Cáncer de mama, ¿qué hacer para prevenirlo? La tasa de incidencia del cáncer de mama aumenta anualmente en España. Además es el tipo de tumor más frecuente entre las mujeres con edades comprendidas entre los 45 y 65 años.

Estudios recientes parecen demostrar que el riesgo de padecer cáncer de mama se puede reducir realizando ejercicio físico de forma regular (al menos 4 horas a la semana). Se debe evitar el sobrepeso y la obesidad tras la menopausia. Además de regular el consumo de alcohol. Son datos de la asociación española contra el cáncer.

Cáncer de mama, ¿qué hacer para prevenirlo?

“Gracias a los Estudios Clínicos de Prevención del Cáncer, basados en la medicina genómica, podemos detectar el riesgo real que tiene la mujer a padecer, o no, la malignación de sus células. Y modificar así su predisposición a desarrollar esta enfermedad”, explica la Dra. Olga Hernández de la Clínica Tufet.

“El cáncer de mama es el tumor más frecuente en mujeres occidentales. En España se diagnostican más de 25.000 nuevos casos cada año”

La tasa de incidencia del cáncer de mama aumenta anualmente en España. Y llega a ser el tipo de tumor más frecuente entre las mujeres con edades comprendidas entre los 45 y 65 años. En nuestro país se diagnostican más de 25.000 casos al año.

Aunque la supervivencia ha mejorado notablemente en los últimos años, la prevención sigue siendo la mejor herramienta para curar esta enfermedad. Desde la Unidad de Antiaging y Nutrición de la prestigiosa Clínica Tufet de Barcelona se recomienda sus avanzados Estudios Clínicos de Prevención del Cáncer. Están basados en la medicina genómica.

Gracias a ellos se puede predecir a través de la orina la predisposición que tiene una mujer a medio-largo plazo a desarrollar tumores malignos hormono-dependientes, como el cáncer de mama. “Estos estudios no solo ayudan a predecir el riesgo de malignidad, sino también nos aportan herramientas para prevenirlo”, apunta la Dra. Olga Hernández, especialista en Antiaging, Medicina Genómica y Nutrición de la Clínica Tufet.

¿Cómo detectar la predisposición al cáncer de mama?

El cáncer de mama es hereditario solamente en un 5-10% de los cánceres de mama. El resto de casos se dan generalmente en mujeres postmenopáusicas y estrógeno-dependientes (tienen un exceso de estrógenos).

Los estrógenos pueden proceder de las glándulas suprarrenales, de la grasa corporal, de los alimentos, de tóxicos, pueden ser ambientales. etc. “Una de las bases para la detección precoz es conocer cómo el organismo metaboliza estos estrógenos y los convierte en sustancias nocivas o beneficiosas”, aclara la doctora Olga Hernández.

Para una buena prevención y conseguir detectar la predisposición a padecer cáncer de mama, los expertos de la Unidad de Antiaging y Nutrición de la Clínica Tufet aconsejan realizar el Estudio Clínico de Prevención del Cáncer a todas aquellas mujeres que son consideradas “de riesgo”:

  • Antecedentes de cáncer de mama en la familia.
  • No haber tenido hijos o haberlos tenido tarde.
  • Menopausia tardía.
  • Mamas fibroquísticas.
  • Mujeres con imágenes de calcificaciones.
  • Mujeres que siguen un tratamiento de reposición hormonal.

“Hay que puntualizar que poseer un riesgo mayor para el cáncer de mama no implica la certeza de que se vaya a padecer la enfermedad, solo indica cierta predisposición” apunta la doctora.

Especial atención durante la menopausia

Desde la Clínica Tufet se aconseja a las mujeres que se acercan a la menopausia, seguir una buena calidad de vida que ayude a mantener el papel beneficioso de los estrógenos y progestágenos. Para ello, es importante:

  • Tener unos huesos sanos.
  • Una piel en buen estado.
  • Proteger el organismo de eventos cardiovasculares y cerebrales.
  • Tener una sexualidad satisfactoria.
  • Mantener una buena composición corporal, evitando el aumento de grasa corporal, etc.
  • Tener un estilo de vida saludable.
  • Y la reposición hormonal en base a un estudio genético son factores clave para conseguir vivir más y mejor.

La despensa tu mejor botica

La alimentación juega un papel fundamental a lo hora de prevenir determinadas enfermedades. Así en el libro de la doctora Concepción Vidales, Cocina que cura, encontramos los alimentos anticancerígenos que deben llenar nuestra despensa:

  • Vitaminas: Frutas, verduras, legumbres, nueces, salvado de trigo, lácteos, huevos, pescados azules.
  • Minerales: cítricos, vegetales verdes, ajo, cebolla, legumbres, soja, mariscos, aves, carnes bajas en grasa, lácteos y huevos.
  • Licopeno: Tomate, sandía, naranja, papaya.
  • Betacarotenos: zanahoria, pimiento rojo, brécol, espinaca, col, melón, naranja, melocotón, mandarina, habas, maíz y yema de huevo.
  • Ácidos grasos omega-3, 6 y 9: pescados azules (sardinas, caballas, bonito, atún, boquerones).
  • Soja: Brotes, leche de soja, yogur.
  • Fibra: fruta, verduras, granos de cereales enteros (trigo, avena, centeno, arroz, lino), salvado de trigo y leguminosas.
  • Té verde. Si quieres conocer todos su beneficios echa un vistazo al post Beneficios del té verde.

Muévete

Mujeres practicando ejercicio. Cáncer de mama, ¿qué hacer para prevenirlo?

Desde el libro Eat&Fit, Carla Sánchez Zurdo hace hincapié la importancia de hacer ejercicio para tener una salud de hierro y prevenir posibles enfermedades. “Mi recomendación es que al menos hay que dedicarle 30 minutos diarios a algún tipo de ejercicio. No es necesario que el ejercicio sea excesivo ni que tome demasiado tiempo”. Anota los tips de la nutricionista y entrenadora personal:

  • Basta con una caminata por la tarde.
  • También puedes planificar una ruta o paseo con amigos una vez a la semana.
  • Realizar las tareas del hogar.
  • Utilizar las escaleras en vez del ascensor.
  • En trayectos cortos es preferible ir andando y dejar el coche aparcado. Es una de las mejores formas de invertir en salud.
  • Haz turismo por la ciudad, descubre lugares nuevos. Por supuesto, a pie, así se ven mejor las cosas.
  • Y por último busca un buen amigo o amiga que haga deporte a tu mismo nivel y comprométete a ir al gimnasio al menos dos días a la semana. Si quedas con alguien, adquirirás una responsabilidad y te será más difícil tener pereza.