Si la semana pasada le tocaba al azúcar blanco o moreno, hoy el debate se centra en ¿pan integral o pan blanco? Durante años el pan integral ha sido considerado como el hermano pobre del pan blanco. Pero en la actualidad se ha convertido en una opción mucho más sabrosa y sobre todo saludable.

Presta atención a las etiquetas

Y es que tiene razones más que suficientes para ponerse de moda. El pan integral es nutricionalmente más interesante que el pan blanco. Pero cuidado porque como todo siempre puede haber una trampa. “En España es muy habitual comercializar pan mal llamado ‘integral’, pero que realmente no tiene ningún sentido llamarlo como tal”, aclara la dietista de Alimmenta Jessica Hierro.

Pero, ¿cómo se elabora este pan? La nutricionista de Alimmenta lo explica: “Pues muy sencillo: se elabora con harina refinada y se añade una parte en forma de salvado. Este pan tiene más contenido en fibra que un pan blanco. Sin embargo, nutricionalmente NO es igual que el pan integral elaborado con grano entero”.

Dicho esto te estarás preguntando, ¿y cómo puedo saber si es pan integral de verdad o me están timando? “Mirando el listado de ingredientes -explica Jessica-. Comprueba si está elaborado con harina integral de trigo o harina refinada más salvado. Y no te fíes del color”.

Integral, más fibra y proteínas

Dicho esto, vamos a descubrir más diferencias entre un pan y otro: “La diferencia entre el pan blanco o integral depende del tipo de harina que se emplee para su elaboración.  En el caso del pan integral se utiliza harina integral. Es decir, formada por el grano entero, mientras que el pan blanco se elabora con harina refinada“. Esta diferencia que parece tan simple tiene mucha repercusión sobre sus propiedades nutricionales como bien nos cuenta la dietista-nutricionista de Alimmenta Jessica Hierro: “En ambos casos el aporte de calorías es similar. Pero el contenido en proteínas y grasas es mayor en la harina integral. Además su contenido en fibra es considerablemente superior”. Si valoramos el aporte de micronutrientes hay importantes diferencias en minerales: “como el magnesio, fósforo y potasio, además de hierro y zinc, y vitaminas como el ácido fólico, vitamina B6, vitamina B1 y tiamina“.

Desmontando mitos

  • ¿Engorda más la miga o la corteza? La miga tiene los mismos ingredientes que la corteza y te aporta las mismas calorías. “Si comparamos la miga de pan con la corteza, la miga tiene mucha más cantidad de agua que la corteza”, Carla Sánchez Zurdo, nutricionista.
  • ¿Es malo comer el pan caliente? Desde el blog de la panificadora Deben explican que “es conveniente ser pacientes y esperar a que se enfríe un poco. Unos pocos minutos y nuestro estómago lo agradecerá. La razón es que las moléculas de almidón del pan caliente están muy apretadas entre sí. Esto provoca que para las enzimas presentes en la saliva sea muy complicado descomponerlas. Como consecuencia llegarán muy juntas al estómago. A su vez esto pondrá en aprietos al sistema digestivo, con las consiguientes molestias que mucha gente asocia erróneamente con una intolerancia al trigo. Es por eso, que si queréis disfrutar del pan, mejor esperar un poco a que se enfríe”.