Amiga, esto te interesa: beneficios del yoga facial. No es la primera vez que hablamos del yoga facial. Es cierto. Pero es que son muchos sus beneficios. Si en las anteriores ocasiones no te ha quedado clara su importancia, hoy prometo despejarte todas las dudas.

Y es que este tipo de yoga se ha convertido en el preferido de las famosas. De hecho ya te conté que hasta la mismísima Meghan Markle lo practicaba. La razón es sencilla con estos ejercicios y masajes se consiguen unos resultados incluso mejores que los obtenidos con los tratamientos tradicionales (que suelen ser más  invasivos). Y ahora lo que realmente prima es conseguir mejorar nuestra salud y belleza con métodos naturales.

El director del nuevo centro de medicinas naturales Sanis Natura, Juan Manuel Medina, y las especialistas en Yoga Pilar Caña y Cristina Caldeiro, nos explican las claves de la nueva técnica para tener un rostro perfecto, joven, sano, relajado y que gana la partida al tiempo de manera naural. Hablamos del yoga facial.

¿En qué consiste el yoga facial?

Se le llama yoga facial a una técnica actual basada en una serie de ejercicios o rutinas para tonificar y relajar los músculos de la cara, cráneo y cuello. De tal manera que se mantengan con un tono muscular adecuado, obteniendo asimismo una mejor irrigación sanguínea y unos rasgos faciales más atenuados y relajados.

Se suele combinar con rodillo de jade y masaje Kobido. Y, para conseguir unos resultados todavía más espectaculares, podemos introducir técnicas de reflexología facial y puntos de acupuntura.



Beneficios del yoga facial para la piel

  • Retrasamos el envejecimiento de nuestros músculos, porque al fortalecer los músculos faciales, los tensamos. Y, en consecuencia, atenuamos los surcos y arrugas de nuestra cara.
  • La piel recupera su elasticidad. Al incidir sobre los músculos estamos incidiendo también sobre la piel.
  • De hecho, nuestra piel está más luminosa. Y más oxigenada e hidratada. Al mejorar el riego sanguíneo oxigenamos y nutrimos los tejidos, por lo que se mejorara el tono de la piel, su luminosidad y su calidad.
  • Nos mantiene unas expresiones faciales más suaves y naturales. Moldeamos nuestros rasgos. Si trabajamos los músculos faciales, los rasgos se suavizan, desaparecen las tensiones en el entrecejo, la frente y mandíbula.
  • Disuelve tensiones faciales y craneales. Rebaja las tensiones musculares de la cara y cráneo, efectivo en dolores de cabeza, cuello, mandíbula producidos por exceso de tensión. La piel está unida a los músculos faciales, de tal forma que el estrés y las tensiones emocionales prolongadas producen adherencias en los tejidos, lo que provoca pérdida de elasticidad y mala irrigación sanguínea; se pierde tono, luminosidad y aparecen arrugas. Si tensamos y relajamos voluntariamente los músculos de la cara aprendemos a controlar nuestras expresiones faciales y a minimizar las líneas de expresión y arrugas.
  • Limpia las células y elimina impurezas. Otro de los beneficios del yoga facial es el efecto drenante. Además, reaviva la mirada y combate el descolgamiento de parpados y las ojeras.

Yoga facial: relaja tu mente

Cualquier masaje tiene efectos relajantes para el individuo y como consecuencia para su mente también.

Al realizar una serie de ejercicios sobre nuestros músculos faciales se incide en puntos de la medicina tradicional china y de la reflexología facial, que inducen a un estado de relajación mental y de equilibrio psíquico. Paliamos nuestro estrés (y el insomnio asociado muchas veces al mismo). Otro de los beneficos el yoga facial es que ayuda a devolvernos a nuestra mente el equilibrio emocional.

¿Se puede hacer en casa?

  • Sí. Siempre que sepamos hacer los ejercicios correctamente. Para ello es necesario aprender esos ejercicios con un profesional.
  • Se pueden realizar por la mañana: nos ayuda a que la musculatura facial se ponga en marcha, tonificándonos, se activará nuestra circulación y nos veremos radiantes y con buena cara. Si los realizamos al final del día, al llegar a casa, relajaremos las tensiones acumuladas y podremos dormir más relajadamente

¿Cuáles son las claves para hacerlo correctamente?

  • Aprender correctamente los ejercicios.
  • Posición cómoda, sentados, columna erguida y cara mirando al frente. Relajados.
  • Para obtener los mejores resultados: constancia (tiempo de los ejercicios entre 10-15 minutos  diarios).
  • Si lo que pretendemos es reafirmar, reducir arrugas y tonificar la piel es preciso la práctica diaria.
  • Podemos realizar hasta dos sesiones diarias (Tonificación intensiva).
  • Evitar hacer presiones excesivas.
  • Importante relajar conscientemente todos los músculos de la cara.
  • Tomarnos nuestro tiempo para colocar los dedos adecuadamente.
  • Tratar los músculos faciales con mimo y suavidad.
  • No todos los ejercicios son aptos para todo el mundo. Ejemplo: los ejercicios que corresponden a los labios y el mentón están contraindicados en mujeres embarazadas. Si hay problemas relacionados con ATM (articulación temporomandibular, Bruxismo, oclusión dental), es necesario adaptar y personalizar los ejercicios. El terapeuta profesional debe personalizar cada caso para evitar posibles inconvenientes.

¿Es necesario algún cosmético?

En principio no, pero si queremos potenciar los efectos del yoga facial podemos utilizar cremas o sueros para ayudarnos a conseguir unos resultados más rápidos. Eso sí, los productos siempre adecuados a cada individuo y de calidad.

Resultados a corto o largo plazo:

  • A corto plazo sería una combinación de yoga facial más masaje Kobido, rodillo de jade y Reflexología facial. Efectos visibles casi inmediatos.
  • A medio y largo plazo: es decir, constancia y tesón, resultados visibles entre 1 y 2 meses de ejercicios diarios.

Paso a paso de algunos masajes

Relajar los músculos y mejora de la circulación en la cara

  • Con los dedos corazón de ambas manos golpeamos suavemente unas 15 veces los siguientes puntos de la cara: colocamos los dedos corazón de ambas manos en el nacimiento de las cejas (entrecejo).
  • Golpeamos suavemente desde el nacimiento hasta el final de las mismas y continuamos percutiendo hasta el borde óseo inferior hasta llegar a la nariz.
  • Colocamos los dedos corazón de las dos manos en la comisura de los labios y subimos golpeteando hasta las aletas de la nariz.
  • Colocamos los dedos corazón sobre el mentón o barbilla y golpeamos suavemente toda la línea de la mandíbula hasta llegar a los lóbulos de las orejas.
  • Friccionamos las palmas de las manos, generando calor, y aplicamos ambas manos sobre la cara, repetimos la fricción y aplicamos en el cuello, en el cráneo y en el escote.
  • Contorno de ojos: Ejercitar músculos orbiculares de los parpados, abrir y cerrar los ojos, mantener húmedos los ojos.

Parpado superior: Alisa arrugas y líneas de parpados superiores, rejuvenece la mirada, elevación extremos de las cejas

  • Elevamos la mirada hacia arriba, lo máximo posible.
  • Elevamos las cejas tanto como nos sea posible.
  • Cerramos los ojos fuertemente, manteniendo la tensión.
  • Al notar la tensión en el parpado superior, contamos mentalmente hasta 10 y relajamos despacio, abrimos los ojos. Repetir 8 veces.
  • Presionamos suavemente con los dedos índice y corazón de cada mano en los ángulos internos y externos de los ojos para bloquear el movimiento del parpado superior.
  • Elevamos las cejas 15 veces. En la última elevación contamos hasta 10 y relajamos. La presión se ejerce hacia el hueso, no estirar ni forzar.