Mucho se habla sobre alimentación. A diario nos bombardean con noticias sobre lo que es bueno y es malo en nutrición. Pero, ¿lo sabemos todo? Creo que no. Gracias al libro de Carla Sánchez Zurdo Eat & Fit   vamos a intentar aclarar muchas dudas y descubrir las verdades y mentiras sobre alimentación que tanto nos preocupan. Como dice Carla en su libro “el camino para el bienestar, también comienza por desterrar algunas creencias”.

Libro "Eat & Fit" de Carla Sánchez Zurdo. Verdades y mentiras sobre alimentación

¿Engordan menos los alimentos integrales?

Hay muchas personas que piensan que los alimentos integrales engordan menos que los no integrales. Es más, llegan a convencerse de que no aportan calorías. Como consecuencia hacen un uso indiscriminado de ellos como si fuesen de libre consumo.

Pues bien, Carla nos explica que la diferencia entre un alimento integral y uno no integral es únicamente la cantidad de fibra y micronutrientes que aportan los integrales respecto a los no integrales. Si bien es cierto que los integrales son más saludables, nos van a aportar casi las mismas calorías que los no integrales. Si queremos adelgazar, debemos controlar su consumo.


¿Es mejor comer la miga de pan o la corteza?

En el libro Eat & Fit está la respuesta. Tanto la miga como la corteza tienen los mismos ingredientes y por tanto las mismas calorías. La diferencia entre ambas es que la corteza ha sufrido una deshidratación en la cocción. Es decir, que ha perdido agua en el cocinado. Sin embargo, es cierto que si cogemos la misma cantidad (en peso) de miga que de corteza, la corteza aporta más calorías al estar deshidratada, y la miga, al no haber sido sometida a tal fuente de calor contiene agua, que, aunque pesa, no aporta calorías.

Lo importante es no eliminar el pan de nuestra alimentación, pero consumirlo con cabeza. Otro capítulo aparte merecería el pan de molde. Este tipo de pan, de procedencia industrial, añade azúcares, aditivos y grasas que lo convierten en un pan menos sano y mucho más calórico.

Los hidratos de carbono engordan, mejor no los como

Error. En una dieta equilibrada los carbohidratos constituyen entre el 50-55 por ciento de nuestras calorías diarias. Es un combustible energético que tenemos que tener en cuenta cuando realizamos ejercicio. Lo ideal, si nuestro objetivo es perder peso, es reducir su consumo a partir de las cinco de la tarde. ¿Por qué? Porque el metabolismo empieza a ralentizarse. Es mejor tomarlo en la comida. Como recalca la nutricionista en su libro: “no por querer adelgazar debemos eliminarnos por completo”.

Beber agua mientras como engorda

Tengo una amiga que siempre me lo dice: no bebas agua mientras comes porque engorda. ¿Es cierto? Carla es tajante: “Beber agua durante la comida no engorda, ya que no aporta calorías“. Sí es cierto que puede aumentar el pH del estómago (baja el nivel de acidez), haciendo las digestiones más lentas. Lo mismo pasa con la fruta después de comer, no es que la fruta engorde si la comemos durante la comida, sino que ralentiza la digestión y, por ello, es mejor consumirla entre horas como media mañana o merienda.

Dicho esto la recomendación de nuestra nutricionista es “mantener el cuerpo hidratado y tomar de 2,5 a 3 litros de agua al día”.

Si hago ayuno adelgazo

Falso. Así de claro nos lo deja Carla. Es fundamental llevar una alimentación equilibrada. Si sometes al organismo a un ayuno prolongado (no me refiero a un día de ayuno para desintoxicar), este se pondrá en estado de alerta. ¿Qué significa? Que ralentizará el metabolismo y creará depósitos de energía (casi siempre de grasa). Esto favorecerá el aumento de peso y será más difícil lograr el peso adecuado.

Carla recomienda realizar cinco comidas al día. El intervalo debe ser de unas tres horas aproximadamente. De esta forma controlarás el nivel de saciedad.

¿Existe la tripita cervecera?

Hay que tener muy claro que siempre estamos hablando desde la moderación. Me refiero a que cualquier bebida o alimento tomado en exceso tiene sus consecuencias y más si estamos hablando de alcohol. La primera recomendación es tomar cerveza sin alcohol. Tiene muchos beneficios y no es perjudicial para la salud.

La nutricionista aclara en su libro que una cerveza son 150 Kcal. Y si hablamos de cerveza sin alcohol son 50 Kcal. Dicho esto, Carla hace una recomendación: aquellas personas que asocian la cerveza a la barriga prominente que analicen su alimentación diaria, las tapas que consumen cuando salen a tomar algo. Y si realmente el consumo de cerveza es con moderación o si cada vez que salen de cañas es como si no hubiese un mañana.

¿Que no te ha quedado claro? Pues bien según un estudio del Colegio Oficial de Médicos de Asturias, la ‘barriga cervecera’ es un mito. Pero recuerda siempre con moderación y mejor sin alcohol.