vas al gimnasio y sabes cuáles son los pasos o tareas que tienes que hacer. Esto lo que hace que estés más predispuesta a levantarte temprano. Otra buena forma de levantarse temprano y de buen humor, es establecer una rutina por las noches: Leer siempre antes de acostarse junto a un vaso de leche caliente, lo que permitirá avisar al cerebro de que es hora de dormir.

Coloca la cama cerca de la ventana para que entre la luz matutina

Nuestro cerebro está muy ligado a los cambios de luz, ya que condicionan las distintas etapas del día (mañana, tarde, noche), preparándolo para adaptarse a cada ambiente y momento. Es decir, nos relaja, nos mantiene concentrados…  De esta forma, para despertarse de forma natural e incluso sin despertador, conviene recibir luz natural por las mañanas, por ejemplo, colocando la cama cerca de la ventana.

Estrategias para despertarse

Vale has puesto en marcha los anterior consejos y no te han funcionado. Las sábanas se te siguen pegando. Y por mucho que te digan que madrugar es bueno, no consigues llevarlo a cabo. Bien, anota estos tips y ponlos en marcha. Estos pequeños trucos consiguen activarnos por la mañana.

  • Forzarnos a salir de la habitación. Ya sea para ir al baño o beber un vaso de agua.
  • Hacer la cama. Te despajará y además te ayudará a empezar el día sin estrés. Está comprobado.
  • Poner música.
  • Incluso realizar estiramientos para activar el cuerpo después de 8 horas acostado.