El verano es la época más propicia para la infección por Anisakis. Por eso hoy vamos a centrarnos en prevenir y evitar los problemas del Anisakis. Se trata de un parásito que puede encontrarse en el pescado. Sus larvas pasan activas al aparato digestivo humano al ingerir pescado crudo o insuficientemente cocinado y puede provocar alteraciones digestivas y reacciones alérgicas, a veces graves.


Prevenir y evitar los problemas del Anisakis

Pero que no cunda el pánico. Evitar estos problemas es fácil si sigues unas medidas muy sencillas que nos dan desde el portal de la Agencia española del consumo, seguridad alimentaria y nutrición.

  • Compra el pescado limpio y sin vísceras (sin tripas). Si no lo está, quítale las vísceras lo antes posible.
  • Las preparaciones tradicionales del pescado (cocción, fritura, horneado, plancha) eliminan el parásito.
  • Estas preparaciones tradicionales permiten llegar a los 60° C de temperatura en toda la pieza lo que da total seguridad.
  • Si comes el pescado crudo o insuficientemente cocinado, la congelación previa es el procedimiento más eficaz para inactivar al parásito.
  • Debe congelarse a una temperatura de – 20º C o inferior durante al menos 24 horas o a -35º C durante un periodo mínimo de 15 horas.
  • Los frigoríficos de menos de 3 estrellas (***), no alcanzan la temperatura suficiente para realizar este procedimiento.
  • Los equipos frigoríficos domésticos de 3 estrellas (***) o más, necesitan más tiempo para alcanzarla que un equipo industrial. Se recomienda congelar a una temperatura de – 20º C o inferior durante 5 días.

¿Qué problemas puede causar sobre la salud?

Desde la web de Alimmenta nos aclaran todas las dudas: El Anisakis puede afectar a las personas de 2 maneras: provocando anisakiasis o sufriendo alergia al Anisakis.

Provocando anisakiasis o anisakidosis: Es una enfermedad que se contrae por el consumo de Anisakis vivos. Afecta principalmente al tracto gastrointestinal donde las larvas de Anisakis sobreviven a la digestión, pueden enclavarse y producir inflamación. Los síntomas suelen aparecer a las 48-72 horas después de la ingesta del pescado y produce dolor abdominal, nauseas, vómitos e diarreas. En casos graves se puede llegar a perforar el estómago o el intestino e ir hacia otras partes del organismo. La larvas se pueden extraer del organismo con gastroendoscopia, colonoscopia o con cirugía. La causa de esta toxiinfección alimentaria es el consumo de pescado crudo o mal cocinado que no haya sido congelado previamente a su consumo. Las preparaciones que más frecuentemente están relacionadas con la anisakiasis son los ahumados, los salazones, conservas en vinagre o marinados.

Alergia al Anisakis: Algunas personas pueden desarrollar una alergia a la proteína del Anisakis. Los síntomas se producen después de la ingesta de pescado infestado, como por ejemplo, urticaria, inflamación generalizada, manchas en la piel o incluso se puede llegar a producir una reacción sistémica grave como el shock anafiláctico. Para diagnosticar la alergia al Anisakis es necesario realizar pruebas médicas, como la detección de Anticuerpos IgE en sangre o realizar pruebas específicas de sensibilidad cutánea.

Si comes pescado crudo, mejor congela

Desde la Clínica Millet insiste en que algunas preparaciones de pescado crudo o prácticamente crudo deben congelarse previamente para evitar el Anisakis. Toma nota:

  • Boquerones en vinagre y pescados en escabeche.
  • Sashimi, sushi, carpaccios y otros pescados crudo.
  • Pescado marinado, por ejemplo ceviches.
  • Huevas de pescado solo si están crudas o prácticamente crudas.
  • Arenques y otros pescados crudos preparados en salmuera.
  • Pescados ahumados de las siguientes especies: arenque, caballa, espadín y salmón (salvaje) del Atlántico o del Pacífico.
  • La legislación europea y española obliga a los establecimientos que sirven comida a los consumidores finales o a colectividades o que elaboran estos productos para su venta al consumidor final, a garantizar que los productos de la pesca para consumir en crudo o prácticamente en crudo han sido previamente congelados a una temperatura igual o inferior a –20º C durante un periodo de al menos 24 h o a -35º C durante un periodo mínimo de 15 horas.

No causan la enfermedad aunque se consuman en crudo

  • Las ostras, mejillones, almejas, coquinas y demás moluscos bivalvos.
  • Los pescados de aguas continentales (ríos, lagos, pantanos) y piscifactorías de agua dulce (truchas y carpas)
  • Las semiconservas como las de anchoas (en envase metálico, de vidrio u otras presentaciones).
  • Los pescados desecados salados, como el bacalao o las mojamas.

Por último echa un vistazo a este vídeo de la clínica Millet. Aquí puedes ver cómo se comporta el parásito. https://youtu.be/Xq0wweQxNrI